El PPP ¿ otra forma de integración económica para América Central?
ANA POHLENZ DE TAVIRA [1]
Cuando sonó la trompeta, estuvo
todo preparado en la tierra,
y Jehová repartió el mundo
a Coca-Cola Inc., Anaconda, Ford Motors, y otras entidades:
la Compañía Frutera Inc.
se reservó lo más jugoso,
la costa central de mi tierra,
la dulce cintura de América.
Bautizó de nuevo sus tierras
como “Repúblicas Bananas”
y sobre los muertos dormidos,
sobre los héroes inquietos
que conquistaron la grandeza,
la libertad y las banderas,
estableció la ópera bufa:
enajeno los albedríos,
regaló coronas de César,
desenvainó la envidia, atrajo
la dictadura de las moscas . . .
Pablo Neruda, Canto General.
El estudio contemporáneo del área centroamericana nos obliga a volver la vista hacia una nueva estrategia, que al estar inmersa en los procesos de globalización actuales hace dudar a intelectuales, investigadores y habitantes de la región sobre el verdadero origen de la iniciativa conocida como el Plan Puebla Panamá (PPP).
Este Plan puede considerarse como una estrategia más de integración, pues se implanta sobre la estructura ya existente de convenios y tratados anteriores. Por ello, el presente trabajo analiza los proyectos de integración que se han venido dando en Centroamérica desde la década del sesenta hasta el proyecto del PPP, para poder vislumbrar los impactos que tendrá el mismo, así como la respuesta de diversos sectores en contra de este plan.
Esta investigación representa un reto, ya que nos encontramos en primer lugar con el problema de la definición del área que conforman los países en donde se implantará el PPP. La inclusión de México, Panamá y Belice en el proyecto nos obliga a repensar la denominación de Centroamérica tal como la concebimos, pues ahora la región tiene que verse conformada por siete países. Por ello a falta de un concepto integral utilizaremos a lo largo del trabajo la denominación de México y Centroamérica.
En segundo lugar nos encontramos con el problema de que el material impreso sobre el PPP es aún escaso y consiste en artículos periodísticos, documentos de la Presidencia de la República Mexicana, del Banco Interamericano de Desarrollo y del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) que se encuentran impresos, en páginas web o CDROM; también se encuentran algunos libros sobre el tema. Parte de este material se utilizará en el presente trabajo, que está dividido en tres partes, la primera habla de la definición del área del PPP, la segunda de los planes de integración anteriores y, la tercera, del PPP, sus proyectos y sus impactos; para concluir, expondrán los procesos de resistencia ante el PPP.
Definición del área.
Este apartado tiene como objetivo aclarar de que manera se denomina a los ocho países involucrados en el PPP, ya que en los materiales utilizados para esta investigación el calificativo varia. Por ejemplo en el texto El Sur también existe [2] - que fue material base para la elaboración del plan - se habla únicamente de la situación de los estados del sur sureste mexicano y en posteriores documentos de la presidencia de la República mexicana, se menciona que la situación centroamericana es muy similar a la de éstos. He aquí la justificación para plantear el desarrollo regional. Esto ha dado pie a que algunos investigadores cuestionen el nombre del plan, ya que pone en el mismo nivel a entidades federativas mexicanas frente a los estados nacionales centroamericanos. [3]
También nos encontramos con las limitaciones que plantea el concepto Mesoamérica, el cual por su contenido de área cultural nos reduce el espacio al que comparte rasgos culturales similares y que comprende desde la línea entre el río Sinaloa y el Río Pánuco en México hasta el río Motagua y el Golfo de Nicoya en Nicaragua. [4] Esta denominación se utilizará sólo en algunos casos. Pero se tratará de asociar todas las descripciones al término de México y Centroamérica, para poder incluir a los ocho países participantes, sin caer en detalles en cuanto a si comparten o no historias comunes, idioma y culturas, especialmente para el caso de Belice y Panamá.
Otra denominación que es importante mencionar para el área, es la de Región de América del Norte Expandida (RANE), utilizada en los estudios para agencias internacionales y que incluye a Estados Unidos, México y los cinco países considerados tradicionalmente como Centro América: Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica. [5]
La integración económica centroamericana es un tema que ha atraído la atención de los estudiosos de la región, ya que esta cuestión se ha presentado a lo largo de toda la historia de los países centroamericanos. Debido a que desde su conformación como Estados libres se dieron intentos infructuosos de reunificación por vías políticas y militares.
Para los años sesenta del siglo XX, los proyectos de integración se veían encaminados a la realización del ideal unionista a través de nuevas formas que facilitaran la industrialización y ofrecieran un modelo para la promoción del desarrollo, como es el caso del Mercado Común Centroamericano, creado a principios de la década del sesenta. En el tratado participaron los cinco países de la región, con la confianza en que el mayor mercado haría posible la expansión industrial con más rapidez que si tuvieran que depender únicamente de los mercados locales. [6] Y esto sucedió en cierta forma, ya que durante la primera década de su vigencia, el Mercado Común Centroamericano alcanzó resultados impresionantes , como el aumento del comercio intrarregional y del valor industrial agregado; también las tasas anuales del PIB fueron más altas que durante la década anterior.
Pero el proceso de integración económica por medio del Mercado Común Centroamericano se enfrentó a varios problemas, el más grave fue la desigualdad existente entre los sectores de exportación de los países centroamericanos, lo que originó que Honduras y Nicaragua, se sintieran en una posición desfavorable ante los otros países. Estas desigualdades entre los sectores de exportación no eran de origen reciente pues habían existido de forma notoria durante la época colonial, cuando Guatemala monopolizaba todas la exportaciones; pero las actuales desigualdades económicas –cuyo origen puede encontrarse en la introducción del café en la segunda mitad del siglo XIX- han salido a la luz cuando se ha intentado implantar proyectos de interdependencia económica.
A comienzos del decenio de los 80, el panorama de Centroamérica era más bien de desintegración, tanto en el conjunto de la región como en varios de sus países. Esto como consecuencia de las guerras civiles, el caos social que había en el área, además de que la economía centroamericana entró en crisis, después de tres décadas de supuesto crecimiento. [7] En esta década el tema de los acuerdos y tratados firmados entre los cinco países centroamericanos, fue la democratización, la paz y la búsqueda de la cooperación regional. Como es el caso de los diálogos de Esquipulas.
Los años noventa atestiguaron el resurgimiento de los acuerdos de integración regional económica como instrumento en las políticas de los países que pretenden aprovechar las potenciales ganancias de la inversión y del comercio internacionales. [8] En contraste con la gran oleada de acuerdos de integración regional que se dio en las décadas del cincuenta y sesenta entre países económicamente similares (Pacto Andino, MCCA), los nuevos intentos de integración regional trataban de establecer acuerdos entre países que tienen estatus económicos muy diferentes, lo cual es muy notorio en el caso del TLCAN y en la Asociación de Economías del Pacífico APEC.
Mientras que en la década de los sesenta se observó la promoción de la integración regional económica entre las repúblicas centroamericanas, en los noventa la atención comenzó a enfocarse en las posibilidades de que los países centroamericanos establecieran acuerdos de libre comercio con sus vecinos del TLCAN, particularmente con México y Estados Unidos, es decir, se plantea extender la región de América del Norte. Sin embargo esta iniciativa enfrenta una serie de retos, como son las disparidades en tamaño y niveles de desarrollo entre los países, aunque Estados Unidos sea el principal inversionista, comprador y vendedor en la región; el nivel de las economías de los países es completamente desigual. También hay que apuntar que dentro de las cinco repúblicas centroamericanas existen diferencias entre unas y otras, al igual que al interior de las mismas, ya que la brecha entre ricos y pobres es muy amplia.
Otro factor que impide la expansión del TLCAN a Centroamérica es la falta de instituciones lo bastantemente fuertes para administrar la extensa interdependencia económica de la gran región. Talvez el PPP sirva de puente para la creación de las instituciones que permitan mayor vinculación entre los países miembros del TLCAN y sus más cercanos vecinos.
Hay que destacar que Estados Unidos México y las cinco repúblicas centroamericanas comparten una extensa y compleja red de interconexiones que une a la economía de mayor ingreso en el mundo con una de mediano tamaño y numerosas economías en vías de desarrollo. La interdependencia de la región se refleja en un alto grado de comercio de bienes y servicios, inversión y flujos de capital, turismo y migración ( tanto legal como indocumentada), y remesas de los migrantes a sus hogares. Según datos obtenidos de las Tabulaciones Especiales del Censo de 1996 de la Rama Étnica e Hispánica de la Oficina de Censos del Departamento de Comercio de Estados Unidos, existe en Centroamérica una migración de retorno neta a los países centroamericanos de alrededor de 120 000 personas y un flujo neto de entre 34 000 y 35 000 trabajadores hacia Estados Unidos. Esto suma un flujo neto de alrededor de 255 000 migrantes que provienen de la fuerza de trabajo rural en México. De lo que se trata con megaproyectos como el PPP es incrementar la demanda de trabajo en México y Centroamérica para absorber los flujos de migración, como lo demuestra la demanda de trabajo rural de Costa Rica.
En cuanto a las remesas a Centroamérica, un estudio de la CEPAL de 1991 que estima la población de emigrantes y remesas para El Salvador, Guatemala y Nicaragua, nos reporta que para 1989 las remesas anuales per cápita varían mucho. El Salvador encabeza la lista con 1 100 dólares por persona, seguido por Guatemala con 496 dólares y Nicaragua con 234 dólares por persona [9] . Esto nos da una idea de la importancia económica de la migración para Centroamérica; aunque Estados Unidos se beneficia con cualquier forma de liberalización comercial, ya que esto representa una retracción en la demanda de fuerza de trabajo urbana.
El Proyecto del Plan Puebla Panamá.
En este marco el PPP se presenta como una nueva estrategia de integración económica para la región de México y Centroamérica. Esta nueva regionalización corresponde a lo que nos dice Armando Bartra, esto es que “las grandes áreas del continente están acotadas por acuerdos económicos, cartas de garantías para el capital que intensifican las interdependencias mercantiles y financieras: el TLCAN, el MERCOSUR, el Pacto Andino y pronto el ALCA”. [10]
La estrategia del PPP tiene como base los proyectos preparados por la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) presentados en la reunión del Grupo Consultivo Regional de Centroamérica que se celebró en Madrid, España, el 8 y 9 de marzo del 2001. También tiene como base el proyecto preparado por la presidencia de la República de México, a través de la Coordinación del PPP, presentado también en marzo del 2001. “Estas propuestas fueron consideradas por los presidentes y la presidenta (Panamá) de los países de la región como elementos para formular una estrategia para la transformación”. [11]
Según la versión oficial, el PPP es “un esfuerzo conjunto entre Centroamérica y México para el desarrollo de la macro región, en un marco respetuoso de concertación, entendimientos y consensos de pleno respeto a la soberanía de los Estados comprendidos en ella, permite que dicha región haga valer su potencialidad y características para convertirse en un polo de desarrollo de `clase mundial´ en América Latina” [12] . Lo anterior parece una falacia, ya que en la región del Plan Puebla Panamá se encuentra un sector de la población más pobre del mundo y parece difícil que los países centroamericanos, que se han distinguido por una economía que depende de los ciclos de producción de un solo producto, alcancen el desarrollo de una economía industrial avanzada.
La iniciativa del PPP viene a complementar los dos intentos de integración que se han venido llevando a cabo entre México y Centroamérica en el marco del Acuerdo de Tuxtla desde 1991. Este plan responde a varios intereses que Estados Unidos tiene en la región. El primero de ellos y que ha marcado las pautas de la historia centroamericana es la ubicación geográfica del Istmo, ya que sirve de interconexión entre el Océano Atlántico y el Pacífico; otro de estos intereses es la enorme biodiversidad de la región debido a que ésta es única en el planeta porque corresponde a la división entre la flora neoártica y la amazónica; también los recursos energéticos son de gran interés para los inversionistas extranjeros. La última característica relevante del área es su fuerza de trabajo y la posible contención de los flujos migratorios.
Con respecto al primer punto de interés de Estados Unidos en la región, encontramos que actualmente predomina la necesidad geoeconómica que el oriente de Estados Unidos tiene en el contexto de la globalización. [13] Debido a que entre el río Mississipi y la costa Atlántica se concentra la mayor parte de la economía norteamericana, pocas riquezas estratégicas se encuentran en el oeste por lo que se ven en la necesidad de diseñar medios de transporte que comuniquen a esta región. De ahí la enorme importancia de los territorios ístmicos de México y Centroamérica.
De hecho, en el diagnóstico sobre América Central que realiza la presidencia de la República Mexicana se menciona la intención de construir un ferrocarril de alta velocidad en Nicaragua para enlazar el litoral Atlántico con el Pacífico, en un “Canal Seco” para el servicio internacional de contenedores.
Pero no sólo se plantea un cruce interoceánico, sino también se pretende utilizar la abundante población de la región para emplearla como mano de obra barata en ensambles de mercancías; para ello se pretenden crear corredores de tránsito interoceánico que faciliten la comunicación del este de los Estados Unidos con la costa norteamericana del pacífico. Esto corresponde a la nueva división internacional del trabajo que surgió a finales del siglo XX, la cual transfiere las industrias de territorios desarrollados a países pobres, para aprovechar la mano de obra barata y abundante.
En los corredores se plantea la implantación de industrias maquiladoras que permitan ensamblar mercancías, esto como una estrategia de desarrollo para la región y además con esto se pretende controlar el problema del flujo migratorio hacia Estados Unidos.
Por otra parte, la biodiversidad representa un tema controvertido en un momento en el que la conservación del medio ambiente cobra importancia debido a la contaminación y a las amenazas de destrucción que sufre el planeta. La principal fuerza productiva del área del Plan Puebla Panamá es su biodiversidad. Ésta brinda nuevas materias primas a la revolucionaria ingeniería genética [14] que pretende la creación de nuevos alimentos, medicamentos, drogas y armas biológicas. Esta ingeniería genética es una de las más innovadoras ramas de la tecnología.
Es en México y Centroamérica donde encontramos la segunda región más rica en biodiversidad del planeta, a lo que se le ha llamado Corredor Biológico Mesoamericano (CBM). Este corredor se originó entre 1992 y 1993 como creación del Banco Mundial y forma parte importante del PPP. Se supone que el CBM está enfocado a la conservación de la biodiversidad y su uso sustentable en áreas intermedias entre áreas naturales protegidas en el sureste de México y Centroamérica [15] . Sin embargo, la ingeniería genética antes mencionada representa una amenaza para la biodiversidad, ya que planea crear y controlar bancos genéticos en áreas ricas en diversidad de organismos biológicos y todavía conservadas, por lo cual la mejor forma de controlar las riquezas de América Latina debe ser la conservación por parte de los habitantes de la región, que son los que viven y conocen la riqueza biológica ahí existente.
El PPP también tiene como proyecto una estrategia de corredores que comuniquen a las zonas urbanas, o sea corredores urbano industriales; para ello se construirán carreteras, puertos marinos, ferrocarriles y aeropuertos, así como redes de tendidos eléctricos, plantas generadoras de electricidad, ductos de gas, petróleo y sus derivados, los centros de almacenamiento de hidrocarburos, las hidrovías, los acueductos, los tendidos electrónicos de fibra óptica, las centrales telefónicas, los servidores de internet, etc. [16] Como se puede observar el PPP tiene importantes proyectos de infraestructura y de creación de hidroeléctricas para la obtención de recursos en esta rama. Este plan se considera estratégico para el desarrollo económico y social de la región, por ello se pretende crear una interconexión eléctrica entre México y Centroamérica.
Se puede concluir que el Plan Puebla Panamá es un proceso de integración más para la región de México y Centroamérica que se plantea lograr el desarrollo mediante la integración y conforme a los mecanismos económicos y de cooperación regional; sin embargo esta iniciativa no parece nada autónoma, ya que depende fundamentalmente del financiamiento que será otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual en voz de su representante Enrique Iglesias dice que “La oferta de crédito del BID y de otros organismos financieros no es la limitante para la puesta en marcha y la ejecución de los objetivos de PPP... sino la capacidad de endeudamiento de los países” [17] . Además, la inversión privada es otro elemento esencial para poner en marcha el PPP, como se vio en la Cumbre mexicana-centroamericana de Mérida, Yucatán, México (junio 2002). Los presidentes de los países que conforman la región estaban más interesados en tener reuniones privadas con inversionistas, que en consultar con los 65 millones de habitantes que viven en la región del PPP.
La Resistencia también plantea integración.
La imposición del PPP hacia la población que habita la región ha creado un despliegue vertiginoso de las luchas contra la imposición y por la protección de las formas de vida y recurso de los pueblos mesoamericanos.
Por ello se han abierto una serie de espacios que han permitido un movimiento mesoamericano por la integración popular. El primer foro se realizó en la ciudad fronteriza de Tapachula Chiapas, y contó con la participación de campesinos, trabajadores, organizaciones no gubernamentales e investigadores mexicanos y centroamericanos. En este foro se planteo un rechazo profundo al PPP, por considerarlo un proyecto de “Colonización Salvaje”. El segundo foro se realizó en la ciudad guatemalteca de Xelajú, allí se denunció que la concepción del PPP fue antidemocrática, y que es un proyecto que violenta la soberanía de los países involucrados. Los participantes plantearon que el PPP representa un modelo económico excluyente y que es ilegal pues viola los compromisos contenidos en el Convenio 169 de la Organización Mundial del Trabajo (OIT). Por ello en la declaración de Xelajú se ratifica el rechazo al PPP.
La última experiencia de esta resistencia regional que nos plantea un nuevo tipo de integración entre los pueblos mesoamericanos, fue la del Tercer Foro Mesoamericano, realizado en la ciudad de Managua, Nicaragua en el mes de julio de 2002. Allí el principal mensaje fue “Frente al Plan Puebla Panamá, Globalicemos la solidaridad” y se plantearon alternativas frente al PPP, así como planes de acción conjunta para la resistencia para fortalecer la integración de los movimientos.
La resistencia contra el PPP trasciende el ámbito mesoamericano y se traslada al plano mundial. Esto quedó demostrado el 28 de junio de 2002 cuando el Foro Social de Sevilla, que reunió a organizaciones antiglobalización, denunció que existe una neocolonización de América Latina por parte de Estados Unidos, mediante proyectos de expansionismo territorial como el Area de Libre Comercio de las Américas, el Plan Puebla Panamá y el Plan Colombia.
BARRERA, Andrés, Armando Bartra y Alejandro Álvarez. Economía política del Plan Puebla-Panamá, Editorial Itaca, México, 2001.
BARTRA, Armando (Coord.). Mesoamérica. Los ríos profundos. Alternativas plebeyas al Plan Puebla-Panamá. Instituto Maya, México, 2001.
CACERES, Luis René. Integración económica y subdesarrollo en Centroamérica. FCE, México, 1980.
LEVY, Santiago, Georgina Kessel y Enrique Dávila. El Sur también existe: un ensayo sobre el desarrollo regional mexicano, Secretaría de Hacienda y Crédito Público, México, julio de 2000.
LIZACANO Fernández, Francisco. América Central en la segunda mitad del presente siglo. Estructura social y niveles de vida. UAEM, México, 1994.
MAYORGA Quirós, Román, El crecimiento desigual en Centroamérica 1950-2000, El Colegio de México, México, 1983.
PÉREZ Brignoli, Héctor. Breve historia de Centroamérica, Editorial Alianza América, Madrid, 1988.
YÚNEZ-NAUDE, Antonio y Raúl Hinojosa-Ojeda (Compiladores). Cambio estructural y apertura comercial en América Central, en la República Dominicana y en Norteamérica : un enfoque de equilibrio general aplicado. El Colegio de México, México, 2000.
Material hemerográfico.
Memoria, Revista mensual de política y cultura: No. 162, Editorial Cemos, México D.F agosto de 2002.
La Jornada, 27, 28 y 29 de junio de 2002.
Declaración de Xelajú, 24 de noviembre de 2001.
Convocatoria al III Foro Mesoamericano, Managua; 16, 17 y 18 de julio 2002.
Entre pueblos. El PPP: proyecto globalizador neoliberal. Tríptico RMALC México s.f.
CD-ROM Plan Puebla Panamá. Documento base de la Presidencia de la República Mexicana, abril de 2001.
hola padre te envio
el trabajo final que hice del ppp con un apartado más, sobre la integración
específicamente centroamericana y la tesis de una posible ampliación del tlcan,
dale una revisada y si falta algo o quires que te amplie la cuestion de la migracion
y las remesas dime para que no devuelva los libros.
por que no lees el texto y luego desarrollas lo que vas a decir para que
no lo tengas que leer en público, y si necesita cambios y se los hago antes
de que lo publiquen.
la verdad me hubiera gustado tener mas tiempo y hacerlo mejo pero ni modo.
hablame cuando lo hayas leido yo estare en casa hasta las 3 pm
suerte en el evento.
ana
[1] Estudiante de la licenciatura en Estudios Latinoamericanos, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM.
[2] Texto que habla sobre el desarrollo regional mexicano, escrito por Santiago Levy, Georgina Kessel y Enrique Dávila, en julio de 2000.
[3] Armando Bartra, comunicación personal, Tapachula, Chiapas 9 de mayo de 2001.
[4] Para la definición del concepto Mesoamérica véase: Paul Kirchhoff, Mesoamérica. Sus límites geográficos, composición étnica y caracteres culturales, ENAH, México, 1967.
[5] Antonio Yúnez-Naude y Raúl Hinojosa-Ojeda (Comps.). Cambio estructural y apertura comercial en América Central, en la República Dominicana y en Norteamérica: Un enfoque de Equilibrio General Aplicado, El Colegio de México, México,2000, p. 12.
[6] Luis René Cáceres. Integración económica y subdesarrollo en Centroamérica, FCE, México, 1980, p. 11
[7] Francisco Lizcano. América Central en la segunda mitad del presente siglo. Estructura social y niveles de vida, UAEM, México 1994, p. 9.
[8] Raúl A. Hinojosa-Ojeda, Sherman Robinson y Fernando de Paolis. “Integración regional entre países desiguales: un modelo de equilibrio general para el TLCAN y las repúblicas centroamericanas”, en Antonio Yúnez y Raúl Hinojosa (Comps.). Op. cit., p. 377.
[9] Ibid., Cuadro 7, p. 441
[10] Armando Bartra “Sur. Megaplanes y utopías en la América Equinoccial” en Armando Bartra (coord.) Mesoamérica. Los ríos profundos. Alternativas plebeyas al PPP. Instituto Maya, A.C., México, 2001, p.23.
[11] http://www.bid/proyectos.com
[12] Daniel Villafuerte Solís. “La globalización en el sur de México y Centroamérica”, en Revista Memoria, Número 162, agosto del 2002, México, p. 23.
[13] Andrés Barreda “Los objetivos del Plan.Puebla Panamá”, en Economía Política del Plan Puebla Panamá Editorial Itaca, México DF, 2002, p. 40.
[14] Andrés Barreda, op. cit. p. 35
[15] Daniel Villafuerte Solís. Op. cit. p. 21
[16] Andrés Barreda. “Los peligros de Plan Puebla Panamá”, en Armando Bartra, (coord.) Mesoamérica. Los ríos profundos., op cit p. 169.
[17] La Jornada 27 de junio 2002.