Maíz y Medio Ambiente: Efectos del TLC
Alejandro Nadal
El gobierno mexicano incluyó el maíz en el Tratado de Libre Comercio,
para reorganizar el sector agrícola, disminuyendo los subsidios, destruyendo
las semillas regionales y desplazando a sus productores.
Variabilidad genética del maíz
En México se encuentran 41 razas de maíz y miles de variedades
que los campesinos han sabido aprovechar en los distintos suelos y climas del
país, y de acuerdo a la distintas lluvias, sequías y plagas, debido
a la gran capacidad que tiene el maiz para adaptarse a diversos ambientes.
Los campesinos mexicanos más pobres, combianan de dos a cinco o seis
variedades de maíz criollo en la siembra para asegurar la cosecha, pero
esto también asegura una baja producción. Generalmente algunas
de estas variedades son de maduración más temprana para evitar
heladas y asegurar su propia alimentación; o bien, porque sus parcelas
tienen distinta tierra y necesitan distinta semilla. Estos son los productores
que busca eliminar el TLC mediante importaciones, precios bajos, falta de créditos
y apoyos, ocasionando su migración a las ciudades para engrosar la demanda
de trabajo en las zonas industriales.
Erosión genética por deterioro social
Generalmente se dice que la erosión genética es el desplazamiento
de las semillas criollas por las híbirdas de alta producción.
Sin embargo, también es parte de la erosión genética la
desaparición de los campesinos que conservan la información y
las costumbres milenarias, aun cuando se conserven las semillas.
Bancos de germoplasma y conservación in situ
Los bancos de germoplasma conservan las variedades de semilla a bajas temperaturas,
y fuera de su lugar de origen, es decir, ex situ. Sin embargo, a la larga las
semillas cambian porque no se reponen en su ambiente original.
En México, el maíz híbirdo sólo se produce hasta
un 30% debido a que la semilla no puede competir con el maíz criollo
en suelos deficientes, climas adversos, o sin agroquímicos.
Los maíces mexicanos son importantes para los países tropicales
y subtropicales, pues el suelo necesita más cal y la demanda de maíz
aumentará en un 4% en las próximas décadas. También
será importante su combinación con maíces africanos y sudamericanos.
Y precisamente cuando en México comienza el interés por conservar
nuestras variedades de maíz en us lugares de origen, es decir, in situ,
el gobierno mexicano toma una política contra estos productores, los
cuales pueden quedar desplazados entre 5 o 10 años. Este error que borra
los beneficios de la historia, amenaza además la autosuficiencia del
país.
Tendencias actuales
Dos razones explican por qué la producción de máiz en México
no ha caído a pesar de los precios bajos y el Tratado de Libre Comercio:
Primero: tanto los campesinos más pobres como los estados con alta tecnología
conservan su producción debido a que los precios de los demás
cultivos cayeron más que los del maíz. Segundo, porque los campesinos
más pobres se ven obligados a subsistir de su producción agrícola
debido a: su pobre economía, los bajos salarios rurales y urbanos, los
altos costos de producción y los altos precios en general; así,
el trabajo de los campesinos es cada vez en condiciones más desfavorables.
Por otro lado, en 14 estados, aunque bajan las cosechas aumentan las hectáreas
cultivadas, lo que trae más deforestación y erosión del
suelo. Por estas razones los productores de maíz han pedido que las medidas
económicas del Tratado de Libre Comercio se pospongan tres años,
para que haya tiempo de diseñar alternativas económicas que eviten
la miseria del campo y los daños ecológicos.
La Jornada del Campo
31 de marzo de 1999.