AVANCES DEL MOVIMIENTO SOCIAL Y CIVIL MEXICANO CONTRA EL PLAN PUEBLA-PANAMA

INTRODUCCIÓN

El Plan Puebla Panamá forma parte de una estrategia de expansión del capital mediante la integración regional de Centroamérica y el Sur de México. Responde a la llamada globalización neoliberal, que busca implantar un Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

Este modelo ha implicado un binomio inseparable de degradación de los recursos naturales y la pobreza, propiciado por la búsqueda del capital de obtener cada vez mayores utilidades. A pesar de su retórica, el PPP no retoma las necesidades de los pobladores de la región en que se inserta, ni valora la riqueza natural, histórica y cultural existente. En los hechos se trata de un programa excluyente que propicia una economía de enclave a través de la cual las grandes empresas transnacionales accedan a los abundantes y ricos recursos de la región. El PPP no es una propuesta de desarrollo regional sino una plataforma gubernamental que busca atraer proyectos de inversión ofreciendo como ventajas comparativas la mano de obra barata y los recursos naturales.

A partir del anuncio del Plan Puebla Panamá ha emergido un movimiento social de resistencia  y rechazo a este programa. Ante la real necesidad de inversiones y desarrollo en esta región, las organizaciones nos hemos planteado la construcción de una propuesta alterna desde las comunidades como la única estrategia posible de desarrollo de Centroamérica y el sur de México y que dan otro sentido a la integración regional.

La construcción de una propuesta alterna desde el movimiento de resistencia de las organizaciones sociales y civiles, es decir, del conjunto de la sociedad mexicana sin importar su ubicación, requiere de un entendimiento de lo que realmente significa el PPP para anteponer una auténtica propuesta de desarrollo que nazca desde los pueblos de Mesoamérica y transforme su realidad lacerante de miseria y atraso. Este informe presenta de forma sintética la situación emergente del movimiento social y civil frente el PPP en México y  un recuento de lo que falta por realizar para lograr una mayor coordinación del largo plazo, con el fin de construir una fuerza social capaz de frenar las iniciativas excluyentes del PPP y formular proyectos alternativos sólidos y viables.

1. PROCESO ORGANIZATIVO.

En México el proceso organizativo mantiene como principio de articulación las declaraciones de Tapachula de mayo de 2001 y de Xelajú de noviembre del mismo año, las cuales rechazan y lanzan una condena total al Plan Puebla-Panamá (PPP).

Las formas de organización de la sociedad civil han sido diversas, abarcan a  comunidades campesinas e indígenas, productores y trabajadores de diferentes sectores económicos, colectivos universitarios, redes de investigadores, académicos y compañeros que se especializan en la formulación de diagnósticos sobre los avances de los corredores industriales, carreteros, maquiladores y sus efectos regionales. En este marco, los métodos de resistencia y análisis contra el PPP por parte de las organizaciones sociales, civiles y grupos de la sociedad civil adquieren particularidades según su problemática específica.

A Nivel Nacional

En la actualidad, en el territorio mexicano se identifican diversos procesos de oposición y articulación en torno a los efectos que son propiciados por las políticas neoliberales y el libre comercio irracional y extremo impulsado por las empresas transnacionales, la banca multilateral y los grupos financieros internacionales avalados por los gobiernos de Mesoamérica. Algunos de estos procesos tienden a constituirse en redes amplias con cierta estructura organizativa y coordinación política.

Nos referiremos aquí a dos proceso que tienen como objetivo desatar movimientos sociales contra el PPP para defender los derechos sobre la tierra de posibles expropiaciones para la realización de megaproyectos de inversión privada y proyectos energéticos; la defensa de la soberanía alimentaria a través del freno a las importaciones masivas de granos básicos, en especial  de maíz; en contra de la contaminación del maíz criollo por maíz transgénico; la defensa de la biodiversidad del sur-sureste del país, una de las más ricas del planeta; y la defensa de los derechos humanos y laborales de las y los trabajadores de la maquila, entre otras demandas. Además se incluye la defensa de los Acuerdos de San Andrés, como medida que garantiza el marco legal necesario para el reconocimiento a la autonomía y derechos de los pueblos indígenas de México. Al mismo tiempo se construyen propuestas de desarrollo alternativo incluyentes que provengan de formas horizontales de participación de las comunidades campesinas, indígenas, de los productores y la clase trabajadora.

Bajo este marco, se ha conformado una red de más de 50 organismos  sociales y civiles que se coordinan a través de la Alianza Mexicana por la Autodeterminación de los Pueblos (AMAP) que con el lema Porque el Pueblo es Primero: No al PPP, realiza reuniones de trabajo, foros de discusión sobre problemáticas sectoriales ocasionadas por los diversos programas oficiales del Plan Puebla Panamá que afectan a comunidades, a campesinos y a trabajadoras y trabajadores. La coordinación entre organizaciones para dar apoyo a sectores afectados por el PPP está en una etapa de consolidación ya que hemos definido de manera conjunta planes de acción sectoriales (frente a las maquiladoras y por la defensa de la tierra) y a nivel nacional.

Además de la AMAP, existe la Mesa Campesina Centroamericana que en su capitulo mexicano agrupa a más de cincuenta organizaciones campesinas y de trabajadores del campo, la cual ha iniciado la construcción de una plataforma común de lucha entorno a los ejes de soberanía alimentaria; reforma agraria integral; fomento de la inversión productiva agropecuaria y forestal; agricultura sustentable, económicamente viable, socialmente justa y ambientalmente saludable; en defensa de la biodiversidad biológica y cultural mesoamericana; y por el respeto de los derechos humanos y la libertad de presos de conciencia de organizaciones campesinas e indígenas de la región.

A Nivel Regional

Existe la iniciativa de la Red de Respuesta y Resistencia que aglutina a colectivos de estudiantes de ciencias sociales, ambientalistas, académicos, trabajadores, campesinos y activistas del Frente Zapatista de Liberación Nacional; su principal punto de coordinación es la realización de diagnósticos de la regiones afectadas por el PPP, ya sea por sectores o a través de la construcción de rutas y mapas donde las comunidades son perjudicadas. Operan principalmente en los estados de Morelos, Puebla, Tlaxcala y en la región de Orizaba, Veracruz, así como en la ciudad de México con algunos investigadores de la UNAM.

Por su parte, la AMAP planteó una estrategia de trabajo en cinco regiones que ya presentan conflictos por el Plan Puebla Panamá, con la coordinación de organizaciones importantes de dichas regiones: Guerrero y Morelos; Ciudad de México, Puebla, norte de Veracruz y centro-norte de Oaxaca; la región del Istmo que incluye los estados de Oaxaca, Tabasco y el sur de Veracruz. Por la importancia política y de resistencia armada desde el levantamiento del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 el estado de Chiapas se considera una región en sí misma que hoy reitera el rechazo al desalojo de los Montes Azules, la defensa de los Acuerdos de San Andrés a través de las controversias constitucionales y la defensa de la tierra; para agosto plantean además una gran movilización en el estado con las banderas de lucha anteriormente enunciadas. La península de Yucatán con la suma de los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo es otra región de trabajo.

Además, se coordinan algunas organizaciones de otros estados que no están dentro del PPP, pero que sienten la amenaza de la indiscriminada apertura comercial y sus efectos directos por las pretensiones de algunos megaproyectos de inversión, o por demandas históricas de los productores, comunidades indígenas y campesinas; también están quienes buscan apoyos para la población migrante del sur-sureste de México que pasa por Tijuana. Estos son los casos de organizaciones de los estados de Michoacán, Baja California Norte y Sur y el Estado de México.

2. MOVILIZACIONES Y ACCIONES CONTRA EL PPP.

Las organizaciones que se coordinan en la AMAP están realizando diferentes movilizaciones de resistencia que se han dado a conocer en foros nacionales e internacionales. La resistencia social se ha manifestado en la región de Tepeaca-Tecamachalco en el centro del estado de Puebla contra el Plan Milenium. Este es un ejemplo claro de lo que se pretende con los megaproyectos de inversión del PPP, ya que presenta bajo la careta de un programa carretero toda la intención de despojar de sus tierras a más de mil ejidatarios campesinos productores de hortalizas, para colocar maquiladoras, instalar un campo de golf y una carretera con altas especificaciones. La batalla en esta región la lleva a cabo la organización campesina UNION CAMPESINA EMILIANO ZAPATA VIVE.

Por otro lado, está la lucha por los derechos sindicales y laborales en Atlixco, Puebla. La agrupación CAT ayudo al registro del primer sindicato democrático e independiente de maquilas SITEMEX. La relación con la AMAP está comenzando para retomar su experiencia en la región del Valle de Tehuacán, donde se esta proyectando un trabajo conjunto entre el FAT, RMALC, la Red de Derechos Humanos Cualli Nemilistli, la Comisión de Derechos Humanos Takachihualis y la ONG CACTUS.

En el Istmo de Tehuantepec la legendaria organización indígena UCIZONI presenta luchas contra la compra de tierras para la instalación de la empresa española ENDESA de energía eólica, esta guerra la libra con otras organizaciones de la región. Paralelamente a la resistencia, UCIZONI impulsa proyectos de desarrollo alternativos para mejorar las condiciones de vida de la población indígena y campesina del Istmo oaxaqueño.

En la defensa de los Bosques Húmedos que serán afectados por el libramiento carretero de la Ciudad de Xalapa la resistencia popular la encabezan organizaciones como el  Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ), la Unión de Comunidades Indígenas Zapatistas de Veracruz (UCIZVER) y académicos de la región. En Oaxaca contra la contaminación del maíz criollo por maíz transgénico y contra la biopiratería de la riqueza de las comunidades indígenas y campesinas se presentan denuncias de los campesinos indígenas de la Sierra Juárez en compañía de grupos ambientalistas y ecologistas. En contra de los daños ocasionados por la presa Miguel de la Madrid en los linderos de Oaxaca y Veracruz la organización CIUX de Uxpanapa continua presentando demandas contra el gobierno por reubicaciones inadecuadas y por la falta de obras decretadas para la población. Para frenar la construcción de la presa San Juan Tetelcingo del Alto Balsas del estado de  Guerrero los indígenas han realizado denuncias frente a organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo y buscan que se defina como Reserva a la región del Alto Balsas. Por último, no queremos terminar este apartado sin mencionar la histórica batalla que presentan los campesinos ejidatarios de San Salvador Atenco, San Francisco Acuexcomac, La Magdalena Panuaya y otros ocho poblados más que por medio de la Unión de Pueblos en Defensa de la Tierra lograron detener, en una victoria histórica,  las expropiaciones de sus tierras para la construcción de un aeropuerto, Los ejidatarios participaron en el Foro contra las Expropiaciones de Tierras que realizó la AMAP, comenzando ahí nuestra coordinación.

Estas son algunas de las luchas emprendidas por las comunidades, los campesinos, las trabajadoras y  trabajadores que han destacado. Sin embargo, existen otras que todavía no son registradas o que están en proceso de gestación por alguna afectación de los intereses de los pueblos.

En general las movilizaciones más visibles de las regiones contra el PPP son las marchas, los plantones, las tomas de carreteras en defensa de tierras productivas, contra la sobreexplotación de mantos acuíferos o de contaminación de agua, por la defensa de grandes regiones de biodiversidad o contra la ampliación de instalaciones eléctricas y petroleras, contra la afectación de comunidades por la construcción de presas y aeropuertos

3. ENCUENTROS, FOROS, TALLERES E INVESTIGACIÓN.

Las organizaciones mexicanas han sido organizadoras y participantes de los Encuentros Mesoamericanos de Tapachula, Chiapas y Xelajú, Guatemala; los Encuentros Sectoriales Mesoamericanos de Represas en el Petén, Guatemala y el Campesino en Tapachula, Chiapas; en la segunda semana por la Biodiversidad Biológica y Cultural de Xelajú, Guatemala. Recientemente se realizaron los foros nacionales sectoriales “Por la Defensa de la Tierra y la Soberanía Alimentaria” y el de “Mitos y Realidades de la Maquiladoras en tiempos del PPP”. Finalmente, tuvimos el Primer Encuentro Nacional, Porque el Pueblo es Primero: No al PPP, cuya memoria se encuentra en proceso de edición.

También han existido múltiples iniciativas de las organizaciones para  difundir las realidades sobre el PPP, se realizan talleres de información en comunidades que serán afectadas por el Plan, se generan manuales, folletos, foros, seminarios, mesas de debates.

Organizaciones como la Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio, el Instituto Maya, el Grupo de Colectivo de UCIZONI e investigadores de diversas Universidades han editado publicaciones, folletos de divulgación y monitoreado los proyectos oficiales y las inversiones relacionadas con el PPP.

Cabe resaltar que en el I Encuentro Nacional, estuvimos presentes la Red de Respuesta y Resistencia, la Mesa Campesina y la AMAP. La importancia del Encuentro fue la definición de un gran plan de acción que gira entorno a la coordinación de acciones de investigación, divulgación, capacitación, realización de campañas, búsqueda de alternativas. Finalmente se acordó realizar una gran movilización contra el ALCA y el PPP el 12 de octubre de 2002.

4. CONCLUSIONES

Uno de los principales obstáculos para enfrentar al PPP por parte de las redes de organizaciones sociales y civiles sigue siendo la falta de información concreta con proyecciones financieras de los megaproyectos regionales, la información sigue siendo parcial e incluso incierta sobretodo en proyectos de infraestructura, proyectos hidroeléctricos y energéticos y en turismo. En el caso concreto de la AMAP nos planteamos un plan de trabajo básico para el intercambio de información y de apoyos para la resistencia que consiste en integrar una red de comunicación interna y por el otro lado en realizar foros de algunas temáticas en las que conviene profundizar como son los migrantes, las mujeres, los proyectos productivos alternativos, los gobiernos locales, problemas de medio ambiente, el patrimonio cultural.

La divulgación de las problemáticas del PPP a través de talleres de información para las comunidades sigue siendo una prioridad para la AMAP ya que ayuda a coordinarse con nuevos movimientos y grupos de resistencia y a recoger los lineamientos para las propuestas alternativas de desarrollo.

Con la Red de Respuesta y Resistencia y con la Mesa Campesina capítulo México ya se dio un primer Encuentro que falta consolidar a través de acciones articuladas para la movilización, la búsqueda de proyectos alternativos, el intercambio de información y la realización de campañas y foros alternativos.

En el caso de la coordinación con nuestros hermanos centroamericanos, el camino por recorrer todavía es largo. Hemos transitado por diversos encuentros regionales y sectoriales en los cuales se ha puesto de manifiesto nuestras coincidencias por combatir el proyecto neoliberal, sin embargo los métodos y las formas de movilización entre los diversos organismos sociales y civiles es diferente y a ritmos específicos. Consideramos que más allá de los métodos de resistencia y contra propuesta es importante identificar las estrategias de la Banca Multilateral y de los Gobiernos Nacionales de la región como el enemigo común y no caer en la tentación de falsas interlocuciones que carecen de representatividad.

En la actual coyuntura cuando se está negociando un área de libre comercio para las Américas (ALCA) que de acordarse entrará en vigencia en el 2005, observamos que el PPP es una estrategia para pavimentar el camino de negociación de dicho acuerdo comercial. El PPP, busca facilitar la atracción de flujos de capital estadounidense hacia el resto del continente americano. Por tal razón, creemos que la campaña contra el ALCA que promueve la Alianza Social Continental se complementa y con la lucha de resistencia de los pueblos contra el PPP.

La difusión y organización de la región mesoamericana como un proceso de largo aliento frente a los modelos neoliberales es el principio de la construcción de auténticos proyectos de desarrollo y fraternidad para los pueblos latinoamericanos.

Por que el Pueblo es Primero: No al Plan Puebla Panamá.

Managua, Nicaragua a 16 de julio de 2002.