Atlas Hidroeléctrico
de Mesoamérica
Primera Parte
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Por Gian Carlo Delgado Ramos*
El hecho de que el agua, además de recurso natural, tenga sus dimensiones que se entrelazan con las comunicaciones (canales de agua) y la generación de energía (hidroelectricidad), la coloca en el marco del PPP y la potencial crisis hídrica de EUA, como un recurso por demás estratégico. A pesar de los conocidos costos ecológicos y sociales de las represas, los planes hidroeléctricos de todas dimensiones se dispersan por la región.
En vísperas de la implementación del PPP, si bien las elites empresariales -en su mayoría extranjeras- no acuerdan en todo, en lo que sí parecen estarlo haciendo, es en lo “esencial” para echarlo a andar. En ese sentido, el PPP va tomando forma con diversos proyectos, por aquí y por allá, que son promovidos desde el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Global Environmental Facility (GEF), entre otros actores empresariales y gubernamentales del norte y del sur involucrados.
Dado que el PPP no es un convenio o tratado de libre comercio (como sí lo es el Tratado de Libre Comercio de América del Norte y la pretendida ALCA), sino más bien un “plan de desarrollo”; la necesidad de privatizar y dejar que operen las “bondades” del “libre mercado”, resulta ser uno de los argumentos centrales. En tal sentido, los procesos de privatización e inversión extranjera directa en sectores estratégicos no se han hecho esperar. De inicio, el PPP debe concretar una estructura general para el funcionamiento de corredores industriales, agroindustriales y turísticos. En noviembre de 2002, durante la presentación formal del Plan al empresariado español en Madrid, se puntualizó que: “…se pretende desarrollar económicamente la zona con la construcción de 8,977 kilómetros de carreteras y una red eléctrica y de telecomunicaciones regional y dar un primer gran paso a la integración regional.“[†] Meses antes, los impulsores del Plan, ya habían indicado que, “…al menos 4 mil 17 millones de dólares serán destinados a financiar el PPP…el 85% de estos fondos será destinado a infraestructura vial…(unos 3 mil 420 millones)…El área de interconexión energética recibirá el 11% del presupuesto…lo que representa 445 millones de dólares...De los 4 mil 17 millones de dólares…mil 512 serán aportados por México y el resto procederá de financiación de organismos internacionales como el BID, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).”[‡] Y claro, cooperación internacional y capitales privados extranjeros!
Si tratamos de esquematizar la composición nodal de un corredor, tendríamos que incluir: 1) Medios de Transporte para mover las materias primas y mercancías (puertos marítimos del lado del Atlántico y del Pacífico, y otros medios que varían según la composición territorial lo permita: canales de agua, ferrocarriles de alta velocidad, carreteras, etcétera); 2) Energía para hacer funcionales los corredores, y sobre todo para mover los sistemas de producción (petróleo, gas y electricidad -plantas termoeléctricas/geotérmicas, hidroeléctricas, tendido e interconexión eléctrica, etcétera.); 3) Agua para las necesidades productivas que, a nivel mundial consume alrededor del 65-70% la agricultura -el grueso de tipo agroindustrial- y el 20-25% la industria (presas, trasvases, acueductos, sistemas de bombeo, distribución y tratamiento, etcétera)[§]; y 4) Telecomunicaciones que integren la región en tiempo real, tanto hacia adentro, como con el exterior (fibra óptica y emplazamiento de centros de comunicación con tecnología de punta).
El hecho de que el agua, además de recurso natural, tenga sus dimensiones que se entrelazan con las comunicaciones (canales de agua) y la generación de energía (hidroelectricidad), la coloca en el marco del PPP y la potencial crisis hídrica de EUA, como un recurso por demás estratégico. No es casual que, a la par del proceso de privatización de las empresas estatales de agua y de su correspondiente infraestructura[**], se estén retomando viejos proyectos de embalses y trasvases de grandes dimensiones y desarrollado otros nuevos.
A pesar de los conocidos costos ecológicos y sociales de las represas, el optimismo parece mantenerse y los planes hidroeléctricos de todas dimensiones se dispersan por la región. El siguiente mapa muestra el emplazamiento territorial de los principales embalses -en construcción o en papel
El propósito de la presente publicación no es tratar el problema en sí mismo ya que eso es abordado en otro texto bajo el título de “PPP, Hidroelectricidad y Medio Ambiente”. El interés es lanzar a la brevedad posible una lista de proyectos que se tienen contemplados, diseñados o que incluso están en construcción en la región Mesoamericana. De este modo se pretende ofrecer una revisión panorámica. Su utilidad para la discusión en los movimientos sociales es oportuna tanto para los mesoamericanos, como los sudamericanos (por las implicaciones que tiene para proyectos de trasvase del agua colombiana y del acuífero guaraní).