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Militarizacion y Paramilitarizacion en Chiapas Onésimo Hidalgo y Gustavo Castro
Introducción
Al hablar de la militarización en Chiapas, no podemos dejar de hablar de la paramilitarización, porque ésta es un producto de la actuación del ejército en Chiapas. El ejército federal tiene amarradas las manos para poder actuar abiertamente contra el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), porque para poder iniciar las negociaciones, el 11 de marzo de 1995 el gobierno decretó la "Ley de Concordia y Pacificación para una Paz Justa y Digna en Chiapas" donde se establece que la Procuraduría General de la República suspende las órdenes de aprehensión y el ejército se compromete a no patrullar y no ejercer ningún tipo de presión contra los integrantes del EZLN. Sin embargo, el ejército se ha dedicado a preparar grupos de tipo paramilitar de corte campesino e indígena, para atacar las bases de apoyo y simpatizantes de la organización rebelde, además de que empieza a introducir la prostitución, el alcoholismo, la drogadicción, entre otras cosas no menos graves. Es decir, la guerra deja de ser frontal y se convierte en Guerra de Baja Intensidad, que cruza todos los niveles de la vida económica, política, social, cultural, sicológica, ideológica y militar de las comunidades. Estas han sido estrategias planeadas por los gobiernos federal, estatal, presidencias municipales del PRI, militares, policías de seguridad pública, etc., que van haciendo de la militarización una penetración paulatina y que dependerán de las coyunturas las formas de actuar del ejército. Las Etapas de la Militarización y sus Consecuencias
1.- Primera Etapa: Esta primera etapa que inicia el 1 de enero de 1994, fecha en que hizo su aparición pública el EZLN. En esta etapa se llevó a cabo la militarización de las zonas Altos y Selva. Termina este periodo con el rompimiento del cerco militar por parte del EZLN el 19 de diciembre de 1994 y la instalación de 38 municipios rebeldes. Demostrar que el EZLN tenía más fuerza que la que el gobierno difundió, que eran solo 4 municipios, mostró al gobierno el mosaico de municipios y regiones a militarizar al año siguiente. Aquí se da una etapa de desplazamientos de la población civil hacia el exterior, es decir, a la zona urbana de los municipios considerados "zona de conflicto"; principalmente fue una población de militancia no zapatista. Tan solo en la Selva que comprende los municipios de Ocosingo, Las Margaritas, Altamirano y parte de Palenque, se concentran unos 31 mil 130 efectivos militares. 2.- Segunda Etapa: Inicia el 10 de febrero de 1995 con la ocupación militar de las comunidades que estaban bajo el control territorial del EZLN. Termina este periodo en agosto de 1995 cuando se realiza la Consulta Nacional por la Paz y la Democracia convocada por el EZLN. En este periodo se da un desplazamiento de la población civil bases de apoyo del EZLN hacia las montañas, provocado por la invasión del ejército a las zonas la Selva y Altos. En aquel tiempo se consideró que hubieron aproximadamente unos 12 mil desplazados. Esta etapa muestra la presencia de simpatizantes y base zapatista en la zona Norte, por lo que el gobierno inicia la etapa de la paramilitarización empezando por el municipio de Tila, luego Sabanilla, Tumbalá y Salto de Agua, todos en la región Chol. Se militarización otras regiones de Chiapas, con una presencia de 33 mil 970 efectivos del Ejército Mexicano, que forman una estrategia semicircular que pueden abrir y cerrar, según la presencia y movimientos del EZLN. Se calcula que en los Altos hay un número aproximado de 6 mil 150 militares. En la zona norte unos 3 mil 300 efectivos. 3.- Tercera Etapa: Inicia casi al terminar agosto de 1995, con la estrategia de meter como punta de lanza la Policía de Seguridad Pública que agita problemas internos en las comunidades, provoca choques entre las organizaciones, fortalece a grupos paramilitares, incrementa el número de presos políticos indígenas, principalmente, y genera desplazamiento de la población con una nueva modalidad: acompañados de asesinatos, control de caminos y emboscadas. La zona de conflicto se traslada de la Selva a la zona Norte. Las confrontaciones pasan de ser entre ejército federal contra el EZLN a grupos paramilitares (Paz y Justicia, Chinchulines, Alianza San Bartolomé de los Llanos, Movimiento Indígena Revolucionario Antizapatista etc.) contra simpatizantes zapatistas, perredistas, sociedad civil organizada y católicos. La guerra cambia de terreno, en lugar de ser entre el EZLN y el Ejército Federal, ahora es entre organizaciones bases de apoyo y contra todo militante de oposición al gobierno. Este periodo abarca de agosto de 1995 a junio de 1996, fecha en que los paramilitares actúan con más fuerza y se hace evidente que cuentan con el apoyo de la policía, por lo que los paramilitares atacan, penetra la Policía de Seguridad Pública y el Ejército como refuerzo a la Policía. Mientras, el ejército encuentra nuevos argumentos para su permanencia en la zona (narcotráfico, apoyo en la seguridad y labor social, seguridad a los desplazados con ayuda humanitaria y evitar enfrentamientos entre indígenas, etc.) 4.- Cuarta Etapa: Esta etapa inicia en agosto de 1996 fecha en que el Ejército Popular Revolucionario (EPR) hace su aparición en Chiapas. En las zonas donde se presume que tiene presencia esta organización, se extiende la militarización (Fraylesca, la Sierra y la Costa), presumiendo que esta dos últimas zonas son un paso de armamento de Centroamérica a Chiapas, según las versiones difundidas por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). Por otro lado, se comienza una acción coordinada entre el Ejército Federal y la Policía de Seguridad Pública en los desalojos de campesinos en la zona de la Fraylesca y la Sierra; como son los casos de las fincas Liquidámbar, Prusia, Sayula y Chicharras. Contradictoriamente, es donde el gobernador del estado, Julio César Ruiz Ferro, ha echado a andar los Programas de Desarrollo Regional. Este periodo comprende hasta mayo de 1997. Entre la Sierra y la Costa se calcula una existencia de unos 5 mil 110 militares. En la zona de la Fraylesca se calculan unos 6 mil 250 soldados. "En la Costa y el Soconusco se calcula que hay aproximadamente unos 5 mil 110 soldados. En la zona de Comitán, se calcula que existen unos 10 mil soldados."(1) 5.- Quinta Etapa: En mayo de 1997, en periodo de campañas preelectorales, inicia una serie de ataques periodísticos contra la Diócesis de San Cristóbal y su Obispo Samuel Ruiz. Se agudiza este conflicto con los primeros enfrentamientos al estilo de la zona norte el 24 de mayo en la comunidad Puebla, municipio de Chenalhó, con saldo de un campesino muerto y varias familias desplazadas que se encuentran refugiadas en la comunidad de Yasjemel. Se agrava la situación con los disturbios electorales en San Andrés, Chenalhó y Pantelhó, donde la Policía de Seguridad Pública incrementa su penetración y se agudiza la situación de la zona. Este periodo no sabemos cuando tendrá fin, pero es delicada, en el sentido de que se pretende trasladar el grado de conflictividad de la Zona Norte a los Altos. Los hechos más recientes en la comunidad Los Chorros, en el municipio de Chenalhó, donde se suscitó un enfrentamiento entre priístas y zapatistas con saldo de dos personas muertas, demuestra que el gobierno no está dispuesto a resolver el conflicto armado por la vía política. La pretensión del gobierno es crear una coordinación de todos los grupos armados de origen indígena de corte paramilitar, que le hagan contrapeso al EZLN, meterlos dentro de una Ley (aprovechando una de las condiciones que pone el EZLN para retornar a las negociaciones, que el gobierno reconozca, uniforme y meta de dentro de una ley a los grupos paramilitares) y sentarlos a la misma mesa de negociaciones. Acciones y Consecuencias
Podemos encontrar más temas u otra manera de organizarlas. Pero la intención es ofrecer esta clasificación de las diversas acciones que realiza el ejército en Chiapas. Sistematizamos 13 tipos de acciones de Guerra de Baja Intensidad (GBI) del ejército y casi un centenar de acciones específicas diferentes: Interrogatorios: Sobre: a). preferencias electorales (amenazas de intervención en caso de un conflicto electoral); b). la presencia de extranjeros en las comunidades y campamentistas (de los Campamentos Civiles de Paz); c). líderes comunitarios; d). las organizaciones y sus líderes; e). el EZLN y armamentos; f). formas de organización; g). Tortura física y psicológica a campesinos. Hostigamientos: a). Hostigamiento sexual a las mujeres (ofrecen dinero para prostituirse; son hostigadas en los ríos); b). a turistas; c). hostigamiento selectivo a miembros de la comunidad; d). amenazas: de desalojo, de llevar a los campesinos a prisión si no desalojan predios, etc.; e). Amenazas a transportistas si continúan introduciendo a extranjeros; f). Violación sexual a mujeres campesinas e indígenas; g). Presencia en centros nocturnos con uniformes y armas (como en Tonalá). A veces irrumpen violentamente en lugares públicos (como en San Cristóbal de Las Casas); h). Equipo bélico apuntando permanentemente a las comunidades (como en la comunidad de Zapata, Ocosingo, cerca de San Quintín). Labor Social: a). Servicio dental gratuito; b). Servicio médico general gratuito; c). Cortes de cabello gratuito; d). Reparto de despensas; e). Chaporro de caminos y lugares públicos; f). Reparación de aparatos electrodomésticos. Educación: a). Ocupación de escuelas e infraestructura deportiva (impide al acceso de los niños a las aulas escolares y la labor de los maestros que suspenden sus labores); b). Pintar instalaciones escolares (sobre todo en horarios "vistosos"); c). Utilización de maestros como informantes. Salud: a). Prostitución (introducción de enfermedades venéreas; inclusión de las mujeres de las comunidades a la prostitución; uso de la prostitución de los hombres de la comunidad; prostituyen a muchachas indígenas de 13 a 14 años); b). Alcoholismo (favorecen también la venta de bebidas alcohólicas y se dan casos de que soldados ebrios disparan sus armas durante las noches); c). Cultivo de enervantes (cultivo y arrojo de semillas por vuelos nocturnos en los terrenos de los campesinos (justifican la entrada del ejército con pretexto de la lucha contra el narcotráfico); d). Consumo de enervantes; e). Tiran los condones en ríos, caminos, veredas, etc. Infraestructura: a). Construcción de puentes, caminos vecinales y troncales; b). Remodelación de inmuebles públicos; c). Instalación de agua potable en las comunidades; d). Construcción de tanques de agua potable. Entrenamientos: a). Acusaciones a la población de estar entrenándose militarmente; b). Entrenamiento militar a grupos de pistoleros y guardias blancas; c). Entrenamiento militar a grupos paramilitares y a civiles; d).- Entrenamientos militares por caminos rurales (grupos de militares corriendo, marchando y gritando consignas. Intimidan a la población); e). Letreros como "Peligro: explosivos"; f). Acusaciones de estar entrenando en las filas del EZLN; g). Construcción de trampas. Campo: a). Gestión de Tierras a grupos campesinos (como en Jaltenango. Sustituyen a las autoridades agrarias); b). Reforestación (como en Marqués de Comillas); c). Uso de perros (han atacado a personas en los caminos); d). Robo de animales y frutas de los terrenos y parcelas (merma el consumo de la población); e). Acuartelamiento en las bodegas de Conasupo (usan la infraestructura agraria para la comercialización); f). Organización de juegos deportivos (entre militares y campesinos); g). Reparto de uniformes y equipos deportivos; h). Allanamiento de viviendas sin orden judicial; i). Presencia militar (atemoriza a los niños que se niegan ir a la escuela; los campesinos no pueden ir a trabajar libremente al campo; lo que produce desabasto en las comunidades; impiden que los campesinos corten sus cosechas (como en el Zapotal, municipio de Ocosingo), lo que impacta negativamente en la salud mental -depresión, aumento de la violencia intrafamiliar e intercomunitaria, incremento de padecimientos psicosomáticos y de consumo de alcohol-; incremento de la polarización social, la desconfianza e inseguridad; trastoca la vida social y cultural; sus gastos contrasta con la pobreza local; bloquea la movilidad y las posibilidades de discusión y encuentros entre los grupos campesinos de la zona; la sociedad civil no puede hacer uso y manejo político de su territorio; j). Mercado artificial (a través del consumo de productos -refrescos, tortilla, lavado de ropa, etc.-; lo que no significa una fuente de empleo e ingreso permanente y estable); k). Robo de pertenencias personales; l). Invasión de tierras ejidales y comunales sin pedir permiso a las comunidades; m). Robo de dinero; n). Fumigaciones con pesticidas, contaminando la tierra; ñ). Presión para la compra de terrenos ejidales; o). Rompen los alambrados que separan las parcelas y potreros (los animales invaden predios y ocasionan conflictos entre los ejidatarios vecinos); p). Envenenamiento de agua y alimentos (mueren perros y otros animales domésticos. En el caso de la Sultana, Ocosingo, se afirma que la población consumió agua contaminada por animales muertos). Producción: a). Apoyos económicos preferenciales (por ejemplo, a la Asociación Rural de Interés Colectivo (ARIC oficial y crea división en las comunidades); b). Resguardo de maíz en las bodegas de Conasupo (agudiza el cerco de hambre); c). Invasión de terrenos: potreros, ejidos, para la construcción de sus campamentos (sin consentimiento de las comunidades; lo que provoca intimidación); d). Destrucción de las siembras de maíz y frijol, etc. (merma la producción y al autoconsumo para depender de las despensas); e). Robo de la producción ejidal (merma la producción); e). Transportan café' y otros productos por vía aérea y terrestre a campesinos y organizaciones incondicionales. Espionaje e Información: a). Grabación de homilías (como en Amatán y Tila); b). Se disfrazan de funcionarios del Instituto Nacional Indigenista -INI, de la Secretaría de Salubridad y Asistencia -SSA-; de agentes fitosanitarios; de Policía de Seguridad Pública -PSP-; de agentes de la Procuraduría General de la República -PGR-; de efectivos de la Policía Judicial del Estado -PJE- y otras dependencias y se presentan con sus credenciales vestidos de civiles según el caso; c). Se presentan como vendedores ambulantes; d). Buscan información ofreciendo a los niños dinero y dulces; e). Registro de datos personales y placas vehiculares; f). Prohibición de fotografías y videos a sus instalaciones militares; g). Fotografía y vídeo (por las comunidades, a los visitantes, transeúntes, etc.); h). Elaboración de listas negras; i). Sobornos. Movilizaciones: a). Patrullajes terrestres día y noche en comunidades, caminos rurales, montañas, etc., incluso en vehículos civiles (crean un cerco físico, psicológico y militar); b). Vuelos rasantes periódicos y permanentes; c). Transportación de leña para construir sus cuarteles y campamentos, etc.; d).- Aprehensión sin órdenes judiciales; e). Asaltos con pasamontañas; f). Escoltan a Seguridad Pública, paramilitares, organizaciones del PRI, grupos de turistas, funcionarios, g). Acompañan a los priístas desplazados para el retorno de sus comunidades. Ecología: a). Reparto selectivo de abono y maíz (divide a las comunidades; los agroquímicos empobrecen sistemáticamente la tierra y contradice el espíritu de los acuerdos de San Andrés, claramente orientados al apoyo de formas productivas que conserven y mejoren los ecosistemas); b). Lavan sus vehículos militares en los ríos (contaminan el agua que usan las comunidades para beber y facilitan las enfermedades); c). Explotación irracional: de terrenos sin consentimientos de las comunidades; d). Explotación irracional de recursos maderables (tala de árboles sin consentimiento de las comunidades); e). Tráfico de animales silvestres (pagan a los pobladores locales por la captura de aves y monos); f). Contaminación: de ríos y lagunas (Río Jataté y Laguna Miramar); g). Caza de animales como venados, armadillos, etc. Retenes y Cateos: a). Registro de habitantes para ver si tienen cicatrices; b). Retenes militares en los cruceros y caminos (merma la comercialización, intensifica la intimidación); c). Confiscación de herramientas como machetes; d). Cateos en búsqueda de responsables y armas; e). Cateos de costales de maíz, frijol, etc. (merma la comercialización). Los actores sociales principales que han sido agredidos por las actuaciones del ejército, han sido: Los obispos Samuel Ruiz García y Raúl Vera, Diócesis, religiosos (as), sacerdotes, catequistas, Organismos No Gubernamentales defensores de Derechos Humanos, periodistas independientes y críticos, abogados independientes y críticos, organizaciones campesinas, organizaciones urbanas, dirigentes de partidos políticos de oposición, EZLN y bases de apoyo, dirigentes de organizaciones urbanas, líderes sociales campesinos, extranjeros solidarios con la luchas sociales, maestros, dirigentes estudiantiles. La Ubicación Geográfica Militar
"1.- Antes del mes de febrero de 1995 la CONAI tenía conocimiento de por lo menos 74 puntos geográficos con presencia de fuerzas militares y policíacas, desde cuarteles militares hasta retenes intermitentes. En este periodo destacaban los municipios de: Cintalapa, La Concordia, Tapachula, Reforma, Altamirano, Comitán, Chiapa de Corzo, Unión Juárez, San Cristóbal de Las Casas, Pijijiapan, Chicoasén, Tonalá, Tuxtla Gutiérrez, Palenque, Las Margaritas, Mapastepec, Motozintla y, desde luego, Ocosingo. 2.- Después de la ofensiva de febrero de 1995 hasta diciembre de 1996, los puntos de presencia militar y policiaca aumentaron en 96, por lo que ascendieron a un total de 170, lo que implicó un incremento del 130 por ciento. Destacan significativamente los municipios de: Berriozábal, Ángel Albino Corzo, Bochil, El Bosque, Chanal, Chilón, San Andrés, Las Margaritas, Pantelhó, Sabanilla, Tapachula, Tapalapa, la Trinitaria, Venustiano Carranza, Salto de Agua, Ocosingo y con un aumento significativo de la Policía de Seguridad Pública en los municipios que comprenden la Zona Norte."(2) 3.- En lo que va de 1997, los puntos con presencia militar y policiaca han aumentado en 40, haciendo un total de 210 lugares en todo el estado. Este año destacan los municipios de: Altamirano, Amatán, El Bosque, Chenalhó, San Andrés, Las Margaritas, Ocosingo, Venustiano Carranza y Tila. 4.- Tanto el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea Mexicanas, así como las policías y otras fuerzas especiales, se encuentran hoy en por lo menos 63 municipios de la entidad chiapaneca (que representan al 56.7% del total de los municipios), distribuidos de la siguiente manera: Ejército Mexicano en 136 lugares (65.07 % del total), Policía de Seguridad Pública en 41 (20%), Migración en 20 (9.561/o), Procuraduría General de la República y Policía Judicial del Estado en 10 (4.781/o), y los cuerpos especiales en 3 (1.43%). "5.- Los 12 municipios con mayor presencia militar y policiaca en Chiapas, por el número de posiciones o de efectivos, son: Ocosingo (37 puntos de presencia), Las Margaritas (13), Tila (3), Ángel Albino Corzo (3), Palenque (4), San Cristóbal de Las Casas (2), Motozintla (5), Altamirano (2), Cintalapa (3), San Andrés (4) y Venustiano Carranza (2)."(3) Según una investigación realizada del 25 al 31 de agosto de 1997 por Jesusa Cervantes y Juan Antonio Zúñiga, periodistas del Diario La Jornada, según la Secretaría de la Defensa Nacional, reconoce que el Ejército Mexicano cuenta con 182 mil 328 efectivos. Se calcula que unos 65 mil 100 se encuentran ubicados en Chiapas, habiendo restado los 7 mil 600 soldados que salieron de Chiapas y se reubicaron e otros estados. Al terminar el gobierno de Salinas de Gortari, habían 165 mil 463 efectivos, pero al terminar el primer año de gobierno de Ernesto Zedillo, habían 172 mil 753 efectivos; al finalizar 1996 habían 179 mil 038 y en julio de 1997 se incrementó el número a 182 mil 328 efectivos. Cabe mencionar que, previo a la marcha de los zapatistas a la ciudad de México, hubieron una serie de movimientos militares en las Cañadas de Ocosingo, Las Margaritas, San Andrés, El Bosque, San Cristóbal, Tumbalá, etc., que sirvieron para reforzar algunas posiciones militares, ya que las tropas que se retiraron fueron concentradas en otros campamentos dentro de Chiapas, y en otros casos, solo fueron sustituciones de un tipo de Tarea por otra, como es el caso de la Fuerza de Tarea Azteca 7 que es la encargada de combatir el narcotráfico, sustituida por la Tarea Arco Iris, en Oventic, fuerza encargada de combatir la insurgencia zapatista. Según las versiones del Comandante de la VII Región Militar, Gral. Mario Renán Castillo, solo fueron reajustes y reacomodos donde se reforzaron posiciones militares, y también se reforzó la Tarea Fuerza del Golfo Sur, fuerzas que resguardan instalaciones de Comisión Federal de Electricidad, Petróleos Mexicanos, etc. Estos movimientos se dieron en por lo menos 17 puntos estratégicos y se supone que hubo una disminución de unos 7 mil 100 militares y que fueron trasladados a otros estados de la república, donde tiene presencia el Ejército Popular Revolucionario (EPR). Lo cierto es que si el EZLN movió políticamente a sus fuerzas, el ejército federal tuvo que mover sus posiciones, es decir, es una guerra entre ejércitos, donde lo que se puso en juego fueron las estrategias militares. A manera de Conclusiones
En la medida que las causas que dieron origen al conflicto armado se vayan solucionando por la vía política, deberá corresponder una disminución de la militarización y paramilitarización. Si esto no es así, entonces la tendencia será mantener la militarización con el reforzamiento de la paramilitarización. Esta paramilitarización había estado orquestada por el gobierno del estado, con el reforzamiento del ejército y los cuerpos policiacos de la entidad, ahora todo parece indicar que, con los últimos cambios de funcionarios en el gobierno de Chiapas, esto pasa a manos del gobierno federal. Es decir, los grupos paramilitares debilitarse en su relación con el gobierno del estado y a fortalecerse con el gobierno federal, diputados federales, ejército federal, instituciones del gobierno federal, etc. A un mayor grado de paramilitarización, las organizaciones sociales civiles y bases de apoyo del EZLN seguirán respondiendo con la movilización masiva que permita hacer frente al actuar de grupos paramilitares. Fortalecerá sus Regiones Autónomas y municipios rebeldes que les permita construir de mejor manera su poder local. Se prevé también la reorganización de grupos beligerantes de ganaderos de corte tradicional, que se puedan aliar a grupos paramilitares para ofrecer una fuerza contra el zapatismo, que en caso de volver al diálogo de San Andrés, habrá una organización indígena que haya hecho el contrapeso al EZLN, reconocidas ambas fuerzas en una ley. El ejército, para seguir justificando su penetración a las comunidades, seguirá su discurso de combate al narcotráfico, la labor social, la aplicación del Operativo DN-3 en casos de desastres naturales, la presión a las presidencias municipales y autoridades que militan dentro del PRI a que pidan la entrada del ejército a las comunidades en temporadas de cosechas de café. Seguirá su discurso de apoyo a la comercialización, de reforestación, seguirá asumiendo funciones que no le corresponden como las de la Secretaría de la Reforma Agraria (SRA), de la Secretaría del Medio Ambiente Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), Progresa, etc. aunque siga violando la Constitución, seguirá diciendo que todo es apegado a ella.
1. Investigación realizada del 25 al 31 de
agosto por Jesús Cervantes y Juan Antonio Zúñiga,
periodistas de La Jornada
2. Comunicado de la Comisión Nacional de
Intermediación del 28 de agosto de 1997.
3. Ibid.
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