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Antes de la Fundación de las "Abejas" No sabíamos nada, cómo estaba la gobernabilidad nacional, cuando era Presidente de México el señor Carlos Salinas de Gortari y cuando las leyes de la Reforma Agraria Nacional, la modificación del Artículo 27. El Presidente de México, ellos la modificaron en sus propias ideas para los grupos de poderosos. Ninguno de los pueblos de México dio su palabra para modificar las leyes de nuestro territorio mexicano. Los gobernadores y exgobernadores, federales y estatales, siempre quieren que nosotros paguemos la deuda de ellos cuando no la gastamos nosotros; ellos son los dueños de las fábricas, las industrias y tienen depositado su dinero en el banco de Suiza. Todo esto es una gran injusticia ante nuestro pueblo de México. Nosotros como pueblos indígenas hemos vivido más de 500 años con una gran pobreza, miseria, explotación, prejuicios, racismos, imposiciones centralistas, planificación familiar forzada, agresiones, asesinatos, privatización de nuestros derechos sobre la ecología, violaciones a los derechos humanos en especial las violaciones a las mujeres; divisiones impuestas de afuera a las comunidades por parte de los partidos políticos y organizaciones divididas, fraude electoral, conflictos religiosos, despojo de la tierra, latifundistas, la modificación al artículo 27 constitucional forzando sin consultar la parcelación y titulación de nuestras tierras, repercusiones del Tratado de Libre Comercio que no traen beneficios sino perjuicios, las políticas neoliberales que enriquecen a pocos y empobrecen a la mayoría, el saqueo de la riqueza nacional, el fardo de la deuda externa y la impunidad. Esto es lo que produce la muerte de nuestro pueblo de México. A nosotros, como pueblos indígenas, nos tienen olvidados, abandonados y aislados, sin tomar en cuenta nuestros derechos por parte del gobierno federal y estatal y hasta de las autoridades municipales que viven en contubernio. Un año antes de la fundación de las "Abejas", en la comunidad de Tzajalchén, municipio de Chenalhó, Estado de Chiapas. En 1991, surgió un grupo de gente inconforme por los problemas agrarios. El gobierno no quiso resolver estos problemas entre grupos priístas (del Partido Revolucionario Institucional PRI-) y la organización SOCAMA (Solidaridad Campesina Magisterial). En la comunidad de Tzajalchén se agruparon 18 personas que eran sobrinos de Agustín Tabasco con el fin de despojarle de sus tierras y se quejaron ante la Secretaría de Reforma Agraria en la ciudad capital de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, sin recibir respuesta de las autoridades.. El dirigente Nicolás Gutiérrez Hernández con otras personas tomaron armas de fuego en contra de sus tíos, por lo que estos buscaron apoyo en su comunidad, Tzanembolóm, quienes también se armaron con armas de fuego para defender las tierras del tío. Los habitantes de la comunidad de Tzajalchén, pidieron que por medio del diálogo, y no por las armas, encontrarían la solución; los sobrinos se sintieron traicionados por los habitantes de Tzajalchén que no quisieron tomar las armas. Así, los que no quisimos tomar las armas, formamos el 10 de Diciembre de 1992 la organización de las "Abejas". Nuestro símbolo tiene una abeja, tiene una reina. La reina está en una caja con sus abejas, en una sola caja y no se dividen. La reina significa el Reino de Dios, las abejas son la multitud del mundo. La reina, Dios, no quiere injusticias, ni violencia, ni encarcelamientos. Quiere que haya libertad para todos los seres humanos. La organización de las Abejas se formó por la violación de los Derechos Humanos de cinco de nuestros compañeros que injustamente los culparon de participar en un homicidio, tentativas, violaciones y robo. No fueron ellos aunque las autoridades municipales los culparon. Nadie investigó en el lugar de los hechos, ni las autoridades municipales ni el agente del Ministerio Público, quienes levantaron la falsa diligencia en la cabecera municipal. El entonces gobernador, José Patrocinio González, dio órdenes de sentenciar a 20 años de prisión a nuestros cinco compañeros inocentes, quienes más tarde salieron libres gracias a la formación de nuestra organización Las Abejas que exigimos salieran de la cárcel. El día 10 de diciembre de 1992, en la comunidad de Tzajalchén a las tres de la tarde, doce personas de la comunidad de Tzanembolóm que apoyaban al señor Agustín Tabasco, y 18 personas que apoyaban a los hermanos Gutiérrez Hernández de la comunidad de Tzajalchén, se enfrentaron con armas de fuego provocando un saldo de tres heridos (Nicolás, Vicente y Lorenzo Gutiérrez Hernández) y un muerto (Vicente Gutiérrez Hernández). En acuerdo con el presidente municipal, las autoridades del ayuntamiento y el gobernador de Chiapas, se dictó orden de aprehensión contra cinco personas inocentes (Mariano Pérez Vázquez, Sebastián Pérez Vázquez, Antonio Pérez Gutiérrez, Manuel Pérez Gutiérrez y Felipe Hernández Pérez). Esto provocó que entre 300 a 500 personas realizáramos peregrinaciones, plantones, papeleos, oraciones y penitencias en treinta comunidades durante los días que estuvieron en la cárcel hasta que logramos su libertad 27 días después. ¿No habrá ninguna persona que pueda defender nuestros derechos en la Peatria Mexicana? Cuando el señor Carlos Salinas de Gortari, durante su período como Presidente de la República dejó vendida nuestra tierra y firmó un convenio con los Estados Unidos y Canadá con el Tratado de Libre Comercio, para el beneficio de los países de América de Norte y de los ricos. Nosotros, como pueblo mexicano, seguimos siendo los pobres y hemos muerto muchos cada año. No hay atención médica en las comunidades indígenas de nuestro país; la pobreza nos mata por culpa de los gobernadores que sólo buscan sus intereses personales. En cambio a nuestros pueblos no se los toma en cuenta. México es rico, el pueblo es pobre. Unos cuantos aprovechan la riqueza de la nación. Primero de Enero de 1994
Cuando se dio el levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) nosotros no sabíamos nada, ni quién eran, ni por qué se peleaban ni en contra de quién se peleaban. Cuando supimos a los ocho días después que era en contra de la pobreza de México, para la liberación nacional y en contra de la corrupción y de la muerte de los pueblos, y por las 10 demandas: tierra, techo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia y paz. Entonces nos dimos cuenta que nosotros las Abejas estamos de acuerdo con sus demandas, pero somos sociedad civil, pacíficos y no armados y que no estamos de acuerdo con la vía armada sino con la vía política y pacífica. Hemos participado junto con la sociedad civil nacional e internacional. Todos se dieron cuenta de nuestra actuación y participación, pero los gobiernos federal, estatal y municipal así como los priístas y cardenistas (del Partido Cardenista) se coordinaron para militarizar más municipios del estado de Chiapas, con el Ejército mexicano. Sólo en nuestro municipio de Chenalhó están instalados 20 campamentos del Ejército Mexicano con aproximadamente 2000 efectivos. En todo el Estado de Chiapas existen aproximadamente 70,000 efectivos de Ejército Mexicano, además de la Seguridad Pública y aproximadamente 16 grupos paramilitares fuertemente armados con armas de alto calibre de uso exclusivo del Ejército Mexicano, con cuernos de chivo (AK-47), metralletas calibre R-15 y rifles automáticos. Pero el Presidente de México no nos puede matar con su ejército porque somos civiles, y no estamos de acuerdo con los hostigamientos que pretenden acabar con todos nosotros y matarnos. Para eso se formaron los paramilitares, para sostener a su partido político y continuar con la corrupción y la demagogia. El gobierno piensa que no nos damos cuanta de lo que está haciendo y cómo está actuando a travé de sus paramilitares que nos quieren matar. Piensa que todos los gobernadores y funcionarios públicos y grupos chantajistas que se aprovechan de la riqueza de México son los únicos poderosos para mandar al mundo. El exgobernador del Estado de Chiapas, Julio César Ruiz Ferro, es el comandante de los asesinos y son coordinados por el Presidente Zedillo. Cuando empezaron a mandar a sus paramilitares a nuestro municipio de Chenalhó, el 14 de septiembre de 1997, entraron a buscar a los simpatizantes del EZLN porque no quieren que haya zapatistas ni sociedad civil. Nos prohiben organizarnos, quieren que participemos en el PRI y no quieren que estemos a favor de la justicia, la dignidad, la igualdad y la paz, por eso desde aquel día empezaron a disparar al aire, comenzaron a entrar en cada comunidad donde están los miembros de la sociedad civil las Abejas, acusándonos de ser zapatistas. Nos empezaron a correr de nuestras viviendas, robaron nuestras pertenencias, quemaron nuestras casas, nos obligaron a pedir cooperación para comprar más armas de fuego y balas, nos obligaron a afiliarnos al PRI, a tomar las armas en contra del EZLN, a robar y saquear las pertenencias de nuestros compañeros. Ninguna de estas cosas las aceptamos. Únicamente nos dedicamos más a las oraciones, ayunos y penitencias, para pedir, con nuestro Señor Jesucristo, que esté permanentemente con nosotros para que establezca la paz. Estamos agrupados en 25 comunidades dispersas en nuestro municipio. Desde el mes de septiembre hasta el mes de Noviembre de 1997, ya había muertos, heridos, desaparecidos y desalojos. Aparecen huesos en las montañas por donde quiera. Mucha gente con miedo y susto; mujeres, niños, hombres muriendo de hambre, y llorando por estas desgracias causadas por los malos gobernadores que matan a su pueblo. Todas las carreteras y veredas se ven muy tristes, ya no pasaban los carros ni la gente, únicamente los carros de ellos, de los paramilitares, del Ejército Méxicano y la Seguridad Pública que, con el comandante paramilitar desde 1992 el señor Nicolás Gutiérrez Hernández, patrullaban los caminos. A los 15 días antes de la masacre de Acteal, en la comunidad de Chojolhó hubo una asamblea de 115 representantes de la sociedad civil las Abejas, para decidir si alguno de nosotros se entregaba a las manos de los paramilitares, ya que, si uno moría, quizá ya no matarían a la demás gente. Uno de los 115 tomó la palabra y dijo: "¿Quién puede entregarse, ya que sabemos que nunca jamás volveremos a la vida?". Toda la asamblea se quedó callada. Decidimos esperar y seguimos con nuestras oraciones y penitencias, día y noche sin dormir. Mientras, los dirigentes de los paramilitares seguían comunicándose telefónicamente con las autoridades que encabezaba el gobernador Julio César Ruiz Ferro, gobernador de los asesinos del Estado de Chiapas, y con otros funcionarios públicos, actores materiales e intelectuales de la masacre de los 45 hermanos de Acteal. Los nombres y cargos de aquellas autoridades eran: Homero Tovilla Cristiani, secretario de Gobierno; Marcos Antonio Besares Escobar, Procurador General de Justicia; General Jorge Gamboa Solis, Coordinador General de la Policía; Jorge Enrique Hernández Aguilar, Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal de seguridad Pública; Antonio Pérez Hernández, Secretario para la Atención de los Pueblos Indígenas; Uriel Járquin Gálvez, Subsecretario General de Gobierno; Militar retirado José Rodríguez Orozco, Directos de Seguridad Pública del Estado; David Gómez Hernández, Subprocurador de Justicia Indígena; Roberto García Rivas, Coordinador del Grupo "A" del programas Especial de Seguridad Publica del Estado; General Julio César Santiago Díaz, Director de la Policía Auxiliar; Antonio del Carmen López Nuricumbo, Coordinador del Grupo "A" del Programa Especial de Seguridad Pública del Estado y; Roberto Martín Méndez Gómez, Coordinador del Grupo "A" del programa Especial de seguridad Pública del Estado. Estos son los que ayudaron al señor Gobernador julio César Ruiz Ferro y hace aproximadamente un mes abandonaron el Estado de Chiapas y se fueron a refugiar a otros países según un periódico local . El 22 de septiembre de este año se cumplen nueve meses de los mártires de la masacre de Acteal. Fueron 15 niños, 21 mujeres, 9 hombres los asesinados, además de 26 heridos por impactos de bala de alto calibre y de uso exclusivo del Ejército Mexicano y por orden del gobierno Federal y estatal , el presidente municipal, los dirigentes paramilitares del partido oficial cuando se encontraban en una jornada de oración que llevaba tres días de ayuno, con el estómago vació para pedir la paz, la justicia y la dignidad humana. Fue entonces cuando los acribillaron cruelmente a balazos, entre las 10:30 horas de la mañana, hasta las 6 de la tarde. Un catequista que se llamaba Alonso Vázquez Gómez, jefe de zona de la Iglesia Católica, se escondió en un cañada a un lado de la iglesia. Los paramilitares fueron a buscar donde estaban escondidos los miembros de las Abejas y les dispararon de 5 a 6 metros de distancia, cayendo muertos en la zanja y en el arroyo, Alonso les dijo "no nos maten a nosotros, no estamos haciendo nada". Le habló a su mujer y le dijo:" mujer, levántate , ¿mujer levántate!", pero ella no contestó nada. Cuando Alonso la tocó, su esposa ya estaba muerta, le pegaron en la espalda y la bala cruzó el pecho donde tenía a su criatura abrazada de un año de edad que murió con ella. Alonso levantó sus manos y mirando al cielo decía:"señor perdónalos porque no saben lo que hacen y llévanos a tu gloria, señor". Esta fue la última palabra de Alonso, que recibió inmediatamente dos balazos en la cabeza quedando muerto junto a su mujer. Llevaban algo de comida, agua y ropa de los niños que quedó tirada junto a ellos donde fueron masacrados junto a nueve de sus familiares Este es el testimonio de los heridos que estaban cerca , y que vieron cómo sucedió. Hay familias de un solo sobreviviente, hombre mujer, niño o niña, y hay familias que fueron totalmente asesinadas y quemadas sus viviendas. Los responsables materiales e intelectuales de la masacre de Acteal, están adiestrados, asesorados por el Ejército federal y la Policía de seguridad Pública por orden del gobierno Federal y Estatal y el presidente municipal con todos los funcionarios públicos, para que nos acaben a todos. Nosotros hemos pensado que nuca jamás olvidaremos ni una gota de sangre de nuestros hermanos que fueron acribillados cruelmente por las manos de los paramilitares del Presidente Zedillo, quienes publican sus mentiras en otros países del mundo, y que visita a Chiapas para ver a sus paramilitares en otros municipios del Estado y sólo gasta el dinero y lo roba como el FOBAPROA, para comprar más armas.
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