1. “Biodiversidad: La variabilidad de organismos vivos de cualquier fuente ..y los complejos ecológicos de los que forman parte;”
Legislación mexicana
2. “ ..y también las piedras tienen su propia vida porque en ellas es que el agua se escurre y guarda, allí dentro, en la montaña, y es su alimento que lamen algunos animales aunque también otros la usan de casa y también se sirve para hacer y guardar el fuego, y se hace cal para el tortilla, y es polvo que untado protege del sol y del frío; pero también los metales, no es cierto que no sean cosa viva si lo tenemos visto como bien que se crían y al crecer se cambean y pueden trabajarse con el fuego que es el mero base del vida. En nuestros pueblos pensamos que todo lo que existe tiene vida porque todos venimos de por sí de la misma causa y somos todos parte de lo mismo; para servirse mutuamente es que existe el todo, como los dientes y la saliva, como los huesos y la sangre, como las palabras metidas en los colores que es la forma en que los hombres hablan la vida”
Parte de la respuesta atajada por Mayos, Pimas, Tepehuanes, Wirárikas y Rarámuris al escuchar la definición legal de la diversidad de la vida. Taller en Chihuahua, noviembre del 2001
INTRODUCCIÓN
No hablaremos de cuando los peces “eran como basura de tantos que había” en la ribera del Tulijá (descripción local), ni de los carteles del INI denunciando de charlatanes a los médicos tradicionales en los años 60, ni de nuestra lucha contra el proyecto ICBG Maya y su cancelación final, ni siquiera de la diversidad biológica y su multiplicación por las culturas originarias como eje de este trabajo. Hablaremos de una historia que urge fijar en la memoria de todos junto a otras historias y cuya identificación abrevia las opciones que hoy, en su mayoría bien intencionadas, de una u otra manera atan sus premisas a la estructura responsable de la destrucción centenaria de la biosfera (y que no empezaron, por cierto y como quiere interesadamente la propaganda conservacionista, los insuflados desmontes de indígenas y campesinos acorralados por los precios libre cambistas en tierras sin vocación agrícola donde el banco mundial y sus gobiernos los arrojaron a vivir).
De la geología y las formaciones lógicas de los organismos pasaremos a la historia y sus dilemas y de ahí a sus prolegómenos previsibles, actualizados al mes de junio. Todo esto escrito desde una orillita del Valle de Jovel-San Cristóbal de Las Casas, al pie de montañas de ocote y encino, horizonte verde pino de Pronatura-Coca Cola y del gris de la pobreza hacinada de indígenas precaristas, desplazados, contenidos por un puesto de observación policíaca.
1. GEOLOGÍA Y FORMACIÓN
Andrés Aubry, Geólogo y responsable del Archivo Diocesano de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, y a propósito de la escalada sobre las comunidades asentadas en la Reserva de Biosfera de Montes Azules y el Proyecto Paseo Pantera del Banco Mundial, aportó hace tres meses a esta discusión dos artículos publicados en el diario La Jornada (20 y 21 de marzo) que recrean de manera inmejorable la intención de este capítulo, con especial énfasis en la conformación y posición bisagra que mantiene el Estado de Chiapas en el hemisferio y el origen de sus bastísimos recursos. Va la parte sustantiva del primero como premisa primera a la cabal comprensión del tema que nos ocupa.
“Hace 180 millones de años, nuestro planeta tenía un solo continente ..Pangea, rodeado de un solo océano ..Panthalasa. En su extremidad convexa centro-occidental, se ubicaba el Chiapas primordial. Tiempos jurásicos en que se iba formando la roca madre de Los Altos ..cuando empezaron a volar los primeros pájaros./ Pero el movimiento de las placas tectónicas excavaba tanto la parte cóncava (oriental) del frijol terráqueo, que se infiltró Panthalasa dando paso a un mar interior, llamado Thetis, el ancestro del Mediterráneo y de nuestro mar Caribe terminando por separar (en un proceso que dilató 125 años) en dos el continente primordial. La mitad norte de Pangea (Laurasia) sumaba América del Norte hasta Chiapas, Europa y Asia y la otra mitad (Gondwana) América del Sur y Africa. Son los tiempos cretácicos en los que se va sembrando la sedimentación de nuestro petróleo entre (el municipio noroeste de) Reforma y las Cañadas de la Selva (Lacandona), es la época de la grata aparición de las flores, también la de los Pinos, otro atractivo de los frescos bosques de Chiapas. Por un nuevo capricho de las placas, Panthalasa terminó por abrir el Atlántico y separar de sur a norte los continentes. Sólo hace diez millones de nuestro tiempo actual que emerge Centroamérica. Nuevas sacudidas telúricas generadas por una intensa actividad de las placas, van a hacer chocar América del Sur con América del Norte (hace apenas tres millones de años) en la fase final del movimiento alpino que erguirá nuestros volcanes, levantará nuestras montañas. Desde entonces, Chiapas está sentada en esta zona inestable, entre tres placas movedizas (la del Norte, la de Cocos al poniente y la Caribeña que tambalea entre las dos).
“En este proceso biológico, Chiapas se convierte en la bisagra que articula las dos Américas, su posición ístmica lo permea a los vientos (alisios) de dos océanos (norsudamérica-Pacífico-Tapachula y Azores-Atlántico-Palenque) que se atoran contra sus montañas creando la humedad necesaria a sus selvas que hacen de esponja para almacenar su riqueza acuífera, el mejor caldo de cultivo biótico para la diversidad vegetal, posición estratégica (ecológica y bióticamente hablando) entre dos hemisferios.
“A partir del pleistoceno (hace 30 mil años), nuestro lugar estratégico es el punto de convergencia obligado de migraciones de sus (diversos) huéspedes; esta condensación de todas las formas de vida en tan angosto territorio por la estrechez del corredor ístmico (único en el mundo, Centroamérica-Tehuantepec ), iba reuniendo las condiciones de una reunión creativa que favoreció no sólo la explosión de vida sino también la eclosión de las culturas –las envidiables mesoamericanas- .”
2. DESARROLLO HISTÓRICO O EL DILEMA
DEL APROVECHAMIENTO DE LOS RECURSOS
Las montañas, proveedoras de migrantes y endémicos encierros de vida, micro ecosistemas diferenciados de una quebrada a otra, y aun entre sus partes medias y sus estribaciones, atrapan los vientos para colmar sus valles, sus cañadas, con el plasma original de la biosfera terrestre: los lagos y los ríos con sus aluviones. En nuestro hemisferio, salvo las llanuras centrales estadounidenses y la pampa Argentina, ninguna otra porción de tierra es plana y adecuada a pastizales. Boscoso y acuoso era, era, este continente, montañoso de este a oeste. Y en su corazón prodigado, Mesoamérica, la concentración de montañas más formidable y de variado clima y especies. Maíz, jitomate, algodón, calabaza, frijol, chile, chayote, aguacate, cacao, tabaco, sandía, melón, papaya, guayaba, en fin, y algo más abajo la papa y quinua sudamericanas; es decir, la base de la alimentación-salud y aun de la materia prima del vestir mundial actual. Esa franja de tierra serrana que hoy agoniza les dio abrigo a los hombres migrados de las llanuras mongólicas, les dio su pan y su agua y, sobre todo, les confió sus secretos. Madre tierra para los nuestros o Pacha mama para los sudamericanos, una de las culturas más originales y respetuosas de lo que hoy occidente llama medio ambiente consiguió sin monopólica codicia ni decretos de áreas protegidas la multiplicación de los panes; hacer del maíz teocinte más de trescientas especies y llevarlo de cuatro granos y tierras bajas y cálidas a más de seiscientos granos a todos los rincones del hemisferio, salvo a los polos, y lo mismo hicieron con otras especies agregando, correspondiendo a la tierra que le dio abrigo, buena parte de su biodiversidad actual y que hoy es parte fundamental de los ecosistemas que aún nos quedan. Ahí están las chinampas como opción de cultivo sobre agua, o las terrazas andinas, o las empinadas inclinaciones de los cerros de cuyo suelo mineraloso se nutre la milpa del rocío que retienen sus piedras calizas, o el fuego que desde el cretácico excita y abre el piñón del ocote para regar sus semillas, o esa variedad del maíz (hoy bajo custodia de un banco estadounidense de germoplasma) que florecía sólo al calor del proceso de roza tumba y quema, o la incineración de las piedras para obtener la cal de los alimentos y desinfectar la ropa y los árboles y el agua de los pozos y curtir pieles. No fue el caso sólo de los pueblos originarios de América, lo fue también y a su paso el de todos los pueblos originarios del mundo. Y haciendo así, los productores de tan distintas lenguas y lugares se llegaban en grandes mercados de productores a intercambiar sus productos con los productores de otros pueblos, pero también a hermanar a sus pueblos, a sus dioses, sus fiestas, a decirse sus mutuos caminos, a multiplicar sus palabras.
“Ahí crecía como la hiedra el escudriñamiento de los calendarios /
ahí fraternizábamos en los tiempos
de hambre los maceguales con los
orgullosos tecutzín teúles / ahí hasta el agua
tenía su geometría / ahí
sacábamos sangre de la virilidad del elegido
para conducirnos, a fin
de que comenzase a sufrir en el mismo lugar
de su delicia / interrogábamos
al vecindario de los astros / hilábamos pulíamos
/ aprovechábamos hasta
la estría de la estría / fermentábamos el pétalo
y las hojas / hacíamos crecer
lo que solo no crece / regocijábamos/ adivinábamos
/ sabíamos leer muchas
páginas del libro de la vida / amábamos.”
Roque Dalton, La Vida
Ahí estaban la tierra y sus grandes y variados recursos aprovechados según las regiones, según la culturas. Pero llegó la propiedad privada sobre los medios de producción, la destrucción mediante la expoliación, la depredación o la aniquilación directa de lo otro y los otros, no más que para la acumulación y el exceso; la concepción teocrática a modo de ese sistema: dios crea a su imagen y semejanza sólo al hombre, y a las cosas y a la mujer las creo para el uso y el abuso de los hombres; el comercio abusivo y hegemónico, cosificado, situado en la base del poder y la democracia de entonces y ahora, el desencuentro de Babel, la hegemonía de la codicia y la homogenización forzada de las culturas, y de la tierra, la condena a lo diverso, los desiertos históricos.
Y vinieron las cruzadas, origen de la intromisión mercantilista transcontinental más antigua, y del odio jihad, la expansión transcontinental de la ambición en la frontera inmediata, Palestina, para ampliar las fronteras del sometimiento y del saqueo; Palestina, el paso obligado al codiciado oriente indo-chino que apenas tres siglos después en el mismo afán consiguiera alcanzar pero en ruta por el mar poniente la mercantilista corona española.
Indios somos desde entonces, aunque de por sí tengamos, como pueblos y personas, nuestros propios nombres. A matar y a saquear llegaron, a abrir las entrañas de la tierra para llevar, insaciables, la plata y el oro. De tan cargados que iban algunos de sus barcos se hundían antes de cruzar el Atlántico. Ya para entonces la europa de los reyes despoblaba sus bosques para más y más barcos y para otros usos relacionados al saqueo. Casi se los acaban, consiguiendo hacerlo con algunas de las especies de animales endémicas de su continente, por diversión o por exceso. Y así luego esos poderes y sus banqueros en ciernes se fueron al Africa y a la India y a la China haciendo lo mismo.
Le echaron piso al gran lago del Altiplano central mexicano cambiándole el clima y los ciclos de lluvia, uniformaron a los diversos pueblos con colores distintivos para que no escaparan de las haciendas de encomienda y la muerte a los que resistían. La Selva Lacandona, sobre todo en su porción norte Palenque-Usumacinta, fue despejada entonces de ch’oles lacandones, reconcentrados en Pochutla, para garantizar el corredor comercial de la zona hacia las planicies y puertos del caribe y para allegar mano de obra –repartimientos- a las haciendas de la zona norte (de Chiapas-Tabasco).
El Pardo y La Moncloa, o cualesquiera de los palacios españoles o alemanes o ingleses o franceses o de los países bajos, o la propia Casa Blanca y los imperiales tribunales, rezuman maderas y oro depredados a las colonias; los preciados bienes de nuestros pueblos y aun nuestra palabra en códices obran como trofeo en los museos o en los palacios del poder colonial, al lado de cabezas de animales o de otras cacerías.
Metieron ganado y equinos cuando estas y otras tierras no eran aptas para animales de pezuña; metieron por donde quiera el eucalipto para sacar más y más madera aunque le jalaran toda el agua a la tierra donde los plantaban y de paso su resina acabara de una vez con la biodiversidad circundante.
En ese tiempo de ocupación y depredación global primera que nacen los Estados Unidos, en plena eclosión del capital nacido de esta descomunal acumulación colonial originaria, con todo y sus esclavos traídos de Africa para los trabajaderos agrícolas y sus manufacturas a escala; en esta época donde la ciencia occidental y la revolución tecnológica energética y mecánica -consolidación de la Revolución Industrial- son logradas, fundamentalmente, para optimizar la expoliación y el saqueo, los ávidos rendimientos de la tasa media de ganancia, época esta también en que se consolida el, hasta entonces, marginal mecanismo capitalista del sistema de propiedad intelectual-patentes, imprescindible desde entonces a la hegemonía mercantilista sobre los avances tecnológicos necesarios al control-hegemonía de la producción y el consumo mundiales.
Y las copias subordinadas:“La ciencia básica la realiza (subsidia) el Estado y la ciencia aplicada, de alto valor agregado en el mercado, la realizan las empresas” fue la consigna de los diputados mexicanos en diciembre pasado para establecer estímulos a la inventiva.
El comercio abusivo demanda baluartes: se crea el Servicio de Aduanas, la primer agencia de seguridad estadounidense y, simultáneo, botan sus barcos para la conquista del mercado europeo su primera gran infraestructura en los transportes y el eje, desde entonces, de su estrategia militar gendarmeril sobre las rutas comerciales (hoy 5 flotas de guerra bajo su bandera vigilan los mares y puertos de los cinco continentes).
En ese sentido, puede afirmarse que los Estados Unidos no se independizan del Imperio Británico para crear un nuevo mundo o para olvidar el colonial monárquico de esclavos sino para sustituirlo históricamente protagonizando el nacimiento inevitable de su obligado siguiente capítulo: el libre cambio o libre tráfico de mercaderías, o la profundización de lo mismo. “Tenemos más de 200 años basando nuestro desarrollo en las empresas y el sistema de patentes y queremos ver cómo podemos negociar con ustedes.” diplomático estadounidense al Compitch a propósito del rechazo de este al proyecto de Investigación Farmacéutica y uso sustentable del conocimiento etnobotánico y la biodiversidad en la Región Maya de Los Altos de Chiapas (ICBG Maya), 7 de octubre del 2001.
Para 1776 el hemisferio y la inmensidad de sus recursos habían sido medidos de cabo a rabo, al sur y al oeste, por diversos exploradores. Como tres siglos antes con los españoles o seis atrás con las cruzadas, la desbocada imaginación codiciosa (fiebre del oro-tierras sin límite que dan pan, mano de obra esclava) sumada a la certeza de la creciente mecanización de la producción y de los transportes agregó motivos a esa independencia-visión hacia una formidable hegemonía mundial sobre la producción y el comercio que estarían garantizados por el control sobre los bastos recursos continentales, acusadamente los situados al centro y al oeste para después emprenderla hacia el sur y que treinta años después rubricara el Presidente Monroe en su célebre América para los americanos y de manera festiva el actual Presidente George W. Bush con su celebración oficial en la Casa Blanca de nuestro 5 de mayo. Esta visión codiciosa del mundo, desde aquel entonces hasta la encubierta asonada el 11 de abril de este año en Venezuela, justificará bajo argumentos de ingobernabilidad o incapacidad para gobernarse (Teodoro Rooselvet, 1900 en la invención de Panamá arrebatada en guerra a Colombia; Presidente Wilson, 1914 en la ocupación de Veracruz-intereses petroleros) las sucesivas intervenciones, arrebato de territorios a nuestros países, la implantación de dictaduras y aun de democracias a modo de ese despropósito mercantil.
3. SE CONSOLIDA EL CAPITAL LIBRE CAMBISTA Y LA DEPREDACIÓN BIOSFÉRICA A GRAN ESCALA
La acumulación del capital no tiene freno porque no tiene límites y rápidamente las corporaciones estadounidenses y europeas, asistidas con recursos fiscales producto en su mayoría de rentas coloniales y tributos proteccionistas, invierten en tecnología (diferencia fundamental entre la depredación biosférica dilapidante monárquica y la depredación biosférica monetarista del capital) acelerando y elevando exponencialmente la producción y las redes del saqueo y tráfico comerciales. El canal interoceánico de Panamá, ingente necesidad del saqueo y tráfico a gran escala con oriente, se convirtió en el primer mega arrasamiento de biodiversidad de que tenga memoria la humanidad aunque festinado como un gran logro de la tecnología, esa diosa aséptica en manos del capital.
Resultado de este proceso sobreproductivo lo es el crecimiento del trabajo asalariado-migración del campo a las ciudades-hacinamiento pero, sobre todo, una creciente depredación y agotamiento de los recursos y la inexorable apertura y devastación de nuevas tierras a la expoliación.
Para finales del siglo XIX, la codicia y locura sin freno del capital bajo la protección fiscal-militar-diplomática de sus Estados metrópoli, había logrado, directa o indirectamente, extinguir diversas especies de animales, árboles tropicales, plantas, y aun grupos humanos con características culturales, incluso genéticas, propias.
Los grandes yacimientos de carbón y de otros minerales en los Estados Unidos, constituyeron la energía que propulsó esa locura, a la par que el arrasamiento hemisférico de grandes cantidades de bosques destinadas tanto a ese despropósito como a la industria del transporte férreo y marítimo, a la infraestructura urbana y a la introducción de ganado o cultivos rentables (como ahora corresponde a las plantaciones comerciales para madera/celulosa/aceite).
Ahí, pues, con y desde esa brutal forma de ver y aprovechar lo que florece en el mundo, inició, continúa, cabal la extinción de las especies incluidos diversos grupos de seres humanos, la sobre emisión de dióxido de carbono a la atmósfera y la desertificación de la tierra, la contaminación de mantos freáticos y cauces superficiales en las ciudades no por el crecimiento poblacional de la entonces incipiente fuerza de trabajo proletario sino por el valemadrismo ecológico y sanitario del egoísta sistema económico capitalista interesado, hoy igual que ayer, en asumir sus ingresos nunca sus costos.
3 bis EL REORDENAMIENTO MUNDIAL DEL SIGLO XX, LA BIODIVERSIDAD Y EL CAMBIO CLIMÁTICO
Durante todo el siglo XIX los Estados Unidos se ocupan en ocupar la porción centro y oeste de su actual territorio. Los Pueblos indios son reconcentrados en reservaciones y los más, como en el resto del continente, se refugian en las montañas, aunque la mayoría es finalmente masacrada o bio eliminada con enfermedades no siempre circunstancialmente transmitidas. Simultáneo a la colonización del centro y oeste le hacen la guerra a México para llevarle la mitad de su territorio. En 1900 inician su expansión sobre las islas del Caribe y sobre las islas del Pacífico. La implacable carrera tecnológica para incrementar la tasa de explotación-ganancia y abrir a mayor velocidad nuevos mercados de saqueo y colocación de la producción, acelera desde mediados del siglo XIX la definición estratégica y el poder de las corporaciones en el sector de los transportes-comunicaciones, de energía extractiva carbón-petróleo y en el metal mecánico-maderas-armas, pilares innegociables sustento del poder económico y geopolítico del capital estadounidense.
Años después, sin embargo, los efectos político sociales de la revolución mexicana, la constitución de un Estado rural-socialista en Rusia mas la expansión de sus postulados a nivel mundial pero, sobre todo, el crack económico industrial-financierista de 1929 en los Estados Unidos y el keynesiano rescate-acotamiento del sistema libre cambista y sus corporaciones por parte de su gobierno, replegaron coyunturalmente sus premisas a ultranza otorgándole concesiones tácticas a los obreros y tolerando al sur las políticas agraristas-estatistas de México, Venezuela y otros. Por si fuera poco, en europa occidental el acuerdo empresarial-terrateniente de la pos 1ª guerra mundial contiene con su nacionalismo fascista de campos político-ideológico de exterminio la expansión soviética preconizante de la propiedad colectiva sobre los medios de producción, impulsando de paso otra guerra mundial, la 2ª, para reactivar la industria y cobrarse cuentas pendientes no ajustadas en la primera: el reparto de las colonias y sus mega recursos. Una vez más, la hecatombe ecológica.
Las armas químicas desplegadas durante ambas guerras defolian grandes extensiones de tierra en europa hecho que, sumado a las bombas y minas detonadas, termina por arrasar una importante porción de su ya menguada biodiversidad y exhaustos ecosistemas.
Indiferentes cuando no interesados en que así fuera, sabedores del fondo obvio de esas conflagraciones y tragedia, los mercantiles Estados Unidos entran a la segunda guerra en europa igual que como entraron a la primera: hasta que los recursos, la planta productiva-comercial y la infraestructura militar europeas, están irremediablemente desechas, es decir, resultan incapaces de competir industrialmente frente a los Estados Unidos y de recuperar por la fuerza sus antiguas posesiones en ultramar, situación que estos aprovecharán para posicionarse y posesionarse de algunas de ellas.
La paz de la pos guerra, más allá de la carta de San Francisco de 1948 “no todos los derechos humanos son realmente derechos” Jane Kirkpatrick, se traduce en la consolidación del dominio estadounidense en occidente y aun más allá, en la Cuenca del Pacífico donde los Estados Unidos despliegan apoyos e implantan dictaduras para contener al comunismo -China se había convertido al socialismo en 1949- pero, sobre todo, para mantener abiertos los territorios de la región a la expoliación de sus corporaciones y a las rutas marítimas del comercio impulsando algo así como una doctrina Monroe en la zona.
Y la destrucción de ecosistemas avanza. El 70% de las selvas vírgenes de Vietnam y otro tanto de las de Camboya, mas decenas de miles de seres humanos sucumben al NAPALM arrojado por los B52 bajo el pretexto de quitar refugio forestal a las unidades del Vietcong (o como ahora el glifosato round up de Monsanto sobre las poblaciones indígenas de Colombia) mientras las dictaduras Indonesia y Malaya ejecutan a más de un millón de disidentes pro comunistas a la vez que entregan sus bastos bosques megabiodiversos al descomunal saqueo de las empresas norteamericanas. Por si fuera poco, durante treinta años los megabiodiversos archipiélagos del Pacífico y los megabiodiversos (sin ironía) desiertos del suroeste yanqui son devastados y contaminados por las explosiones y radioactividad de las detonaciones de pruebas nucleares que se agregan a la defoliación petrolera. Para entonces, la extinción irrecuperable de especies y hábitats producto de los excesos productivo-militares del capital son ya una catástrofe mundial. Se inician entonces presiones sociales para contener esta devastación sin límite que ya afecta al clima y a la productividad de los suelos de diversas regiones del mundo.
En tanto, la carrera armamentista y aeroespacial de la posguerra-guerra fría perfecciona la tecnología en informática y en telecomunicaciones mientras el sector farmacéutico-agroindustrial-militar hace lo propio con la biotecnología y la ingeniería genética.
Y llegan en los años 60 las mega presas, el desplazamiento forzado de poblaciones campesinas, en su mayoría indígenas, y su reubicación en las montañas que, desde luego y con créditos del Banco Mundial, se desmontan para el cultivo (es el caso en México de la presa Cerro de Oro en Veracruz-apertura de los Chimalapas y de la Angostura-Chicoasén en Chiapas-migración de algunas de sus poblaciones a la Selva Lacandona). Pero también llega la “revolución verde” impulsada por el norte y basada en agrotóxicos, monocultivos y apertura de tierras-desmonte para la agricultura extensiva y la ganadería. Ambas políticas banco mundialistas pro ampliación de la infraestructura expoliativa -presas y revolución verde- aceleran la devastación-erosión-contaminación de tierras, espejos y zonas de recarga de agua, agregando nuevos factores a la destrucción y deterioro ambientales. Por si fuera poco, se suceden sin reparo mega derrames petroleros devastando sobre todo especies y ecosistemas marinos, mientras en las ciudades y su periferia la polución se convierte en un grave problema sanitario. Nace la lluvia ácida.
En México Luis Echeverría en complicidad con el laureado neurólogo ex gobernador chiapaneco Manuel Velasco Suárez aportan su parte acometiendo un crimen de consecuencias parecidas al genocidio diazordasista del 68: abrir la Selva Lacandona a la explotación forestal paraestatal para colmar la infraestructura hotelera del naciente Cancún y surtir la demanda urbana de la alta burguesía mexicana y sus negocios privado-estatales de desarrollos urbanos-desincorporación de ejidos (los fraccionamientos clase medieros), creando a su vez en Los Altos los delincuenciales cacicazgos asentados en Chilil, municipio de Huixtán Chiapas, que hoy se reacomodan a la explotación comercial sustentable.
Ya para los años 80 los impactos ambientales causados durante el siglo por el uso real o experimental de las armas bioquímicas y convencionales de destrucción masiva, el inmisericorde arrasamiento mercantilista de bosques y biodiversidad, las mega presas, la agro tóxica revolución verde pero, sobre todo, la polución atmosférica y de acuíferos causada por las descomunales emisiones y desechos de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón) del complejo industrial-militar-urbano de las metrópolis capitalistas, destacadamente el complejo estadounidense, llegan a tal punto que las estaciones meteorológicas advierten una elevación en la temperatura terrestre, perforación en los polos de la capa de ozono, y cambios sensibles tanto en los ciclos de lluvia como en la fertilidad de los suelos. El costo del desarrollo capitalista, pagado por todos.
Del lado de los países pobres, aparte de polución sobreviene a principios de los años 80 el drama de la deuda cuyo canje por biodiversidad –swaps- será la propuesta vil de los acreedores, en su mayoría tesorerías estadounidenses, cada vez con más eco y disposición entre nuestros acorralados gobiernos neo liberales; “Colombia es un país sujeto de ayuda financiera internacional no sólo por sus cifras macro económicas sino, sobre todo, por sus bastísimos recursos naturales cuya apertura (al capital) podría significar ingresos tributarios necesarios a la manutención de sus programas sociales y de lucha contra el narcotráfico y el terrorismo” subdirector del Banco Mundial para latinoamérica al comentar el triunfo electoral a la presidencia del derechista Alvaro Uribe Vélez, junio del 2002.
En Oriente, China resurge; los países periféricos otrora poderes comerciales de la Cuenca del Pacífico son abandonados intempestivamente al sobrevenir la caída del muro de Berlín (no tiene ya sentido sostenerlos) y el gobierno de México dispone corredores al inminente mega tráfico Interoceánico Texas-Asia-Texas. Hoy, con recelo, las economías de la región (incluida la megabiodiversa Indonesia) están a punto de ser aglutinadas-encabezadas por el coloso de las inversiones extranjeras directas recién ingresado a la OMC y el único país en la zona que en razón de su sistema mantuvo tasas de crecimiento superiores al 7%, las más altas del mundo en los últimos diez años: China, poderosa potencia megabiodiversa bastísima en recursos naturales, hídricos, minerales y óleos, comparables sólo con la formidable aunque menguada riqueza del territorio estadounidense. México, Istmo de Tehuantepec-Chiapas, el corredor ofrecido, ayer por Zedillo y hoy por Fox, al descomunal intercambio entre ambos mega colosos (la próxima reunión de la APEC será en Chiapas y Singapur –junio 2002- ha ofrecido ya al gobierno de Chiapas algo más que los servicios de sus corporaciones: la asociación, para la infraestructura y administración en puertos).
En 1994 nace la OMC, pero sus impulsores, los Estados Unidos y, de manera subsidiaria, los 15 países que conforman la Unión Europea, se suman como bloques, es decir, con privilegios: es la real politik, el mundo de a de veras, la mutua concesión entre los dos baluartes históricos del capital dispensándose una base de acuerdos mínimos, no para repartirse el mundo (saben de antemano que bajo su compartido modelo económico no hay lugar mas que para uno) sino para no enfrentarse sin remedio antes de tiempo.
3 ter EL DESARROLLO DE LA BIOTECNOLOGÍA MODERNA, LA BIOPIRATERÍA ABIERTA Y PACTADA Y LOS ACUERDOS INTERNACIONALES.
Producto de la carrera tecnológica pro control de los mercados y muy cerca de los desarrollos biomilitares defensivos-ofensivos de la guerra fría, en los años 80 queda lista en las metrópolis capitalistas la capacidad de manipular genéticamente organismos vivos para diversos usos: agrícolas, acusadamente toxinas defensivas para los expuestos monocultivos, farmacéuticos, industriales, veterinarios, militares, entre otros, y disponer su propalación bajo el estructural sistema de protección intelectual. La industria de los alimentos y la farmacéutica –consentidas por ocho demócratas años Clinton/Gore- son precursoras de esta nueva tecnología, delirantes aspirantes a un nuevo índice Nasdaq ahora biotecnológico y a codearse-disputarse-señorear el mundo junto a los monopolios del petróleo, los transportes y las telecomunicaciones. Sin embargo, el acceso a la materia prima se topa con un obstáculo, mayor al del petróleo o la madera: la gran variedad genética –biodiversidad- se encuentra en los países situados al sur y, algo relativamente peor, en terrenos de sus poblaciones originarias quienes, de paso, también poseen el conocimiento milenario asociado a buena parte de esa biodiversidad codiciada.
No importa, el capital y el abuso nunca han pedido permiso y, como quiera, se inicia la biopiratería a gran escala sobre todo a cargo de compañías y centros de investigación estadounidenses que para principios de los años 90 han reunido-concentrado ex situ ya buena cantidad de la biodiversidad mundial en privados bancos de germoplasma o en jardines botánicos ad hoc, registrado incluso bajo copy right-derechos de autor el conocimiento indígena asociado –es el caso en la región de Los Altos en Chiapas del etnobiólogo Brent Berlin líder del proyecto de bioprospección ICBG Maya- y mapeado las zonas ricas y útiles en biodiversidad del planeta. A principios del nuevo milenio, el negocio farmacéutico alcanza los 40 mil millones de dólares anuales tan sólo en productos farmacéuticos derivados de las plantas medicinales. La complicidad de la delincuencia organizada internacional forma parte de ese proceso. La Interpol y Scotland Yard reportan en un informe del año 2001 que “En razón de ganancias que rebasarían los 15 mil millones de dólares anuales, grupos de narcotraficantes cambiaron de giro al contrabando de especies de flora y fauna de alto valor en el mercado negro de los países ricos, ante la creciente demanda de los laboratorios privados en las naciones desarrolladas para adquirir ejemplares de flores y plantas con potencial médico y alimenticio.” Las transacciones pactadas entre los gobiernos o entre las corporaciones y los pueblos en posesión del recurso y conocimiento asociado codiciados no se alejan de estos abusos rapaces, antes bien, los formalizan en el marco de la realidad mercantil capitalista imperante y la alineación palafrenera de nuestros gobiernos. El caso del proyecto ICBG Maya, parte de un amplio programa de bioprospección en países megabiodiversos del gobierno estadounidense con el declarado propósito de hacerse de principios activos para aplicaciones genéticas con fines comerciales y bajo cobertura del sistema de patentes internacional y en donde la distribución de beneficios a las comunidades consistiría en entregarles instrumentos de trabajo y capacitación para mantener por tiempo indeterminado el trabajo de colectas y preparado de plantas -biomaquila- que en la forma de extractos secos serían remitidos a las metrópolis para las aplicaciones biotecnológicas de alto valor de mercado, da cuenta aleccionante de esa afirmación. “Vamos a hacer la mejor medicina para sus enfermedades de ustedes con las colectas que logren” expresaban los investigadores y enlaces responsables del proyecto a las sorprendidas comunidades de Los Altos cuando que expresamente el Programa ICBG –International Cooperation Biodiversity Groups- establecía que el propósito de las colectas era obtener principios activos para el cuadro de enfermedades del pueblo estadounidense o de otros países desarrollados (sic) así como para la industria, la agricultura y los cosméticos. Vaya, a los pueblos y comunidades chiapanecas ni siquiera les informaron que los Estados Unidos formaban parte del proyecto, mucho menos que fueran su actor principal. La Justicia: en caso de controversia, un panel dispuesto en territorio estadounidense integrado por un miembro del proyecto, otro del gobierno estadounidense y un tercero nombrado por los dos primeros, resolvería. Es decir, el engaño y abuso de siempre.
Con Estados Unidos a la cabeza, la Gran Bretaña, Alemania y Francia disponen de tecnología de punta para manipulación genética, aunque a escala también la tienen China, Sudáfrica, Brasil y, de manera paradigmática en el área de salud y como producto del desarrollo defensivo al bioterrorismo estadounidense desplegado sobre su territorio y población en los últimos cuarenta años, Cuba, la recientemente acusada de bio terrorismo o como eliminar retóricamente mediante el apartheid tecnológico a un adversario histórico que, desafiante, introdujo ya al euro en sus transacciones domésticas.
Por cierto, son estos cuatro últimos países más la República Bolivariana de Venezuela (con una Constitución ya dispuesta a la protección efectiva de su biodiversidad) quienes dignamente, bajo principios de autodeterminación y cooperación internacionales y de respeto a los usos y costumbres de los Pueblos originarios, evitaron el madruguete Bushista de la pasada Primer Cumbre de Países Megadiversos (Cancún, 16 al 17 febrero 2002) donde los gobiernos-esquiroles de México, Perú, Costa Rica y la desalineada India pretendían consolidar un proceso de explotación librecambista y se habían agandallado las ponencias magistrales (la mexicana, de paso, justificando su orientación mercantilista en razón de que “el Convenio 169º de la OIT sólo lo han ratificado 12 países frente a los 160 de la OMC” Instituto Nacional de Ecología). Tristemente, la delegación de observadores mexicanos a esa reunión fue la única en hacerse eco de esa pretensión y su vocero aleccionado, el esquirol indígena Mindahi Cresencio Bastida, premiado hace un mes con un jugoso cargo gubernamental en la Comisión de Cooperación Ambiental de América del Norte. En contraste, al otro observador indígena invitado a esa mega reunión, el rebelde Compitch, le fue vilmente cancelado (a una de sus parteras) la víspera y sin aviso su boleto de avión en previsión, seguro, de incómodas interpelaciones por un aniversario más de los acuerdos de San Andrés (16 de febrero de 1996) en un foro internacional de pompa y lustre ministerial (el mismísimo canciller Castañeda se hizo presente) dispuesto a la diversidad biológica no a la cultural. La cuña metida por los países distantes opuestos a este mercantilismo a ultranza univía sirve a futuro y puede sintetizarse en la mención hecha recientemente en Beijing (28 de mayo) por el Presidente Chino Jian Zemín a representantes del gobierno estadounidense: “El mundo debe ser diversificado y ha de respetarse la coexistencia de diversas formas de desarrollo de los países en el universo.”
Entre los intereses del capital y una veta vista en general por los gobiernos de los países megabiodiversos como un insumo más de mercado para canjear por deuda o para atemperar la miseria de las poblaciones sobre excluidas incorporándolas a un nuevo sector en la división internacional del trabajo, la biomaquila, nace en 1992, simultáneo a la Cumbre de Río sobre cambio climático, el Convenio de Diversidad Biológica -CDB- suscrito por la mayoría de los países del mundo, menos por los arrogantes Estados Unidos de América que se niegan a transferir tecnología de ningún tipo a los países del sur, aun bajo la protección del sistema internacional de propiedad intelectual, a reconocerles a aquellos soberanía sobre esos recursos y a sus pueblos potestad sobre el conocimiento tradicional asociado, incluso con una redacción laxa (art. 8 j) que convoca a la buena voluntad de los estados miembros para proteger ese conocimiento “En la medida de los posible, los estados miembros.. ”. Dos años después, a impulso-conveniencia-presión de los Estados Unidos, nace la OMC y un apartado de su acuerdo fundacional, TRIP’s, es destinado a la protección de Derechos de Propiedad Intelectual para el Comercio y en un subapartado –art. 27.3- se regula la privatización de secuencias, desagregados e innovaciones (combinaciones) genéticas. En Bali (junio 2002) nuestro gobierno anuncia que en el acceso y aprovechamiento de recursos genéticos se irá, fast trak, por esa vía (a pesar de haber convocado a una definición social previa el 6 de febrero o cómo vestir su Cumbre Megadiversa celebrada días después).
3 cuáter LA HEGEMONÍA DEL CAPITAL SOBRE LA PRODUCCIÓN PRIMARIA MUNDIAL VÍA LA PRIVATIZACIÓN O LA INEXORABLE CONTAMINACIÓN TRANSGÉNICA-TERMINATOR DE LOS CAMPOS Y SERRANÍAS QUE FRANQUEA EL LIBRE COMERCIO.
A principios de los años 90, semillas genéticamente modificadas son introducidas con prisa mercantil y sin etiquetado al circuito comercial. Se trata de cereales y hortalizas y pronto de frutas y oleaginosas y aun de árboles maderables o proveedores de celulosa. La contaminación genética de especies silvestres y criollas se disemina sobre todo en los países del sur, sitios de origen y domesticación de la gran mayoría de las variedades de organismos hoy base de la alimentación de todo el mundo, rompiéndose así el ciclo de seguridad alimentaria y sanitaria de las poblaciones originarias, y con ello un reducto fundamental de su resistencia. La ruptura lo es tanto por la homogenización de germoplasma, sus efectos herbicidas sobre flora y fauna colaterales-enriquecedores al cultivo y parte de la dieta y salud tradicional de las poblaciones como por los derechos de propiedad intelectual sobre las semillas modificadas que imponen restricciones de mercado y resiembra al productor-consumidor.
Recientemente, para evitar la evasión de regalías de los productores-consumidores rurales y la pérdida de la augurada hegemonía productivo-comercial sobre las semillas, las corporaciones han implantado a sus semillas genéticamente modificadas la tecnología terminator (esterilidad de la semilla). Sin un urgente acopio de semillas criollas por parte de los pueblos y organizaciones comprometidas con la diversidad de libre acceso y aprovechamiento, no habrá salida, incluso bajo estrictas medidas aduanales, si consideramos que el viento y las aves migratorias llevan por aire y aun el cauce de los ríos, el polen de los organismos.
Un estudio reciente de la Universidad de California y del Instituto Nacional de Ecología (Semarnat) confirma que las variedades de cultivos de maíz sembradas en las sierras de Oaxaca y Puebla, lugares de origen y domesticación de ese barro primordial memoria de mujeres y hombres, han sido contaminadas de manera irreversible por el maíz BT forrajero-pecuario de Monsanto.
Por motivos de salud pero también de seguridad alimentaria y contención a la formidable producción agrícola estadounidense, la Unión Europea bloquea sus envíos de semillas transgénicas, cayendo el sobre precio de esos productos por una imprevista sobre oferta de la que una parte adquirirá el gobierno mexicano vía sus tres mil tiendas Diconsa de abastecimiento a zonas marginadas. “Está prohibida su experimentación y reproducción no su importación y consumo” o “hay granos para consumo y hay granos para sembrar” ha respondido con cinismo el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales Víctor Lichtinguer ante la exigencia de diversas organizaciones para que se suspenda la importación y distribución en zonas de origen y domesticación de organismos modificados genéticamente, aunque el CDB obligue a los Estados firmantes a establecer estrictas medidas para proteger su biodiversidad.
De paso y en línea con el valemadrismo, el director del PNUD recomienda a los países pobres entrarle a estos productos en razón de que en su caso “es peor morirse de hambre que asumir eventuales riesgos a la salud” derivados de las imprevisibles consecuencias sanitarias del consumo de organismos modificados genéticamente o, dicho de otro modo, el sur será el centro de experimentación humano de variedades transgénicas de los países ricos. Por si fuera poco, recientemente se dio a conocer que la Sagarpa subsidia una semilla de algodón transgénica de Monsanto a través del programa Alianza para el Campo o ¿ven por qué antes de hablar de biodiversidad hay qué hablar de modelos de desarrollo?.
Recientemente, el gobierno de los Estados Unidos autorizó la experimentación con fines comerciales de una variedad de maíz transgénico (EP) que esteriliza a hombres. Salvo sus pollos y puercos, los estadounidenses no comen maíz pero los latinoamericanos sí, incluidos los asentados en su territorio, y como la migración y el crecimiento poblacional en nuestros países que desde la pobreza impuesta presiona sobre los exhaustos y codiciados recursos naturales (ANP’s) a expoliar se han convertido en un problema para su seguridad nacional, estas presiones pueden resolverse, piensan, diseminando esa variedad.
En nuestra UNAM, el grupo biotecnológico encabezado por el clan Soberón (Becas-Wisconsin/Papá-PRI/Excheverría-UNAM-Secretaría de Salud-Funsalud, en ese orden genético superestructural patrimonialista) y sus arietes (en el Consejo Universitario Fausto Bolívar Zapata, en la televisivamediática Jorge Membrillo y en donde quiera el belicoso José Luis Solleiro), cabildean por ellos y por las empresas estadounidenses a quienes proveen de material soberano e investigación primaria. Como resultado de su nacionalista gestión puramente científica lograron el pasado mes de mayo que el PAN bloqueara en la Cámara de Diputados la ley de Bioseguridad (que previamente había consensuado) y amenazara con promover el próximo período de sesiones (septiembre) la destipificación del delito (recién votado en febrero) de tráfico y diseminación de organismos genéticamente modificados.
4. LAS AREAS NATURALES PROTEGIDAS Y LA TENTACIÓN A SUSTITUIRLAS POR PLANTACIONES “PROTEGIDAS”, LOS CIENTÍFICOS AMBIENTALES-PATRIMONIALISTAS, LA EXPERIENCIA DE COSTA RICA Y LA GEOGRAFÍA POLÍTICA SOBRE LA BIODIVERSIDAD
Areas Naturales Protegidas o ANP’s, diseño banco mundialista de los años 70 no para detener la polución sino para conservar a los fines del modelo zonas no perturbadas necesarias tanto a la recarga de acuíferos-bosques como de investigación-acopio de germoplasma de probada utilidad comercial y, como fue el caso del proyecto ICBG en Camerún, para uso militar, aunque también para contener los procesos de colonización y posesión sociales de las tierras, territorios y su reverso: desalojar o reconcentrar a los habitantes-comunidades ahí establecidas, por cierto, en su mayoría Pueblos originarios. Y algo previsible: la administración del área queda siempre en manos de ong’s conservacionistas con matriz estadounidense o de gobiernos anuentes (regenteados por grupos oficialistas-ambientalistas de investigadores), fondeados, como quiera, por grandes corporaciones responsables de las mega emisiones, tala y el cambio climático, cuando no nuevas industrias biotecnológicas o de alto consumo de agua (Chevron-Mobil, Cemex, Kimberly Clark, Pulsar, Femsa-Coca Cola) y aun por la infaltable estadounidense agencia internacional para el desarrollo –USAID- (responsable según el subsecretario estadounidense Otto Reich de la caída de la unión soviética y, según un informe de diversas organizaciones sociales, de introducir este año en Bolivia, Nicaragua y Guatemala, bajo su programa de ayuda alimentaria y junto al Programa Mundial de Alimentos, maíz transgénico tipo: Starlink/Kraft-Taco Bell/Maseca, Liberty Link/Aventis-Monsanto y Roundup Ready/Monsanto, prohibidos para el consumo humano aun en los Estados Unidos y de efectos devastadores para la biodiversidad de la región merced a sus súper tóxicos dispuestos para escenarios de mono cultivos) y bajo cuyo logo se han encausado las mañosas pruebas digitales que soportan el expediente punitivo ambiental para el desalojo de la Reserva de los Montes Azules, cuyas zonas de más alto valor genético –las lagunas norponiente / Ixcán-Chajul- son ocupadas por Conservation International México-Pulsar (Alfonso Romo-Fox) y el zedillista grupo ambientalista CEIBA, a.c. encabezado por la ex secretaria de medio ambiente Julia Carabias quien, como último acto normativo de su ex jefe (para cubrir su desempleo), obtiene vía reglamentaria (Diario Oficial del 30 de noviembre 2001) una patente de corzo-biopiratería en abierta contradicción al artículo 87º de la Ley general del Equilibrio Ecológico: la prohibición a publicar las investigaciones derivadas de colectas científicas, realizadas en las Areas Naturales Protegidas (en donde se localiza el 99% de la biodiversidad nacional con alto valor productivo); el despropósito: cubrir los resultados de las investigaciones que esta mafia institucional académico-ambiental realice sobre nuestra biodiversidad de alto valor productivo para que pueda mercarlos al mejor postor (las grandes corporaciones, sobre todo las estadounidenses) bajo garantía de novedad/no-publicidad, requisito sine qua non para obtener una patente.
Miguel Alemán-Acapulco, Echeverría-Cancún y la madera de la Selva Lacandona, López Portillo-el Petróleo, Salinas-las desincorporaciones, Zedillo-los Pidiregas y el Fobaproa, Fox-Pulsar/Femsa-Coca Cola/Agroindustrias/la (por ahora) fallida desregulación energética, Carabias & Co.-la Biodiversidad, clan Soberón Padre/hijos (poderoso aval del proyecto de bioprospección-biopiratería a la empresa Diversa) & Co.-biotecnología, es el reparto histórico, incluso legalizado, de los recursos nacionales en los últimos años de los grupos forjados en la venalidad del poder político patrimonialista.
Y, para que no quepa duda de hacia donde vamos, es decir, nos llevan, “la meta es que al final del sexenio las ANP’s cubran al 10% del país (2% más que ahora)” Víctor Lichtinguer o qué más si no la compensación patrimonialista del mega capital-Foxismo a la anuencia ambiental / ecosustentable de los conservacionistas (el corredor transístmico Salina Cruz-el Golfo a cambio de Montes Azules-Chimalapas, por ejemplo).
En los años 90 se dispara en los países del sur el establecimiento de Areas Naturales Protegidas, destacando la verde dólar Costa (montaña) Rica con más del 25% de su territorio sobre el que (además) se dispone un nuevo instrumento banco mundialista de condonación de deuda: los swaps o intercambio de deuda por territorio (megabiodiverso) bajo el eufemismo de administración compartida.
A principios de los años 90, otra vez Costa-Montaña Rica, a través Inbio (ong facultada legalmente para calificar autorizaciones sobre acceso y explotación comercial de su biodiversidad), da también los primeros pasos hemisféricos en el otorgamiento de concesiones de acceso a recursos genéticos a corporaciones farmacéuticas, acusadamente Merk (que lleva cuatro autorizaciones de acceso y va por la quinta). Recientemente Inbio, el paradigma de las autoridades mexicanas en proyectos de bioprospección y aprovechamiento exitoso de la biodiversidad, ha expresado: “Es cierto. Diez años después de haber impuesto deberes de transferencia tecnológica a todo contrato de bioprospección, no tenemos ninguna tecnología de punta propia ni ningún producto propio en el mercado”. Eso, sin contar con el crecimiento de su deuda y la estructural desmejora en la calidad de vida de su población, señaladamente la de sus Pueblos y Comunidades Indígenas de quien uno de sus abogados manifestó no haberlas incluido en las negociaciones y proyectos de contratos de bioprospección en razón de que “resulta menos grave para Costa Rica asumir el costo político de su exclusión que negociar con ellos desde sus valores y costumbres.”
Bueno, agregó, “sí existe un proyecto dirigido a ellos: comprarles sus tierras”, ricas en biodiversidad; algo parecido al desarraigante banco mundialista geoestratégico Programa Procede de titulación individual de la tierra comunitaria creado-impuesto poquito después de las reformas salinistas al artículo 27º constitucional (1991) para permitir la colocación en el mercado, rural inmobiliario pro commodities, de nada menos que el 50% del territorio nacional hoy bajo el régimen agrario de tenencia colectiva, o su ocupación/despeje humano conservacionista en razón, agregada a los motivos agroindustriales, de que el 80% de los bosques nacionales (agua-biodiversidad-sumideros de carbono) son de propiedad social. Sobre lo mismo:“El reparto agrario y la propiedad colectiva fueron y son el mayor problema para la conservación de los bosques y su biodiversidad” declaró a principios de junio en San Cristóbal de Las Casas, sin originalidad pero con insidia, un funcionario ambiental federal que asesora al municipio coleto (Gabriel Quadri ideólogo-ecólogo del sector privado y Santiago Levy director del IMSS-diseñador master del Plan Puebla Panamá, se le adelantaron con pormenorizados énfasis).
La Realidad. Las ANP’s se han convertido en santuarios de biopiratería de corporaciones biotecnológicas o en escudos de las mega contaminantes, ambas parapetadas en ong’s conservacionistas o en centros de investigación oficiosos prestos a la captura de carbono o de especimenes apreciables por la industria, aunque nada se sabe y aplica de sus procesos normativos de creación y resguardo participativos. En México, aunque el decreto de una ANP conlleva, de acuerdo a la ley, la convocatoria a todos los pobladores asentados en el área para definir con ellos el programa de manejo y, de interesarles, entregarles su administración, prácticamente ninguno de los pobladores asentados en las ANP’s del país saben de su existencia y ni qué decir sobre quienes las financian, para qué, quiénes son sus autoridades cuál el programa de manejo y cuáles los derechos de sus comunidades.
Pero las ANP’s no son una mercancía más bajo embozo. Junto al ser puente-corredor estratégico al tráfico de mercaderías del pacífico oriente al este de los Estados Unidos y viceversa (Fox dixit) y fiel sobre productor de gas y petróleo, la agenda de bosques/agua/biodiversidad –servicios ambientales- se agrega constituyéndose las tres en las tres únicas fuentes probables, asuntos de seguridad nacional geoestratégica (sic), de ingresos-atenuación de la inevitable argentinización de los próximos años (confirmada el jueves 20 de junio por un chantaje pro desincorporante-reformas estructurales-PEMEX/Electricidad/Agua/Bosques del Secretario de Hacienda, el monetarista Francisco Gil). Y ya en esa lógica verde pro captura de emisiones no sería disparatado ver que un día las Plantaciones forestales sean consideradas ANP’s sui géneris. Aun más; que descaradamente se rellenen-parchen corredores hoy devastados (ej., porción chiapaneca de los Chimalapas, zona norte chiapaneca, Marquez de Comillas y parte del Petén) precisamente con plantaciones bajo el concepto de bosques-sumideros de carbono de, además, interés y aprovechamiento mundiales (¿Cumbre de Monterrey/Bosques?).
“Nueve regiones del país sufren de alta ingobernabilidad donde grupos delincuenciales realizan actividades de terrorismo ambiental, señaladamente la Reserva del Vizcaíno, los Chimalapas y la de Montes Azules, donde la autoridad no se le permite entrar y para recuperarlas vamos a emprender en ellas operaciones a escala militar”, Adolfo Aguilar Zínser, diciembre del 2001, a semanas de su incorporación como representante del gobierno mexicano ante el Consejo de Seguridad de la ONU, afirmaciones que reiteró el pasado viernes 7 de junio el Secretario Lichtinguer y, aprovechando la masacre de Agua Fría, bajo el argumento de lugar megadiverso con múltiples ecosistemas junto al gobernador Murat redireccionó la zozobra y encono hacia la región de los Chimalapas y en contra del refractario Pablo Salazar Mendiguchía introduciendo un nuevo eje de desestabilización agrario en la frontera común con Chiapas por donde circunstancialmente se hará pasar el mega corredor transístmico pos Panamá o, Bosques-Plantaciones-agroindustrias + Biodiversidad-Agua-hidroeléctricas + Petróleo ligero-gas + Vías internacionales + posiciones de montaña vis a vis la lógica pentagonal de Colorado Springs = zona de despeje-reconcentración de poblaciones.
Y sobre el mercantil convencimiento del público a propósito de la biodiversidad en ANP´s: “Otro de los beneficios que nos brinda la biodiversidad ..es el dinero, vendiendo, por ejemplo, medicinas tradicionales.” seduce como merolico enganchador de auditorios ansiosos un spot televisivo de la Semarnat difundido desde este sábado 8 de junio por el canal local en implícita-preparada respuesta a la reiterada negativa del gobierno de Chiapas (viernes 7 de junio) a desalojar los Montes Azules y sus megabiodiversas lagunas norponiente, aunque también a la negativa de las organizaciones de médicos tradicionales a mercantilizar la salud y la tierra.
En el mes de marzo, en franca alineación-esquirol con la agenda supra Kyoto de los Estados Unidos –reverberada recientemente en el “nosotros somos un país distinto a los demás y recortaremos emisiones a nuestra manera” Condolezza Rice; y en el “reconocemos que somos responsables del cambio climático pero mejor será que el mundo se vaya adaptando”, Agencia estadounidense para la Protección del Ambiente EPA, lunes 3 de junio 2002- el gobierno mexicano coorganiza con el anuente Kofi Annan (“la sobre población es el principal problema del agotamiento-conservación de recursos naturales y biodiversidad”, reunión pre Johannesburgo en Bali, junio 2002) la Cumbre para el Desarrollo Sustentable de Monterrey en donde lanza, de facto, la tesis de los recursos naturales patrimonio de la humanidad, pulmones dispuestos, en franca referencia a las ANP’s y para disponer normas pero sobre todo instrumentos internacionales al puntual acatamiento de ese principio y, de paso, posicionarse con el tema presionando-madrugando la agenda de Johannesburgo y sus absoluciones.
Mientras, la Antártida se desgaja y el país hemisférico con más ANP’s –los Estados Unidos de América- continúa con el colapso ambiental y el agotamiento implacable de sus recursos o, moraleja, si no se cambia el modelo, ¿para qué sirven las ANP’s?; como no sea para guardar reservas bióticas al capital y de esa manera ocupar todas, pero todas, las áreas y rincones planetarios que hasta hoy más o menos se han librado de su codicia y de paso desalojar-integrar a los últimos reductos de pueblos originarios que las han conservado, históricamente no han de servir para nada más.
5. EL MEGA GRUPO CORPORATIVO DE LA ENERGÍA-MADERA Y LOS TRANSPORTES DEFINIRÁ ESTA NUEVA AGENDA Y SECTOR
No olvidar. El modelo económico de los Estados Unidos y sus corporaciones es responsable de la tercera parte del consumo óleo mundial y en la misma proporción de emisiones de gases invernadero a la atmósfera-agujero de ozono causadas por el hombre, sin contar a sus desmontes madereros y a sus desechos-rellenos sanitarios, pero en esa locura reside precisamente la estructura de su poder y desarrollo; así nacieron históricamente los Estados Unidos de América, así crecieron, y sus operadores dominantes no están dispuestos a cambiar el modelo sino a una estupidez mayor: a eficientarlo. Ni el presidente Bush ni el ex presidente Clinton (pro informático refractario al mega control político-industrial del grupo extractivo) desautorizaron nunca la extracción de hidrocarburos en Alaska, a pesar de la previsible hecatombe ecológica. Desde un drama más reciente, los actuales incendios en las Rocallosas (declarados monumentos nacionales por el legislativo estadounidense a propósito de la propuesta Buhsista-Carlyle de abrirlas a actividades extractivas –madera/minerales/energía- ante el agotamiento de los yacimientos y campos en operación actual) y que ya suman más de 700 mil hectáreas (el doble de otros años), parecen algo más que un “descuido de acampadores” (como quieren las autoridades de aquel país) que acusa lenidad dolosa (desde noviembre y enero del 2001 diversas dependencias alertaron sobre un inédito período de sequía en la zona, como en febrero del mismo año sus áreas de inteligencia lo hicieron con los previsibles atentados aéreos del 11 de septiembre) que, sumados a la reciente imposición del gravamen arancelario de 30% a las importaciones canadienses de madera (más de la mitad de la madera mundial en tráfico proviene de ese país), deriva en obvio interés para la industria de la madera/celulosa-plantaciones, defendida por la actual titular del medio ambiente Gale Norton precisamente cuando era fiscal en el Estado de Colorado. Por cierto, las plantaciones (árboles en crecimiento sobre demandantes de dioxinas de Carbono como corresponde a todo imberbe tragaldabas), sirven de manera oportunista al velo ambiental-captura de carbono que sitúa en segundo término a los bosques originarios y en equilibrio (maduros). En ese sentido, el inicio de los trabajos de perforación petrolera en la Laguna Izabal (Guatemala) y los anunciados por PEMEX el 30 de mayo sobre la incorporación a la extracción de petróleo ligero (Istmo y Olmeca) de dos nuevos municipios del noroeste de Chiapas (Ostuacán y Sunuapa) con vistas a duplicar al final del sexenio la plataforma de producción actual -¿para quién?-, o la reactivación de los proyectos de represas hidroeléctricas tanto para interconexión PPP (inaugurada por el Presidente Fox Quezada en el electrificado poblado fronterizo-ribereño –curso del Usumacinta- de Benemérito de la Américas, 20 de junio 2002, bajo el eufemismo Programa de Electrificación de la Selva que sólo abarcará a localidades ribereñas fronterizas-interconectadas con Guatemala) como para surtir el tráfico transoceánico y las agroindustrias (en Chicoasén, súper hidroelécrtrica al noroeste de Chiapas, se pondrán en operación para el 2004 tres nuevas mega turbinas) a todo lo cual se sumará en el mediano plazo el anunciado gasoducto regional México-Istmo Centroamericano, o los corredores viales locales conectados al súper corredor transístmico pos Panamá Salina Cruz-Coatzacoalcos y deltas contiguos, los primeros y terceros colindantes y las segundas francamente dentro del Corredor Biológico Mesoamericano y aun inundando porciones de ANP’s (el Petén en Guatemala, los Chimalapas en Oaxaca y la Reserva del Ocote-río Mezcalapa en Chiapas) no son una contradicción a la política de conservación del medio ambiente como suponen los aturdidos burócratas a cargo de Conservation International México y de otras ong’s conservacionistas sino el puntual cumplimiento a la agenda de estructura del poder, la lógica productiva en la escala de necesidades-prioridades del capital dominante que, por cierto, las fondea. El mismo caso se repite en las estribaciones amazónicas de Perú (proyecto gasero de Camisea) o en el oleoducto transecuatoriano que atraviesa la Reserva del Mindo y las exploraciones en los territorios Shuar-Achuar, o en el gasoducto de Bolivia hacia algún puerto del norte chileno y la misma lógica se impone (el 15 de junio inicia en Quito una Cumbre regional de Presidentes bajo el lema-objetivo “Seguridad Energética e Integración Comercial”), y de manera paradigmática pero en sentido estricto razones idénticas impulsaron la intentona golpista del pasado 11 de abril en Venezuela y ni qué hablar de Colombia. La militarización creciente en Guatemala y la intimidación a sus organizaciones sociales denunciada por el reciente informe (mayo) de la relatora especial de Naciones Unidas es, sin duda, un ingrediente de interés trasnacional a la seguridad estratégico-comercial de la zona que poco a poco irá consolidándose para el control regional de poblaciones e instalaciones. Sobre todo ahora que, autorizada finalmente la vía fast track por el Senado estadounidense, los países centroamericanos han iniciado formalmente negociaciones para un acuerdo de libre comercio con éste. Habrá ANP’s ahí donde los requerimientos mineralosos-energéticos-agroindustriales-madereros-hídricos-viales del capital dominante lo permitan o demanden. Y los habrá para expoliarlos a discreción y sin coparticipación social-testigos, y a ese propósito (¿a cuál otro?) es que se consolida en el eje ambiental proto ALCA el proyecto (diseñado en Washington) denominado Policía Civil Internacional del que el Presidente de Costa Rica Abel Pacheco expresó el jueves 13 junio en la Casa Blanca ante la sugerencia del Presidente Bush de que la sede quede en alguna zona de América Latina, por ejemplo, en Costa Rica: “Me interesa, sería una policía civil cien por cien que se ocuparía de la problemática actual del mundo y que sepa como manejar el problema del terrorismo; sobre todo una policía que sepa defender nuestra ecología. Somos defensores de la obra de Dios, somos ecologistas y estamos muy interesados en una policía que proteja la naturaleza, no sólo al hombre”; el diseño, financiamiento y programa de instrucción correría a cargo de los Estados Unidos o cómo reactivar en el país contiguo la contrainsurgente Escuela de las Américas, ahora contrademográfica (asistida por el recién aprobado maíz transgénico EP que esteriliza varones a través, por ej., de ..el Programa Mundial de Alimentación y la infaltable USAID).
El modelo nació hace 200 años con la sobreproducción de bienes derivada de la libre y abundante disposición y sobreexplotación high tech de recursos, y en la base estuvo-está siempre la energía-minerales, los corredores viales para extraer y colocar, y un ejército guardián. Además, hoy como pocas veces, el grupo oleoso-militar-vehicular detenta activa y belicosamente el poder político en su país y en buena parte del mundo, aunque afronten una seria crisis de producción que ya tocó el baluarte de su mercancía eje: el precio del dólar (que ya remonta el euro), o precisamente por eso. Nuestras autoridades han entendido bien este proceso: “Nuestra meta es duplicar la producción actual, sobre todo a partir de la producción de ligeros (localizables en mantos colindantes con zonas de alta biodiversidad en el suroeste) e intensificar nuestras vinculaciones con otras empresas (Chevron-Texaco, Exxon-Mobil, ConocoPhillips) en todos los aspectos”, Muños Leos, director general de PEMEX, y ex representante en México de la petroquímica Dupont, 30 de mayo del 2002. La anunciada apertura-interconexión de la Cuenca de Burgos (gas) y de los trabajos en el Hoyo de Dona (Unocal-Afganistán) en la plataforma del Golfo (la reciente visita del petrolero Secretario de Comercio Donald Evans –16 de junio- acompañado por ejecutivos de 15 firmas de energía y que circunstancialmente derivó en el anuncio -18 de junio- de la apertura del gas a la inversión extranjera) no es sino la preparación hacia lo mismo: un nuevo ciclo de recuperación-producción-sobreproducción-especulación del capital y rescate del dólar, al que deberá subordinarse y contribuir dentro de los olímpicos planes el imberbe sector de la Biodiversidad-Biotecnología. No es tampoco contradictorio sino obvio el mapa de National Geographic y WWF (que, entre otros, fondean Chevron y Mobil) sobre las proyecciones al año 2020 del estado previsiblemente preocupante que para entonces guardarán las ecorregiones y afluentes mexicano-guatemaltecos en la suculenta región que va del Petén a las estribaciones con el eje neovolcánico del altiplano central mexicano por la llanura del Golfo. Es de esperarse que con esta andanada extractiva, hidroeléctrica, vial y agroindustrial pos Panamá, esta región sea precisamente la que mayor impacto sufra, de ahí que la calidad y cantidad del caudal de sus ríos (es decir, de sus bosques) resulten estratégicas a la mega conducción de energía eléctrica necesaria a soportar estos niveles de tráfico y producción.
La historia es cíclica pero no se repite. Advirtiendo que la industria de la biotecnología a más de poder llegar a ser estructural (aún no lo es) le está disputando desde grupos no subordinados orgánicamente inigualables niveles de plusvalía en plus tiempo y que la intempestiva como relativamente autónoma carrera tecnológica informática lo tomó 25 años atrás por sorpresa –la bisagra Carter- haciéndolo depender de sus licencias modificando la correlación de fuerzas y afinidades políticas, el grupo oleoso-militar y del transporte no permitirá esta vez que un nuevo sector de formación de capital –impulsado por la dupla high tech/biotecnológica Clinton/Gore- crezca al margen de su influencia y orientación y quede como un grupo competitivo relativamente independiente a su hegemonía. La industria de la biotecnología (farmacéutica, agroindustrial y de alimentos) en la era Bush-Cheney-Rumsfeld tendrá que alinearse o verá reducir sus expectativas de renta con fuertes riesgos de que el grupo de la energía y los transportes en alianza con otros sectores afines (militar, maderero-cementero y el metal mecánico) le arrebate el proceso y lo subordine bajo peores condiciones que si hubiera aceptado desde un principio las reglas de los plutocráticos grupos de capital súper dominantes.
6. NOSOTROS, EN PEQUEÑO, COMO CORRESPONDE A LO QUE AÚN CRECE
No abordamos las minucias que alborozan y constriñen la discusión sobre el tema; si derechos de propiedad intelectual, clásicos o sui géneris, o si no derechos de propiedad intelectual; si otros se van a llevar nuestra riqueza o si nosotros le vamos a sacar ventaja; si distribución de beneficios mercantiles a muchos o distribución de beneficios mercantiles a poquitos; si beneficios determinados por los propietarios del recurso y predio-territorio o por las inexorables leyes del mercado, o si no beneficios porque nada se entrega; si beneficios a todas las aplicaciones derivadas o si beneficios limitados sólo a determinado tipo de aplicaciones; si opciones rentistas (ecoturismo, caza de mariposas diurnas, artesanías a modo), pos commodities (biomaquila, guarda bosques) o asistenciales de aceptarse los amenazantes desalojos-reubicaciones; si leyes de acceso o moratoria; si leyes consensuadas con los poseedores-multiplicadores históricos de la biodiversidad-germoplasma (los pueblos originarios) o leyes formal-históricamente decretadas; si saqueo bajo el marco legal de Acuerdos de Transferencia de Material Genético (ATMG) o su vil contrabando (biopiratería); si solicitud del consentimiento para la obtención del conocimiento tradicional asociado conforme al solicitante o conforme al solicitado. Nos fuimos a la estructura, a lo que real y directamente hoy en el mundo define, impone y condiciona cuanto en él pasa, independientemente del tema, del recurso, o más allá de ambos. Eso es lo que quisimos situar en la base primera de esta discusión, lo que en una reflexión seria y con futuro va antes y debe quedar bien claro para saber de donde partimos, frente a qué y a quién estamos, y para determinar qué estrategia se demanda, por inalcanzable que parezca, para acometer con eficiencia.
El que este tiempo redobladamente avasallador y maniqueo se empoce, acaso corresponda a la riesgosa coyuntura de la desesperación del modelo, pero en nada cambia las premisas fundamentales descritas que tenemos enfrente o, mejor dicho, al lado. Esquizofrénica o desquiciante, su rostro cambia pero sus funciones genotípicas son las mismas. Ya sabemos lo que nos ofrece la modernidad mercantil exportadora súper expoliadora; hace quinientos años que lo sabemos. Y hace ya más de una década que abandonamos la tregua post ogro filantrópico y entramos-retornamos de lleno a ese ciclo global de metrópolis en el que las exportaciones se han incrementado desde nuestros países en más de 300% en promedio como opción panegirista banco mundialista a nuestra crisis de deuda y estatismo regulante y que andamos ahora peor que antes. Hace siglos y desde la conquista que sabemos, bajo ese o aquel modelo, lo que para nosotros han significado las mercantiles leyes del cambio, los espejos por oro, la cosificación de los bienes, la humillación y animalidad de unos-muchos para que otros-poquitos vivan, aunque al cabo de igual manera se los vaya a esos poderosos poquitos a cargar la ..depredación ambiental.
Pero todo ese poder que uno a uno deliberadamente citamos, el poder del dinero, puede vencerse. Juntos logramos hacerlo con el proyecto geoeconómico ICBG Maya, juntos y sin dinero, juntos y con memoria, juntos desde la base, por eso les ganamos, por eso no pudieron, al menos, por ahora, igualito que en Atenco, o en las comunidades en resistencia que hay por todo el mundo incluida la rebelde Sudáfrica y su rebelde desconocimiento a las patentes sobre medicamentos contra el SIDA que monopolizan las farmacéuticas. Los Pueblos y Comunidades indígenas y campesinas tienen aún las tierras, su cultura comunitaria viva y las montañas ahora codiciadas por el poder del dinero. La supervivencia de los Pueblos y Comunidades indígenas constituye el último reducto de nuestra memoria y resistencia no indígena, mayoritaria en número y en desarraigo. No tenemos ya mucho para donde hacernos. Si los acaban, ahora sí de una vez nos acabamos; si los apoyamos y de paso les aprendemos, si compartimos y reaprendemos, permanecemos, ganamos, ellos, nosotros, las montañas y el cielo.
Equipo de Asesores del Consejo de Organizaciones de Médicos y Parteras Indígenas Tradicionales de Chiapas, el Compitch.
San Cristóbal de Las Casas, junio del año 2002