Comunicado de Prensa
Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” A.C.
27 de abril del 2006

Continúan las violaciones a los derechos humanos económicos, sociales, culturales y ambientales durante la administración foxista.

Por tercer año consecutivo el Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” A.C.  hace público un informe anual que analiza los avances y retrocesos en materia de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales. El Informe se centra en el análisis de seis derechos contenidos en diferentes instrumentos internacionales, firmados y ratificados por el Estado mexicano; derecho a la alimentación, la educación, la vivienda, la salud, el medio ambiente sano y los derechos humanos laborales.

El Informe elaborado por expertos y expertas en la temática de los derechos humanos antes mencionados, analiza también la situación de las políticas públicas en esta materia así como los programas de combate a la pobreza impulsados por el gobierno actual. El análisis destaca que México sigue padeciendo la falta de perspectiva de derechos humanos en el diseño e implementación de políticas públicas a nivel federal que tomen en cuenta las necesidades y particularidades de los diferentes sectores y grupos que componen su población, y que cada día demandan que esas políticas se articulen teniendo en cuenta explícitamente dos ejes rectores: los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, y la perspectiva de género, con el fin de lograr resolver problemas estructurales a los que hasta la fecha, con los actuales programas, no se ha podido dar una respuesta satisfactoria.

El análisis de la situación de los seis derechos revela que si bien existen importantes esfuerzos realizados por el gobierno federal en materia de política social falta una articulación entre ésta y la política económica. Las mujeres siguen presentando menores niveles de bienestar y limitadas oportunidades en el campo de lo social y lo económico.

En materia de pobreza el Informe señala que es importante definir umbrales de pobreza que incorporen normas que reconozcan plenamente los derechos socioeconómicos y culturales expresados en las declaraciones internacionales. Respecto al derecho humano a la vivienda el Informe destaca que existe una gran disparidad en las condiciones materiales de la vivienda lo que a su vez indica que existen asimetrías económicas que derivan en la falta de oportunidades para adquirir vivienda nueva o mejorar la que se posee, sobre todo entre los sectores más pobres de la población.

En lo que respecta a los derechos laborales se hace mención a la precarización del empleo que se constata mediante la tendencia a ofrecer trabajos eventuales y en la subcontratación de personal, que permiten a las empresas deslindarse de sus obligaciones, como otorgar seguridad social y dar prestaciones de ley. Los salarios constitucionales continúan sin recuperar su poder adquisitivo.

La política pública en materia de alimentación sigue siendo una política que carece de una visión integral, que enfrente el problema de la crisis del campo, la falta de una cultura que fomente la sana nutrición, la pérdida de competitividad de los productores agrícolas y ganaderos, y el mejoramiento de los ingresos y distribución de éstos entre la población.

Es importante resaltar que el abasto y desperdicio de agua sigue siendo un problema que carece del peso necesario dentro de las políticas gubernamentales.

En cuanto a la situación del derecho a un medio ambiente sano, se concluye que el gobierno mexicano no lo ve como tal sino como una forma de gestionar recursos. La legislación vigente  es aprovechada a favor de intereses particulares o simplemente no es aplicada por las autoridades. Hay una tendencia a apoyar el llamado turismo ecológico, en cuyo nombre se modifican usos de suelo de zonas naturales.

En cuanto al derecho a la salud se destaca que existe una fragmentación del sistema de salud y un decremento en la calidad de los servicios. Más de la mitad de la población carece de los servicios que ofrecen los distintos organismos de salud, desigualdad que afecta a la población más pobre y en situación de vulnerabilidad.

Por último, en cuanto al derecho a la educación se destaca que la cobertura es aceptable pero el reto principal está en la calidad. Las reformas realizadas por el Estado no han llevado un cambio estructural capaz de impulsar una educación que termine con estereotipos culturales, y que impulse el pensamiento crítico y la formación humanística necesaria para lograr que la población mejore su nivel de vida y la calidad de esta.

Para mayores informes por favor llamar al Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria O.P.” A.C., con Ana Luisa Nerio: 56 59 67 97 ext. 227 y/o 56 59 38 23

O escriba al siguiente correo electrónico: analuisa@derechoshumanos.org.mx
Más información: www.derechoshumanos.org.mx