http://www.laneta.apc.org/biodiversidad/
“Grupo Solidario de Acción y Propuesta de
Petén”
14 de Abril del año 2002
Día Internacional contra el Maíz transgenico
Convocado por Vía Campesina
COMUNICADO
A finales del siglo XX y comienzos del XXI, la humanidad se encuentra frente a grandes descubrimientos científicos y tecnológicos. No solamente se conoce cada vez más la forma en la que los seres vivos están constituidos y funcionan sino que, aprendiz de mago, el “ingeniero genético” es cada vez más capaz de intervenir sobre la vida, de modificar los organismos y de crear seres vivos que hasta ahora nunca han existido. Esto, que podría llegar a ser un gran avance para el mejoramiento de las condiciones de vida de la población mundial, sirviendo a la medicina, a la agricultura y a la regeneración y conservación ecológicas se está convirtiendo en realidad en una amenaza para la vida misma. El espectro de la pérdida de biodiversidad, de nuevas enfermedades desconocidas, de la destrucción de ecosistemas enteros y de la dependencia, la miseria y la violencia interminables impuestas a la naturaleza y a los seres humanos se cierne sobre nosotros hoy más que nunca antes.
La ciencia y la tecnología han avanzado de manera increible pero la mente y las estructuras de poder y de explotación de las sociedades humanas no han cambiado, por lo que, descubrimientos que podrían llegar a ser de gran utilidad para la humanidad se insertan en los viejos moldes de nuestra sociedad desigual, autoritarista, monopolizadora y uniformisante. Eso está pasando con los maíses transgenicos, los científicos en vez de preocuparse por ver como terminan con el hambre y la miseria se preocupan sobre todo por ver como piratean nuevo material genético (que cada día es más escaso) y como las grandes transnacionales pueden seguir vendiendo sus productos químicos y monopolizando los recursos y las riquezas, sin importarles las consecuencias que esto pueda tener tanto sociales (desaparición de la agricultura tradicional, desempleo, etc.) como ecológicas (la resistencia de los insectos nocivos a los pesticidas, la eliminacion de insectos utiles, el escape de toxinas en el suelo, la contaminación genetica, etc.).
Las nuevas biotecnologías y los grandes descubrimientos de estos últimos años, entre los cuales la ingeniería y la manipulación geneticas que han permitido la producción de maices transgenicos, están siendo orientados cada vez más a fines únicamente comerciales, en los que lo único que importa es competir y hacer grandes beneficios con productos rentables, sin tomar en cuenta los derechos de los pueblos ni los impactos que tendrán sobre el ambiente natural, social y cultural y sobre la salud humana. Es decir que todos estos descubrimientos y tecnologías están siendo dirigidos:
1) Hacia las capas de la población que pueden comprarlos y no hacia la resolución de los graves problemas que afronta la mayoría de la humanidad (sin capacidad de compra) en este inicio del siglo XXI.
2) Hacia la diferenciación cada vez mayor de los productores agrícolas, en ricos, pobres y deshauciados, marginando cada vez más a los que no tienen la capacidad económica de producir con las nuevas tecnologías y tienen, en Guatemala, que emigrar hacia Petén, los Estados Unidos o los barrios pobres de la ciudad.
3) Hacia el robo, la privatización y monopolización de organismos vivos que, por medio de patentes, dejan de ser patrimonio de la humanidad y se convierten en una mercancía más en manos de las transnacionales.
4) Hacia el control de los procesos productivos agrícolas, volviéndo a los agricultores completamente dependientes de las compañías transnacionales que venden las tecnologías mencionadas, prohibiéndoles la utilización de cualquier otra tecnología y obligándolos a utilizar los paquetes tecnológicos completos que se les proponen.
5) Hacia la consolidación de un mercado que expulse del proceso productivo a los productores tradicionales de granos, como el maíz autóctono, haciendo que su producción ya no sea rentable y que tengan que dejar sus parcelas y buscar otro tipo de actividad económica, para convertirlos por una parte en desempleados o en mano de obra barata para las grandes industrias y, por otra parte, en los consumidores obligados de los maices transgénicos y otros granos similares.
6) Hacia la consolidación de un gran mercado mundial en el que las compañias transnacionales obtengan grandes ganancias haciendo consumir a millones de personas, a las que no se ha informado ni consultado y por lo tanto están completamente subordinadas al sistema, cualquier tipo de producto geneticamente manipulado sin que protesten[1].
Por lo que, El Grupo Solidario de Acción y Propuesta de Petén manifiesta energicamente y llama a todas las personas y organizaciones conscientes, a traves del mundo, a que luchen y trabajen por que:
1.- .- La investigación científica y la puesta en marcha de nuevas tecnologías ya no siga siendo un instrumento de poder y dominación sino que estén supeditadas a criterios eticos, según los cuales los intereses fundamentales de la humanidad sean antepuestos a cualquier interés comercial que no tome en cuenta la salud de los seres humanos, los equilibrios ecológicos y el respeto al derecho de información, consulta y autodeterminación de los pueblos
2.- El problema tan delicado de los transgenicos, entre los cuales el maíz, no siga siendo tratado y decidido por organizaciones que solamente buscan el lucro y el poder económico de las grandes transnacionales, tales como la Organización Mundial del Comercio. Sino que, las decisiones sean tomadas por un “Tribunal Ético Internacional” en el que las organizaciones de base de los diferentes países (y no los gobiernos supeditados al poder de las transnacionales) estén ampliamente representadas, junto con un comité multidisciplinario de cíentificos honestos, que no vendan sus opiniones ni trabajen únicamente por dinero sino antepongan el bienestar de la humanidad a sus intereses monetarios a corto plazo.
3.- Todas las personas, de cualquier país del mundo, tengan derecho a estar adecuadamente informadas y consultadas sobre siguientes datos: los alimentos que consumen, la forma en la que fueron producidos, las tecnologías empleadas en su producción y sus impactos sobre la salud humana y sobre los diferentes ecosistemas. Por lo que, los maíces transgenicos y todos los otros productos manipulados geneticamente, o manufacturados a partir de dichos productos, que se pongan a la venta en cualquier país del mundo, estén provistos de una etiqueta que provea una información completa sobre los datos mencionados en el punto anterior.
4.- Se defienda el derecho de los pueblos a consumir productos sanos y naturales y se interrumpa la manipulación genetica del maíz, y otros granos similares, hasta que sea comprobada su inocuidad sobre la salud humana y el ambiente natural, social y cultural de los seres humanos.
5.- Se creen los mecanismos para que: a) se prohiban a nivel mundial la biopirateria y la privatización de la vida; b) las diferentes poblaciones del mundo ejerzan un control directo sobre las actividades de las transnacionales y de todo organismo nacional, regional o internacional que trabaje con la manipulación genética.
6.- Las tecnologías y productos transgenicos (así como todo beneficio económico, social o ecológico que pudieran proporcionar en el futuro) se dediquen a solucionar los graves problemas de la humanidad, como el hambre, la erosión ecológica, etc., y se constituyan en patrimonio universal de la humanidad.
_ CTS, SIPCAL, ACIMARNAL, TRÓPICO VERDE, ECAO y CIEP.
[1] Podemos encontrar productos transgenicos en aguas gaceosas y todo otro tipo de productos como maseca, leche de soya, etc.