IV Seminario Internacional de Análisis de la Frontera Sur
El Plan Puebla Panamá: Integración para el desarrollo o proyecto geoestrategico de los Estados Unidos?
Ponencia
Impactos del Plan Puebla Panama en las comunidades forestales de Petén (Guatemala): oposición, resistencia y formulación de propuestas alternativas
Presentada por:
Dra. Ileana Valenzuela
Asesora
ACOFOP
Centro Cultural de los Altos, Ex convento de Santo Domingo, INAH
San Cristobal de las Casas, Chiapas
25, 26, 27 de Septiembre del año 2002
Introducción
Desde finales de la Segunda Guerra Mundial, sin contar los días de republica bananera exportadora de mercancías y un breve periodo revolucionario entre 1945-1954, la historia de Guatemala en general y la del Petén [1] en particular han estado marcadas por políticas de desarrollo impuestas del exterior: Modernización de la agricultura y Revolución Verde para aumentar las exportaciones y el crecimiento económico (con su secuela de carreteras, hidroelectricas, oleoductos, monocultivos y ganadería que hacen una fuerte utilización de agroquímicos y equipo importados); Alianza para el Progreso (políticas de modernización y de colonización en vez de distribución equitativa de las tierras); Políticas de ajuste estructural (desregulaciones, privatizaciones, diversificación y expansión de las exportaciones, apertura de mercados, endeudamiento); Políticas ambientales, de desarrollo sostenible y Acuerdos de Paz (supeditados al crecimiento económico, al aumento de las exportaciones, a la apertura del mercado); Políticas de globalización (integración regional, construcción de importantes infraestructuras, tratados de libre comercio, apertura de mercados). Todas estas políticas han marcado tanto al país como al departamento (así como a otros países de la región) y, a pesar de su aparente diversidad, todas han tenido la misma escencia y se han basado en la misma receta de "desarrollo":
1) Corresponden a un modelo social diseñado e impuesto del exterior cuyo objetivo no es la satisfacción de las necesidades, el bienestar y la dignidad de las poblaciones locales sino resolver los problemas de los países industrializados y de sus industrias, que buscan vender caros sus productos (tecnología, equipos y maquinaria, servicios), apropiarse de los recursos (tierra, agua, bosques, biodiversidad) y comprar baratas las materias primas y la mano de obra de los países pobres con el fin de dar salida a sus stocks de mercancías y realizar los mayores beneficios posibles;
2) Se basan en la ideología del libre mercado (con una mayor o menor intervención del Estado según las condiciones políticas), según la cual, el bienestar colectivo se deriva de la busqueda del bienestar y de los intereses individuales de cada uno de los actores que participan a la actividad económica, los cuales supuestamente tienen los mismos derechos, las mismas oportunidades, la misma información y son igualmente libres;
3) Hacen creer que no puede haber "desarrollo" ni "desarrollo sostenible" sin crecimiento económico, entendido como el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB);
4) Han sido financiados por las agencias internacionales de desarrollo como el Banco Mundial (BM), la Banca Interamericana de Desarrollo (BID), la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos (AID), etc., que nunca se han responsabilizado de los impactos sociales, ecológicos y económicos de sus políticas ni del endeudamiento en el que han dejado al país.
El Plan Puebla Panamá (PPP) se situa en este mismo contexto. Con un conjunto de megaproyectos (carreteras, hidroelectricas, puertos, aereopuertos, vías ferreas, etc.) que se inscriben en el proceso de globalización económica neoliberal, financiado por el BID y otras agencias, el plan proyecta "desarrollar" a la región y sacarla de su pobreza según un modelo enmarcado en los tratados de libre comercio que someten América Latina a los intereses de los Estados Unidos, junto con otros planes, programas y proyectos a nivel mesoamericano como El Corredor Biológico Mesoamericano, El Sistema de Integración Electrico para América Central, El Plan Sur, La Operación Nuevos Horizontes, etc. y a nivel latinoamericano El Plan Colombia, La Iniciativa Regional Andina, El Area de Libre Comercio de las Americas (Valenzuela, 2002).
Con la construcción de dichos megaproyectos el plan busca abrir aún más la región mesoamericana a los capitales externos y al libre mercado: 1) Haciéndola más rentable y competitiva; 2) Permitiéndole aprovechar mejor sus ventajas comparativas (mano de obra y recursos naturales baratos); 3) Convirtiéndola en una plataforma del gran capital internacional, que se servirá de ella para transportar en forma más rentable sus productos de occidente hacia El Asia (y vise-versa); 4) Convirtiéndo al campesinado de subsistencia en mano de obra para las maquiladoras y dejándo la agricultura a los grandes empresarios capitalistas.
Sin embargo, ni El PPP, ni las agencias que lo financian toman en cuenta la enseñanza histórica que muestra que el modelo de desarrollo que están proponiendo, aunque enriquece a una minoría, es el responsable directo del empobrecimiento de las grandes mayorías de la población mundial a las que ha desposeido de sus recursos (tierra, agua, bosque, conocimientos, tradiciones), destruyéndolos y causando una inmenza contaminación. No toman en cuenta el hecho de que dicho modelo es la primer causa de la polarización social y de la pobreza existentes en el mundo ya que los actores más fuertes se enriquecen y hacen crecer las economías a costa de los enormes sacrificios y privaciones de los más debiles y desposeidos.
Esto, sin embargo, lo han comprendido muy bien, un gran número de organizaciones de base como la Asociación de comunidades forestales de Petén (ACOFOP) quienes junto con otras comunidades, ONG e intelectuales comprometidos, en toda mesoamerica, desde el principio identificaron cuales eran los verdaderos objetivos del PPP y sus impactos. Estableciendo que planes como éste no solamente son completamente incapaces de responder a las necesidades de la mayoría de la población sino que son completamente destructivos tanto de punto de vista social como ecológico y económico por lo que es necesario oponerse a ellos y construir alternativas concretas al modelo de sociedad que quieren imponer.
El modelo de desarrollo propuesto por el PPP
Actualmente, el concepto de desarrollo está siendo cuestionado por diferentes autores (Escobar 1993, Mires 1996, Sachs 1997) y considerado como un concepto colonialista en nombre del cual se han arrancado a poblaciones completas de sus tierras y se las ha desposeido de sus conocimientos y valores tradicionales. Fue el presidente Harry Truman quien en un discurso pronunciado en 1949 dividió a la población mundial en dos sectores: uno rico y desarrollado y el otro pobre y subdesarrollado decidiendo que el primero tenía que sacar al segundo de su subdesarrollo. "Truman necesita realmente esta reconceptualización del mundo. Los poderes europeos, que perdían sus súbditos coloniales, representaban un mundo que se había derrumbado y Estados Unidos, la nación más fuerte emergida de la guerra, fue obligada a actuar como el nuevo poder mundial. Para esto necesitaba una visión de un nuevo orden global. El concepto de desarrollo se presenta al mundo como una colección de entidades unidas que no se mantienen unidas por medio de la dominación política de los tiempos coloniales, sino a través de la interdependencia económica. Así la hegemonía estadounidense no tenía nada que ver con la posesión de territorios, pero sí todo que ver con su apertura a la penetración comercial" (Sachs, 1997).
Los objetivos del desarrollo se identificaron desde el principio con la imposición en los países no industrializados de un modelo de sociedad externo a las necesidad de la mayoría de la población pero necesario a la consolidación del poder económico y político de los paises "desarrollados": modernización, industrialisación, aumento de la productividad, crecimiento económico, construyéndo en esos países la infraestructura necesaria para la implantación de dicho modelo.
Más de 40 años después, éstos continuan siendo los objetivos del PPP, según se define en el documento que firmaron los Presidentes de México y Centro América en El Salvador, el 15 de junio del 2001. Con un discurso basado en el desarrollo sostenible la democracia, el respeto a la concertación y a las soberanias nacionales, el derecho de los pueblos y la lucha contra la pobreza el PPP vuelve a presentar al mismo modelo de sociedad como el remedio para todos los males de la región. Con la implantación de megaproyectos se pretende impulsar la modernización y el crecimiento económico, aunque dichos megaproyectos, dicha modernización y dicho crecimiento han demostrado suficientemente, en todas partes del mundo, que más bien degradan y destruyen la naturaleza, son creadores de fuertes desigualdades sociales, desintegran a las poblaciones y culturas y someten a los países y regiones a los intereses de las grandes transnacionales y potencias extranjeras que se apropian de su biodiversidad y de sus riquezas, favoreciendo una gran corrupción en las agencias financieras, en los gobiernos y en las compañías constructoras.
Existe, sin embargo, una gran contradicción entre los objetivos implicitos y el discurso del PPP que se propone impulsar un modelo de desarrollo basado en el crecimiento económico (aumento constante de la producción y el consumo sin ninguna preocupación ni social ni ecológica), mientras que se fija, al mismo tiempo, como objetivo primordial el desarrollo sostenible, lo que la experiencia histórica ha demostrado que es completamente incompatible. La contradicción que existe entre los objetivos del plan y los medios que se piensan utilizar para llegar a ellos, el doble lenguaje que utiliza y la confusión conceptual se deben a que nos encontramos en una etapa histórica de transición en la que dos modelos de sociedad, completamente diferentes, se enfrentan a nivel planetario.
Por una parte, comienzan a surgir y a fortalecerse en todo el mundo múltiples organizaciones y movimientos sociales los cuales, aunque sean debíles, tengan muchas contradicciones y comiencen solamente a ser concientes de ello, en realidad, están contribuyendo a construir otro modelo de sociedad [2] . Por otra parte, una sociedad en la que el capitalismo está llegando a sus limites y, aunque parece más poderoso que nunca e inatacable, se ve obligado a explotar cada vez más los últimos recursos naturales, a recurrir a la mano de obra de poblaciones cada vez más pobres y marginadas, a hacer grandes inversiones en macroproyectos y armamento y a recurrir a grandes especulaciones financieras para mantenerse a flote, detener su caída y poder seguir reproduciéndose, viendose obligado también a retomar los conceptos nacientes, signo de un nuevo modelo de sociedad, para disfrasar su discurso, hacer creer que su interés es el de la mayoría de la población y seguir con sus objetivos sin que haya una mayor oposición. Como ya no puede mostrar abiertamente su fachada capitalista, tiene que disfrasarla con un abundante discurso de desarrollo sustentable, lucha contra la pobreza, desarrollo humano, etc. Como no puede seguir presentandose como el defensor de un modelo de sociedad basado únicamente en las ganancias monetarias, en el poder del más fuerte y en la explotación ilimitada de la naturaleza y de las personas quiere convencer a la población de sus supuestas bondades, secuestrando y corrompiendo al lenguaje de la nueva sociedad que está naciendo.
La Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP)
En 1990 mediante el decreto 5-90 se declaró la Reserva de la Biosfera Maya (RBM) en el Norte del departamento de Petén, sin tomar en cuenta a las comunidades que vivían en el área de la reserva o en sus alrededores. En ese entonces, El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), institución gubernamental encargada de la RBM tenía una visión conservacionista en la que se tomó poco en cuenta a dichas comunidades, lo que generó políticas represivas, que fueron rechazadas por la población, y provocaron varios conflictos sociales, por otra parte, dichas políticas no pudieron frenar el avance de la frontera agrícola, ni la tala clandestina, ni el contrabando de madera. Este fue uno de los factores que hizo que se llegara a comprender que la única forma de conservar los bosques y la biodiversidad de la reserva era asociando a sus habitantes a las actividades de conservación y vigilancia de la misma.
Este factor, aunado a la experiencia internacional que llevó a múltiples personas e instituciones a la conclusión de que para conservar los bosques y la biodiversidad de la RBM y explotar los recursos en forma sostenible era necesario que las comunidades concernidas participaran activamente en el proceso y a la coyuntura nacional en la que se estaban negociando los Acuerdos de Paz hizo que se comenzaran a desarrollar nuevas políticas gubernamentales de cogestión en la RBM.
La figura de Concesión Comunitaria Forestal no fue, sin embargo, automáticamente aceptada sino que es el fruto de la lucha de varios comunitarios y organizaciones quienes, a pesar de la oposición de algunos sectores, como el de los madereros, que consideraban que los comunitarios no tenían la capacidad de manejar una concesión en forma adecuada, defendieron la idea de las concesiones forestales comunitarias, proponiendo desde noviembre de 1995 la formación de un frente común comunitario que defendiera sus derechos ante las otras instancias interesadas en los recursos forestales (industria maderera, industria petrolera, ONG, Organizaciones Gubernamentales, etc.). De esta manera se conformó El Consejo Consultivo de Comunidades Forestales del Petén (CONCOFOP), Consejo que se fundó con el objetivo de que a todas las comunidades que quisieran manejar un área boscosa en forma sostenible obtuvieran una concesión del gobierno para hacerlo.
En diciembre de 1996 con el fin de fortalecer el proceso y apoyar el otorgamiento de concesiones forestales comunitarias [3] , se decidió legalizar CONCOFOP bajo la figura de Asociación y así nació ACOFOP. La Asociación de Comunidades Forestales de Petén que fue legalmente autorizada en Febrero de 1998, en tanto que organización de base apolítica y no lucrativa que trabaja con diferentes organizaciones comunitarias (cooperativas, sociedades civiles, asociaciones) relacionadas con el bosque. Su objetivo principal es el mejoramiento del nivel y de la calidad de vida de las comunidades mediante la explotación sostenible y la conservación de los bosques de la RBM en Petén.
La Asociación, tiene un enfoque integral del bosque y trabaja con la participación de las comunidades y organizaciones comunitarias que directa o indirectamente viven de en los productos forestales en la RBM, reforzando dichas organizaciones por medio de intercambios comunitarios, de la capacitación y de la concienciación que se llevan a cabo en diferentes talleres y actividades, tratando de que los comunitarios sean cada vez más capaces de construir su propio desarrollo, de desarrollar empresas comunitarias eficientes y de incidir en las políticas nacionales que los conciernen. En este sentido, ACOFOP ha apoyado la organización de 22 organizaciones comunitarias, 19 de las cuales están actualmente afiliadas legalmente a la asociación y pertenecen geograficamente a las 3 áreas en las que se encuentra dividido el norte de Petén, donde se encuentra la RBM: El área del Usumacinta, el área de Flores y Melchor de Mencos y el área de la ruta de San Andrés. Las comunidades se componen aproximadamente cada una de un mínimo de treinta familias y un máximo de doscientas. Su actividad consiste generalmente en la agricultura pero algunas, como Uaxactun y Carmelita, extraen recursos forestales como el xate y el chicle [4] y tienen una actividad agrícola casi únicamente para satisfacer sus necesidades de consumo familiar [5] .
El objetivo que se había planteado ACOFOP en sus inicios, de que el Estado adjudicara concesiones forestales a las comunidades, está casi cumplido.
1) La mayor parte de concesiones forestales comunitarias solicitadas han sido ya otorgada por el Estado. Se han aumentado las capacidades locales en el manejo de bosques, se ha logrado también la creación de nuevas fuentes de empleo para los comunitarios, una mayor organización, una mayor conciencia de la importancia del bosque y un aumento de servicios en las comunidades;
2) Como resultado del proceso, se ha logrado frenar el avance de la frontera agrícola ya que, como lo muestran las Imágenes de satélite y el monitoreo de campo, en las áreas concesionadas los incendios del año 2000 afectaron menos de 0.1% del área total concesionada en comparación con el 22% que fue afectado en las zonas núcleo de la RB, mantienendo constante la cobertura de bosque natural en 98% de su superficie total [6] . También se ha logrado controlar el avance de la frontera agrícola disminuyendo las invasiones, las talas ilegales, el aprovechamiento desordenado, la cacería intensiva y el saqueo de monumentos arqueológicos en el área concesionada.
3) Los comunitarios han adquirido una fuerte cultura forestal, participando activamente a la elaboración de Planes Operativos Anuales (POA) planes de manejo, inventarios, etc., con el fin de aprovechar sus bosques en forma sostenible. Aunque al principio comenzaron vendiendo la madera en rollo a precios muy bajos se han preocupado y han hecho grandes esfuerzos por procesarla con el fin de crear mayor valor agregado y comercializarla en las mejores condiciones posibles. Además, la conciencia comunitaria sobre la importancia del bosque y la necesidad de conservarlo ha aumentado.
4) La posición de ACOFOP y su incidencia política, obtenidas con gran trabajo y esfuerzo, han hecho que influencie fuertemente importantes decisiones que conciernen el futuro de las concesiones y de la RBM tales como: La expansión petrolera en la RBM, el cambio de modelo de acompañamiento técnico de CONAP, la anulación de la propuesta de ley de veda nacional por 6 meses, la ampliación del parque Mirador y la propuesta turística del Dr. Richard Hansen que afectarían el área de varias concesiones y finalmente el PPP. ACOFOP es entonces reconocida a nivel local, nacional e internacional como representante legitima de las comunidades forestales de Petén y participa a múltiples foros y eventos internacionales, estableciendo convenios de apoyo técnico y financiero.
El proceso es dificil, complejo y tambien tiene sus debilidades, tales como el enfoque del Estado que, en vez de incentivar las actividades de conservación, impone fuertes impuestos a la actividad maderera comunitaria forzando a algunos comunitarios a cortar los arboles aún cuando preferirían realizar otras actividades no maderables, la dependencia del financiamiento de donantes extranjeros, así como el enfasis que ponen ciertas agencias (como AID) en recuperar al proceso dando preeminencia a la dimensión empresarial sobre la dimensión social y comunitaria y la dificultad que ha tenido la asociación en profundizar ésta última dimensión en las comunidades.
Esto es normal en un proceso naciente en el que múltiples actores tratan de influir desde el punto de vista de sus diferentes intereses y en el que muchos se oponen a que los comunitarios construyan alternativas fuera del sistema económico dominante actualmente. Sin embargo, es un proceso ejemplar en la medida en que es un proceso comunitario dirijido y manejado por una asociación de comunitarios que en forma altamente participativa toma sus decisiones y orienta sus actividades hacia la conservación de los bosques y hacia el mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades (objetivos completamente fuera del marco de desarrollo capitalista).
Es un proceso importante que hay que continuar reforzando pues ha demostrado representar una verdadera opción a la conservación y explotación sostenible de los recursos naturales, y a las necesidades de empleo e ingresos de los comunitarios. Pero, también es un proceso que hace frente a muchas amenazas de personas, instituciones y empresas que no están de acuerdo con que sean los comunitarios los que administren, manejen las areas protegidas y se apropien de los beneficios de su propio trabajo.
Una de estas amenazas es la implantación del PPP que, llevado a las últimas consecuencias de su lógica, llevaría a la privatización de la RBM que sería atravezada por carreteras, oleoductos e hidroelectricas; cubierta con plantaciones y monocultivos que acabarían con la biodiversidad (que se concentraría en algunos núcleos boscosos dedicados a la bioprospección y a megaproyectos turísticos) y sepultadas por hacinamientos urbanos en los que se concentrarían los actuales campesinos de subsistencia, para explotar en forma intensiva su mano de obra. Lo que significaría a mediano plazo el termino del derecho de las diferentes organizaciones comunitarias de manejar sus bosques y el fin de las concesiones forestales comunitarias.
Este plan, sin embargo, representa también una gran oportunidad para dichas organizaciones que, amenzadas, se comienzan a dar cuenta de la urgencia que hay en elevar el nivel de conciencia, la formación y el espiritu comunitario de sus miembros, de tomar cada vez más en mano su futuro, de unificar las fuerzas y crear un frente de presión eficaz, organizandose y empezando a elaborar e implementar contrapropuestas que reflejen verdaderamente sus necesidades y expectativas.
Impactos negativos y oportunidades del PPP
Podemos deducir los impactos del PPP para las comunidades forestales de Petén de las consecuencias que ha traído anteriormente en la región mesoamericana la civilización del cemento y del petroleo, los proyectos millonarios que se han realizado y las recetas neoliberales que el plan trata de seguir imponiéndo. Estos impactos se han traducido en la deforestación causada por la apertura de carreteras, la construcción de otras infrastructuras y la urbanización descontrolada, la contaminacion de los suelos y el agua, la perdida de la fauna y flora silvestres y la degradación y desaparición de culturas tradicionales, el aumento de la pobreza así como del desempleo, el hambre, las enfermedades, la falta de escuelas y servicios de salud adecuados, la criminalidad, la inseguridad y la incertidumbre.
La experiencia historica nos permite deducir que la política neoliberal impulsada por el plan tendrá los mismos impactos. La sociedad del egoismo y la destrucción que conocemos avanzará como un cancer sobre Petén y toda la región centroamericana para someterla a los intereses del capital extranjero. Por otra parte, el plan propiciará también el despojo y el desalojo de las comunidades indígenas y campesinas de sus tierras y de sus bosques, donde los grandes empresarios buscarán implantar actividades económicamente rentables. La construcción de infraestructuras hará subir el precio de la tierra, aumentará la especulación, desplazará a la agricultura de subsistencia y terminará con la conservación de las áreas protegidas, en las que poco a poco se reproducirá el terrorifico esquema urbano de nuestros países: hacinamiento, pobreza, enfermedad, criminalidad, basura, ruido, contaminación. Nacerán nuevos latifundios empresariales que continuarán implementando sistemas agrícolas y forestales que contaminarán los suelos, el aire, el agua y los ecosistemas, no solamente con los químicos tradicionales, sino con especies transgénicas y manipuladas genéticamente. Se implantarán monocultivos de árboles o plantas y explotaciones mineras y ganaderas.
La región dependerá cada vez más del exterior para su alimentación y producción de alimentos elaborados y el sector agrícola será cada vez menos capaz de satisfacer las necesidades alimentarias de la población. La propiedad comunitaria, indigena y campesina sobre la tierra, la economía local y los conocimientos locales siguirán despareciendo, así como desaparecerán las concesiones forestales comunitarias. Aumentará la dependencia no sólo de los Estados Unidos y de las agencias internacionales, sino también de los empresarios mexicanos, que ya han comenzado a llegar, a invadir los mercados centroamericanos y a destruir la débil industria nacional. El artesanado local y toda una serie de pequeñas empresas industriales y de servicios continuarán a desaparecer. El desempleo seguirá creciendo y los empleos disponibles ofrecerán condiciones de trabajo y salarios sumamente bajos que no permitirán a la gente ni a sus hijos tener una vida digna y feliz. Algunos ricos se harán aún más ricos y la región crecerá económicamente a costa de la destrucción de sus recursos naturales y de la sobreexplotación de su mano de obra, pero la gente estará más pobre y la naturaleza más degradada que nunca.
Otros impactos
Privatización de la biodiversidad
Las especies perderían su valor intrínseco para reducirse a mercancías con un único valor monetario, por lo que no serían conservadas más que aquellas especies que se consideraran rentables, desapareciendo un gran número de ellas. Además, las comunidades peteneras perderían todo derecho a administrar sus recursos y todo acceso a formas de vida que son patrimonio de la humanidad, quedando completamente dependientes de las transnacionales.
Militarización
La implementación de dispositivos policíaco-militares para controlar la población, tal como el Programa Nuevos Horizontes entre México y Guatemala, con el que se pretende reprimir los movimientos socio-políticos representa una gran amenaza pues se corre el riesgo de sumir nuevamente a la región en la guerra y en una mayor violencia.
Confinamiento de deshechos tóxicos
Los planes de miltarización parecen estar ligados al confinamiento de deshechos tóxicos. Lo que significa grandes amenzas de cancer, malformaciones genéticas, etc., para las comunidades.
Pérdida de soberanía
El endeudamiento externo y la inundación de la región con miles de millones de dólares controlados por las agencias financieras extranjeras, someteran completamente, más de lo que lo han hecho durante estos últimos 510 años, los diferentes países a su voluntad y a sus desiciones. La región no será más que un apendice de las transnacionales y su población no será más que la mano de obra esclavizada del sistema. Toda idea de amor a la patria, a su naturaleza y a sus diferentes culturas y tradiciones, toda idea de dignidad y de respeto desapareceran en aras del "desarrollo" y del "progreso" de las industrias transnacionales, de los gobiernos y de las elites que se seguiran enriqueciendo.
OPORTUNIDADES
A pesar de sus impactos negativos el PPP representa también grandes oportunidades para las comunidades:
1) Las hace reflexionar sobre el tipo de sociedad que quieren y sueñan para ellas y para sus hijos.
2) Las hace reflexionar sobre la responsabilidad que tenemos todos, en tanto que individuos y actores sociales, en el desarrollo de nuestros países y en la realización de los programas o planes que se nos proponen.
3) Las hace concientes de la unidad de sus valores, intereses y objetivos con los del resto de mesoamerica e incrementa el deseo de informarse, comunicar, unirse y organizarse con otras comunidades y personas a nivel nacional, regional e internacional para trabajar en la construcción de otra sociedad con una lógica, objetivos y valores diferentes a los actuales.
ACOFOP y El PPP
Debido a la falta de información y falta de transparencia con las que el PPP se ha presentado desde sus inicios, ACOFOP convocó desde agosto del año 2001 a varias organizaciones comunitarias, gubernamentales y no gubernamentales de Petén, México y otros países de Centro América con el fin de conocer cual era la información que poseían. Dado que ninguno sabia nada se envió una carta al gobernador de Petén pidiéndole que contactara a las autoridades pertinentes en la capital de Guatemala para que transmitieran la información. Por supuesto, no se obtuvo ninguna contestación a la carta, por lo que se decidió telefonear directamente a la Secretaría de la Presidencia donde se encontraba el representante de Guatemala para el plan, Sr. Harris Whitbeck. En conversación telefonica la asistente del Sr. Whitbeck confirmó que habían recibido la carta y que pronto iban a llegar a dar la información solicitada. Por supuesto, no se volvió a saber de ellos por lo que varias organizaciones: El Programa FORIN de la GTZ, ACOFOP, La Coordinadora Indigena Campesina de Agroforestería Comunitaria (CICAFOC), El Instituto de Derecho Ambiental y Desarrollo Sostenible (IDEADS), The National Conservancy (TNC) y La Facultad de Ciencias Sociales de Guatemala (FLACSO) organizaron un Foro-Panel en Santa Elena Petén el 4 y 5 de octubre de ese mismo año. A ese foro se invitaron a los representantes oficiales del plan, otros representantes del gobierno, los que expusieron el plan y por primera y unica vez (según nuestro conocimiento) reconocieron que se estaban proyectando tres carreteras que atravezarían la Reserva de Biosfera Maya. Así como otros conferencistas para que informaran a la sociedad civil petenera sobre el PPP. Llegaron más de 200 invitados, representantes comunitarios, OG y ONG provenientes de Petén, Guatemala, México, y Centro América, se analizaron las diferentes iniciativas del plan y se presentaron algunos lineamientos de contrapropuesta.
Posteriormente, ACOFOP participó con varios representantes de organizaciones peteneras al foro XELAJU 2001 los días 22, 23 y 24 de noviembre, bajo el enunciado de que “Frente la globalización el Pueblo es primero”, al que asistieron 800 personas, mexicanas, centroamericanas y de otros paises del mundo para informarse. En esta ocasión se expresó un rechazo abierto al PPP y se decidió realizar varios foros nacionales y regionales, para fortalecer los niveles organizativos y defender nuestras tierras, nuestros derechos, nuestra dignidad y la vida de las futuras generaciones.
A partir de este foro, las organizaciones peteneras que asistieron, entre las cuales, ACOFOP, CIEP, ADEPAC decidieron conformarse en comité y para obtener representatividad organizaron varias reuniones en San Benito Petén con el fin de llegar a conformar un comité encargado de coordinar y facilitar las actividades concernientes al PPP en el departamento. El objetivo era no solamente reunirse cayendo en la enfermedad de "reunionitis" que caracteriza a muchos otros comités sino comenzar a plantear actividades concretas que permitieran, en forma organizada, informarse, informar y capacitar a las comunidades, establecer enlaces a todos los niveles y elaborar contra propuestas. Se querían también encontrar mecanismos para llegar a reinvertir la dinámica actual de acumulación de capitales y recursos en manos de un pequeñísimo número de personas y transnacionales haciendo que dichos capitales y recursos llegaran a donde se les necesita, fueran controlados por las comunidades y distribuidos en forma equitativa.
El Grupo solidario de acción y propuesta de Petén
Se organizó una primera reunión en las instalaciones de ACOFOP el día primero de febrero del año 2002, en la cual todos los participantes manifestaron la necesidad de oponerse a los impactos negativos del PPP y de proponer al mismo tiempo alternativas concretas al plan. Para ello, se nombró una comisión de seguimiento formada por las siguientes organizaciones y personas: ACOFOP, Asociación de desarraigados de Petén (ADEP), Asociación de Guias turisticos de Petén (AGTP), Asociación de Turismo de Sayaxché, Centro de Investigación y Educación Popular (CIEP), Horacio Valle Dawson e Inmaculada Salcines, a quienes se sumó posteriormente Tropico Verde.
En las siguientes reuniones, el 7 de marzo y 10 de abril del mismo año se decidió nombrar al grupo "Grupo Solidario de Acción y Propuesta de Petén" y se definieron sus funciones :
-Facilitar y coordinar la centralización y análisis de la información para diseminar el conocimiento sobre el PPP en Petén;
-Facilitar y coordinar la capacitación de capacitadores para fortalecer el trabajo comunitario de las diferentes organizaciones;
-Facilitar, coordinar y reforzar el establecimiento de enlaces y redes de cooperación e intercambio, consensuando las iniciativas y sumando fuerzas, para fortalecer al movimiento a todos los niveles;
-Realizar serias y profundas investigaciones que permitan definir, conjuntamente con los comunitarios, contrapropuestas concretas al PPP, elaborar y comenzar a implementar proyectos concretos, basados en lo que la población petenera realmente desea para mejorar sus condiciones de vida y conservar su riquezas naturales y culturales;
-Encontrar los recursos financieros, los materiales y los colaboradores necesarios para realizar todas las actividades mencionadas.
También se formó una comisión de investigadores con el proposito de comenzar a definir una estrategia alternativa en la que se diera una importancia primordial a 1) Definir los lineamientos principales que unifiquen los objetivos y articulen los diferentes proyectos alternativos, mostrando que otra forma de organización social, otros valores y objetivos sociales pueden satisfacer mejor las necesidades de las comunidades que el actual modelo de globalización capitalista; 2) Diseñar proyectos concretos en forma cientifica que tomen en cuenta los aspectos socio-económicos, culturales y ecológicos y la forma en la que se interrelacionan; 3) Trabajar junto con las comunidades urbanas y rurales de Petén para que participen directamente a la definición e implementación de dicha estrategia y proyectos.
Entre el 1 de febrero y el 10 de mayo del 2002, la Comisión llevó a cabo las actividades siguientes:
-El día 23 de febrero se realizó en las oficinas de Impulsores Suchitecos, Melchor de Mencos, un encuentro entre los Amigos del Pilar (de Belice y Guatemala) y representantes de las cuatro concesiones forestales comunitarias de Melchor de Mencos: El Esfuerzo, Custodios de la Selva, Impulsores Suchitecos y laborantes del Bosque con el fin de discutir sobre la importancia del turismo comunitario ante amenazas como el Plan Puebla Panama (PPP), los impactos de dicho plan y la posibilidad de trabajar juntos concesionarios y Amigos del Pilar.
-Creación del boletín ¡Alerta! ¡Petén despierta! y publicación a mediados de marzo del primer número con un texto de reflexión sobre el PPP.
-Distribución del boletín en las comunidades.
-Divulgación de información radiofónica en los Programas de Radio Uy! Uy! Uy! de Sayaxché y en el Programa “Conexión con la Naturaleza” de Educación Ambiental de radio Petén, en Flores, sobre lo que es el PPP, sus impactos y las propuestas alternativas que están surgiendo.
-Realización de un Foro informativo para los estudiantes de Plan fin de Semana del CUDEP en el salón la Garra del Jaguar el día 16 de marzo.
-Participación a varias reuniones de la Mesa Global que coordina las actividades sobre el PPP en la Ciudad de Guatemala.
-Contribución, junto con un gran número de organizaciones nacionales e internacionales, a la organización y realización del Foro Mesoamericano por la Vida en la Cooperativa Unión Maya Itza (UMI) los días 20, 21, 22, 23 y 24 de marzo del 2002, sobre el problema de las Hidroeléctricas.
-Toma de contacto con personas y organizaciones que a nivel local, nacional e internacional recolectan y analizan la información sobre el PPP
-Envio por correo electronico de un comunicado sobre el maíz transgenico el 17 de Abril del año 2002, Día Internacional contra el Maíz transgenico, convocado por Vía Campesina.
-Presentación de la organización ambientalista Tropico Verde sobre la geopolítica del PPP a la Junta Directiva y al equipo de trabajo de ACOFOP y estudiantes.
-El 30 de mayodel 2002 se hizo conocer la experiencia de Petén y las acciones contra el PPP que se estaban realizando en la region, en Ginebra, Suiza, en la conferencia sobre 'Mega-projets et re-colonisation en Amérique latine: resistances, organizada por la Action Popular Contra la Mundialisación (APCM) y el Colectivo Viva Zapata con el apoyo CADTM y CETIM.
Reorientación de la organización
A partir del Foro Mesoamericano por la Vida que se realizó en la Cooperativa Unión Maya Itza (UMI) a finales de marzo, los comunitarios del área del Usumacinta, directamente amenazados por la construcción de varias hidroelectricas sobre el río Usumacinta comenzaron a organizarse fuertemente. Se analizó durante un mes lo que se iba a hacer y se planteó la necesidad de que las comunidades del Usumacinta se organizaran en un "Frente petenero contra las represas" que aglutinara a las comunidades aledañas al Usumacinta y a los ríos Pasión y Salinas, que también se verían afectadas. Despues, en junio se participó a un nuevo foro en Xelaju donde se comenzó a plantear la necesidad de unir a las organizaciones del Usumacinta con otras organizaciones del departamento, por lo que en julio se creó la Alianza por la Vida y la Paz que busca aglutinar a todas las comunidades y organizaciones del lado del Usumacinta y de la región de Poptum (sur del departamento) que se oponen al PPP.
Al mismo tiempo que algunas organizaciones (CIEP, ADEP, CNOC) consagraban todos sus esfuerzos a consolidar las organizaciones que acabamos de mencionar, el Grupo Solidario de Acción y Propuesta de Petén comenzó a desintegrarse. Las otras organizaciones que lo conformaban, ACOFOP, Tropico Verde, Comité de Turismo de Sayaxché comenzaron a actuar cada una por su lado (aunque algunas se unieron entre sí para realizar algunas actividades aisladas). Se continuaron sacando algunas publicaciones sobre el PPP. Se hicieron presentaciones a diferentes niveles, se escribieron varios articulos y ACOFOP y CIEP introdujeron entre los temas que sus promotores discuten en las comunidades la problemática que plantea el PPP. Se asitió al foro de Managua en mayo 2002 y el 12 de octubre se realizaron manifestaciones y paros en carreteras contra las amenazas del plan en concordancia con otras organizaciones a nivel centroamericano.
Se realizaron actividades importantes pero se perdió el objetivo de coordinación y unificación del trabajo de las comunidades con otras organizaciones y personas que comprenden las amenazas que aporta el plan y están dispuestas a colaborar para afrontarlas, por lo que ACOFOP decidió reforzar las actividades de la Alianza por la Vida y la Paz y ampliar su influencia a otras organizaciones forestales comunitarias que aún no están incluidas. Por lo que se sigue planteando la necesidad de un ente facilitador que apoye y coordine las actividades de todos los sectores que en Petén están interesados en que las amenazas del PPP no se realicen. Ya que si no existe dicha coordinación y si no se estructura la organizacion de varias comisiones responsables de las diferentes actividades, a mediano y largo plazo, se debilitara el movimiento que necesita de todas las fuerzas vivas disponibles (comunitarias y no comunitarias) para poder sostenerse y avanzar.
PoEn este contexto, ACOFOP organizó el 25 de octubre una reunión con el Presidente del Frente petenero contra las represas (que pertenece también a la Alianza por la Vida y la Paz), Resentantes legales de algunas organizaciones comunitarias afiliadas a ACOFOP y otras ONG y personas para analizar en que medida las organizaciones concesionarias de Flores, Melchor de Mencos y la Ruta de San Andres pueden reforzar a la Alianza por la Vida y la Paz y, en que medida es necesario volver a consolidar al Grupo Solidario de Acción y Propuesta de Petén y ponerlo nuevamente a funcionar. Pero, como la comisión coordinadora de la Alianza para la Vida y la Paz no estaba presente se decidió volver a convocar a una reunión más representativa en la que se tomara la decision de consolidar a dicho grupo, en tanto que instrumento de apoyo a las organizaciones comunitarias o no.
El grupo no pretende substituir a las organizaciones comunitarias, sino que al contrario debe estar formado por ellas así como por todas las otras personas y organizaciones que tienen los mismos objetivos pero, aún existen celos institucionales al interior de las ONG que actualmente apoyan al movimiento, así como intereses políticos que comienzan a manifestarse un año antes de las próximas elecciones presidenciales en el país. La organización también se ve dificultada por los malos habitos adquiridos por algunos dirigentes durante 30 años de violencia en los que se tendió a imponer de forma dogmatica las consignas que se daban sin incentivar la critica ni el cuestionamiento de las diferentes acciones que se tomaban.
Conclusiones
Estamos en una epoca histórica de transición de gran trascendencia. La humanidad se encuentra ante el dilema de seguir reproduciendo las mismas formas de organización social, los mismos valores y los mismos objetivos monetaristas que se nos han impusto del exterior, por un sistema económico, basado en la modernización y el crecimiento económicos, sistema que ha demostrado no ser capaz de satisfacer las necesidades de la población mundial y nos está llevando a grandes debacles sociales, económicas y ecológicas, o comenzar a construir otro modelo de sociedad diferente con otras prioridades sociales. Existen ya señas importantes de que tal modelo puede ser construido:
1.- Las comunidades urbanas y rurales han comenzado a organizarse en todas partes del mundo, plantean objetivos que ya no se situan en el marco del capitalismo y tratan de unirse y de coordinar sus acciones (implícita o explícitamente) en vías de otro tipo de sociedad.
2.- Los lineamientos principales de la nueva sociedad han sido especificados claramente por la misma población en múltiples ocasiones y lugares.
3.- Las tecnologías apropiadas y muchas veces poco costosas así como los recursos necesarios para cumplir con dichos lineamientos existen desde ya.
4.- La solidaridad se ha extendido a nivel planetario y estas reivindicaciones son las de todos los pueblos del mundo pero, la unificación de objetivos se busca dentro del respeto a la diversidad de cada país y región. Cada cultura aplicará los lineamientos en diferente manera ya que los dogmatismos y las recetas universales han demostrado suficientemente su ineficacia.
A pesar de ello, los poderes dominantes que determinan en forma miope el rumbo que debe tomar la economía y la sociedad, quieren seguir imponiendo las mismas recetas que ya han demostrado su ineficacia, la misma violencia y la misma explotación en planes como el Plan Puebla Panama. Esto nos llevará únicamente a la guerra, a la destrucción y a la desolación. Por lo que ACOFOP, en tanto que representante de las comunidades forestales de Petén se está organizando y está tratando de coordinar sus actividades en forma articulada con otras organizaciones de base, ONG y personas interesadas en hacer frente a las amenazas de dicho plan.
Los comunitarios se dan cuenta de que es necesario que cada día se informen más sobre dichos planes, profundicen sus verdaderos objetivos y aprendan a analizarlos y a informar a los otros a su vez, en forma multiplicativa. Se dan cuenta también de que es necesario hacerlo en la forma lo más organizada y conciente posible, dando a cada persona y organización sus responsabilidades, iendo al fondo de los problemas y coordinando en forma articulada todas las acciones. El proceso organizativo, sin embargo, es difícil y complejo. Debe dejar toda tentación de espontaneímo, que supone que el movimiento sólo por si mismo va a producir todos los instrumentos y apoyos que necesita para generar un cambio social, marginando las iniciativas y el apoyo de otras organizaciones y personas que pueden y deben participar. Ya que, por una parte, el PPP no representa una amenaza solamente para las comunidades sino que para todas las personas y grupos sociales que también serán marginados y por otra parte las comunidades solas no tendrán la fuerza suficiente de impedir que el plan se cumpla si no realizan alianzas con otros sectores y organizaciones a nivel local, nacional e internacional.
Es necesario decir !Ya basta! a los planes impuestos del exterior, unirse, organizarse y empezar a soñar, definir e implantar un nuevo modelo de sociedad, otro paradigma, que corresponda mejor a las necesidades de los comunitarios. Es necesario comprender que las comunidades sólo saldrán adelante en la medida en lleguen a imaginar ese nuevo modelo y a elborar estrategias para ponerlo en marcha, en la medida en la que sean capaces de salirse de la lógica monetarista y productivista del sistema para identificar sus propios objetivos y valores sociales. Esto es un gran reto para todos pero sobre todo para los maestros y educadores que deben formar a los jovenes que deberán efectuar esos cambios y diseñar e implantar el nuevo modelo, como para la juventud que debe salir de su pasividad e indiferencia para contemplar el apasionante futuro al que debe responder: Construir una nueva sociedad.
BIBLIOGRAFIA
Mires, Fernando, La revolución que nadie soñó o la otra posmodernidad, Nueva Sociedad, Venezuela, 1996.
Sachs, Wolfgang, "Arqueología de la idea de desarrollo", Internacional Analisis, envio No. 185, agosto 1997.
Valenzuela, Ileana, Algunos datos sobre el Plan Puebla Panama, (manuscrito), Grupo Solidario de Acción y Propuesta de Petén, Saint Cergues, Francia, mayo del 2002.
[1] Petén es el departamento más grande (35,858 Km2) y más septentrional de Guatemala. colinda al norte y al oeste con México y al este con Belice y si bien hasta principios de los años 70 del siglo XX estuvo casi completamente cubierto con bosques, estos han sido destruidos y degradados en casi tres cuartas partes del territorio en un fuerte proceso de colonización y explotación desmesurada de los recursos naturales y principalmente de la madera (caoba y cedro).
[2] Están construyendo otros objetivos y valores que ya no pertenencen al sistema capitalista (equidad, solidaridad, sostenibilidad, etc.), otra forma de organización con nuevas formas de producir, consumir y distribuir la riqueza, el conocimiento y el poder de decisión, con nuevas actitudes y nuevos comportamientos sociales y con un gran respeto hacia la naturaleza y hacia la diversidad de sexos, étnica, cultural y biológica.
[3] Desde Marzo 1994, El CONAP estableció una normativa que establecía un proceso de adjudicación de concesiones forestales comunitarias dentro de la Zona de Usos Múltiples de la reserva (ZUM), bajo la condición de que los comunitarios extrajeran en forma sostenible la madera y otros productos forestales y se responsabilizaran por el cuido y la conservación de los bosques. Los concesionarios, entre sus responsabilidades, debían velar por la integridad de la unidad de manejo concesionada, controlar y vigilar los bosques para evitar invasiones, prevenir y controlar incendios, evitar la tala ilegal de madera y la depredación de recursos arqueológicos, entre otros actos ilícitos.
[4] Se estima que existe actualmente en la reserva una población de 90,348 campesinos 20,472 en la Zona Núcleo, 19,714 en la Zona de Usos Multiples y 50,162 en la Zona de Amortiguamiento, de los cuales un 25% son indígenas, en su gran mayoría del pueblo Maya-Q’eqchi. Existen también, en la Zona Núcleo grandes ganaderos (muchas veces absentistas) con fincas ganaderas de más de 10,000 hectáreas de superficie. El resto de la población está constituida por ladinos del oriente con una cultura campesina de tradición ganadera combinada con horticultura (al cuidado de las mujeres) y agricultura de subsistencia (al cuidado de los hombres) y ladinos peteneros que en parte también se dedican a la agricultura y a la ganadería y ejercen algunas actividades extractivas (chicle, xate, pimienta) ( Grunberg, 2000).
[5] A partir de 1994 se han otorgado 11 concesiones forestales comunitarias (actualmente 9 afiliadas legalmente a ACOFOP) y 2 están en tramite (Las 3 afiliadas legalmente a ACOFOP) una red de Difusores Agroforestales (afiliados legalmente a ACOFOP) y un Parcelamiento. En conjunto, las concesiones comunitarias cuentan con un área total de 436,916 hectáreas de las cuales 245,218 son bosque en producción con un área de corte anual de 7, 247 hectáreas. La concesión más pequeña cuenta con 7,039 hectáreas y tiene 35 familias mientras que, la más grande cuenta con 83,558 hectáreas y 149 familias. Por otra parte, la asociación trabaja también con 7 cooperativas que se encuentran en el área del Usumacinta de las cuales 5 están afiliadas legalmente a ACOFOP. Los bosques de las cooperativas se diferencian de los bosques concesionados porque han sido dadas con títulos de propiedad comunal con fines más agrícolas que forestales. 8 cooperativas cuentan, en lo que concierne el aprovechamiento de la madera, con planes de manejo forestal aprobados por CONAP y en algunas se está aprovechando el xate y otros productos forestales como un medio de aumentar sus ingresos, habiéndose semrado, por ejemplo en la Unión Maya Itzae (UMI) la plantación de 4 a 5 hectáreas de xate.
[6] En términos de la dinámica de deforestación a nivel global en la RBM, se ha determinado que las concesiones forestales, de manera sinérgica, han contribuido a su estabilización y al mejoramiento de la gestión en las zonas núcleo y la zona de amortiguamiento. En la RBM la tasa de deforestación porcentual pasó de 0.36% en el periodo 1995-1997 a 0.12% en el periodo 1997-1999 (Carrera Fernando et al., Flores Peten, 2000).