FORO SOBRE AUTONOMIAS

DECLARACIÓN FINAL

Reunidos en San Cristóbal de Las Casas (Chiapas) símbolo de dignidad y resistencia en la lucha indígena, más de 200 personas de 75 organizaciones de México con experiencias de autonomía de comunidades, municipios, regiones y otros procesos sociales autonómicos de Guerrero, Oaxaca, Estado de México y Chiapas y 6 organizaciones de observadores y de solidaridad internacional de Italia, Suiza, Francia, Estados Unidos, Canadá, Japón y España, respondimos al llamado de  las distintas organizaciones civiles que conforman la  Red por la Paz, los días 14, 15 y 16 de agosto, con el objetivo de  propiciar un espacio de encuentro e intercambio sobre los procesos de construcción de la autonomía, compartiendo avances, problemas y propuestas.

La lucha por las autonomías tiene una larga trayectoria histórica en la que han prevalecido las prácticas, tradiciones y formas de organización política autónoma de los pueblos, aunque la exigencia por su reconocimiento jurídico toma mayor fuerza a partir de las Jornadas de Resistencia celebradas en 1992. Y adquiere una enorme relevancia a partir del alzamiento zapatista de 1994. Desde entonces la autonomía ha sido el eje de las reivindicaciones de los pueblos indígenas y de la construcción de alternativas frente al modelo neoliberal dominante.

Si bien el gobierno mexicano ratificó el Convenio 169 de la OIT a nivel internacional, y en el ámbito nacional firmó los Acuerdos de San Andrés no ha cumplido con los compromisos establecidos en estos textos en los que se reconoce nuestro derecho a la libre determinación y a la autonomía como forma de ejercerlo. Por ello, mantenemos nuestra lucha legítima por la realización efectiva de los derechos individuales y colectivos ya establecidos y rechazamos la reforma constitucional aprobada en el año 2001, por no respetar la ley COCOPA que propone una reforma en materia de derechos y cultura indígena recogiendo los consensos logrados en San Andrés.

En el marco de la actual crisis de credibilidad, legitimidad y representatividad del estado mexicano las autonomías se fortalecen como una alternativa para expresar los intereses y aspiraciones de los pueblos indígenas y de la sociedad en general, en la construcción de un nuevo proyecto de nación que asuma plenamente su composición multicultural y pluriétnica.

Estos días nos hemos encontrado  experiencias de autonomía ejercidas en distintos estados del país, que han alcanzado diferentes niveles y etapas de avance dependiendo de las realidades particulares de las comunidades. Unas van desde lo comunal, municipal hasta lo regional y se expresan desde  la defensa de la tierra y el territorio,  proyectos de desarrollo,  justicia,  respeto a la elección de autoridades y autogobiernos,  educación, salud, hasta las que se han configurado como procesos de autonomía integral  que incluyen distintos ámbitos de la vida política, social, económica y cultural.

Todas las experiencias tienen un mismo origen, la exclusión, y un mismo propósito, una nueva sociedad más justa y equitativa en la que todos los pueblos puedan desarrollarse digna y libremente.

Para alcanzar este propósito hemos llegado a los siguientes planteamientos:

1. Reiteramos nuestra firme decisión de seguir ejerciendo, profundizando y  fortaleciendo los procesos de  autonomía.

2. Estos procesos de autonomía que se requieren para la construcción de una nueva sociedad deben de:

·         gestarse desde abajo hacia arriba, desde las comunidades, y desde los procesos y movimientos sociales

·         Deben tender a ser cada vez más completos, avanzar hacia la integralidad, es decir que cada vez incluyan más elementos de la vida política, económica, social y cultural de los pueblos.

·         Ser incluyentes, plurales y democráticos

·         Reconocer el gran aporte de las mujeres en los procesos de autonomía y propiciar  su participación plena e igualitaria.

·         Hacer partícipes a todas y todos  los  jóvenes y niños para contribuir a su proceso de crecimiento personal y social.

·         Ser un reto para toda la sociedad en su conjunto y no exclusivo de los pueblos indígenas

·         Tejer la solidaridad  entre los pueblos

3. Ratificamos la defensa de la tierra, del territorio y de los recursos naturales como elementos fundamentales para la construcción de los procesos autonómicos y como instrumento de resistencia frente a los proyectos neoliberales.

4. Exigimos la desmilitarización de nuestros territorios, el desarme y desaparición de los grupos paramilitares y nos oponemos a todos los actos de represión ejercidas por parte de las autoridades y fuerzas de seguridad públicas.

5. Reconocemos  los Acuerdos de San Andrés y el Convenio 169 de la OIT como bases legítimas que dan sustento a los ejercicios de autonomía.

6. Concluimos que es necesario buscar la vinculación entre los distintos procesos autonómicos, creando espacios de encuentro, mecanismos de comunicación e instrumentos de apoyo mutuo para el fortalecimiento de estas experiencias.

7. Saludamos y reconocemos la iniciativa zapatista de creación de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno establecidas en las distintas regiones autónomas porque dan un nuevo impulso a la construcción de los procesos autonómicos.  Hacemos nuestro el Plan La Realidad-Tijuana, asumimos esta tarea común y el reto de que en nuestras organizaciones y estructuras autónomas se trabaje bajo el principio de mandar obedeciendo

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas; México. 16 de agosto de 2003

Abogados Descalzos; Alianza Cívica; Amusgos de Xochistlahuaca, Guerrero; Anipa; Area de Salud de las Abejas; ARIC Independiente; Bacosan; Capise; Cáritas; CDH Fray Bartolomé de Las Casas; Cepaz; CERCIT; CIAM; Cideci; Ciepac; CIMCHOL de Teotongo, Oaxaca; Cioac; Cocei-FDD; COCIDEP; Codimuj; COFEMO; Colectivo Aprendamos; Colectivo Lunatik; COLEM; Colonia Nuevo Matzan; Com.San Fco. ; Comercio Justo; Comisión Local CORECO; Comité Internacionalista; Consejo Indígena Municipal Chocholteco; Coop. Tzeltal Tzotzil; Coreco; Derechos Humanos; Des.Paz y Jus.; Desmi; EAPSEC, A.C.; Edupaz; Enlace, Comunicación y Capacitación; Feminario; FOCA; Foro para el Desarrollo Sustentable; Fray Pedro; Frayba; Grupo de Mujeres; Iglesia Zona Tsotsil; Interdisciplinaria de Chiapas; Investigadoras Universidad Sevilla; Jolom Mayaetik; Keio University; Kinal Antzetik; Las Abejas; Las Delicias; Lazaro Cardenas; Lumaltik; Mani Tese; Melel Xojobal; Mephaa/savii Mujeres Indigenas; MIM; Misión de Guadalupe; Movimiento Independiente de Mujeres; Movimiento por la Paz; Mujeres de Maíz; Nichim Rosas; Nipa-Conami; OCEZ CNPA; OICI; Paraiso Grijalva; Parroquia Chicomuselo; Parroquia Simojovel; Paz y 3er.Mundo; Plataforma Vasca; Prom.Der.Humanos; Promor de D.H.; Promotor DDHH El Bosque; Propaz Suiza; Proyecto de Vida y Hermandad; Pueblo Creyente; Quichanib; Reconstruyendo nuestras vidas; Red de Defensores; Red de Yilel Stekil kuxlejal Antetick; Reocone; Ricaa; Seminario; Seminario de Estudios sobre Fronteras y Chicanos; Serapaz; Simojovel; Sipaz; SOLIDAGO; Universidad de la Tierra; Usipa; Xolom Mayatik; Zona Pinal Mision de Guadalupe; Zona Tseltal bajo

FOROS DE AUTONOMIAS

Comunicado de Prensa

Boletín No. 01
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas; 14 de Agosto de 2003

Con la finalidad de propiciar un espacio de encuentro e intercambio sobre procesos de construcción de la autonomía, ubicando avances, problemas y propuestas, las organizaciones miembros de la Red por la Paz, (integrada por Desarrollo Económico Social para los Mexicanos Indígenas –DESMI- A.C., Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria –CIEPAC- A.C., Enlace, Comunicación y Desarrollo, A.C., Servicios y Asesoría para la Paz A.C. (SERAPAZ), Alianza Cívica Chiapas, Cáritas de San Cristóbal, Educación Para la Paz, (EDUPAZ) A.C., Comité de Derechos Humanos “Fray Pedro Lorenzo de la Nada”A.C., Centro de Derechos Humanos, “Fray Bartolomé de Las Casas” A.C.”, Servicio Internacional para la Paz (SIPAZ), Colectivo Educación para la Paz A.C. –CEPAZ-, Comisión de Apoyo a la Unidad y Reconciliación Comunitaria, A.C -CORECO-, hemos convocado al FORO DE AUTONOMIAS, que se está desarrollando desde el día de hoy y culminará el 16 de agosto de 2003, en el local que ocupa el CIDECI “Don Bosco” en el Barrio de María Auxiliadora. El Foro ha iniciado con la participación de 186 personas de 74 organizaciones del país, con experiencias de resistencia y de autonomía de comunidades y Municipios Autónomos de Guerrero, Oaxaca, Estado de México y Chiapas. Además de 6 organizaciones de observadores y de solidaridad internacional de Italia, Suiza, Francia, Estados Unidos, Japón y España.

            Durante el foro los ponentes han expresado su experiencia, manifestando que la autonomía indígena se ha venido desarrollando desde hace varias años, pero en lo últimos tiempos con el incumplimiento de los Acuerdos de San Andrés y la falta de reconocimiento de los Derechos Indígenas, hemos constatado que la Autonomía es una realidad en México, que camina y se desarrolla de acuerdo a los usos, costumbres y tradiciones de las comunidades indígenas. Los pueblos han empezado a autogobernarse, han decidido caminar de manera independiente del gobierno y de los partidos políticos, donde las decisiones y nombramientos de sus autoridades se llevan a cabo por medio de asambleas comunitarias, las obras de beneficio social es por medio del trabajo colectivo gratuito, lo que en algunos lugares se conoce como “tequio”, buscando la convivencia pacífica y nombramientos de los Consejos de Ancianos, autoridades tradicionales y representantes civiles, quienes rinden informes a sus comunidades y porque el “mandar obedeciendo se cumpla” y se haga realidad; se trabaja por combatir la inseguridad, por conseguir la educación, la salud, los proyectos productivos y de desarrollo, la comercialización de sus productos a precios más justos. Los pueblos indígenas luchan por la defensa de su tierra, su territorio y de sus recursos naturales, para que no se vendan y privaticen. Los pueblos luchan por recuperar los espacios perdidos, por el respeto a las mujeres, etc., derechos que han sido negados por parte del gobierno federal. El desarrollo de la autonomía ha tenido diversos obstáculos al enfrentarse a los poderes locales, caciquiles, policíacos y militares y a los gobiernos federal y estatal, en su afán de no dejarlos autogobernar, se ha ejercido represión de diversas formas sobre ellos.

Las experiencias dadas a conocer manifiestan que la construcción de la autonomía ha seguido diferentes caminos y rumbos, dependiendo de las realidades particulares de las comunidades; sin embargo, todas las experiencias tienen un mismo origen: la marginación, la pobreza, la injusticia, la falta de respeto a los pueblos por parte de los gobiernos municipal, estatal y federal, la corrupción, la falta de democracia, el no reconocimiento a lo diferente, el no reconocimiento a las culturas indígenas, el derecho a decidir, el derecho a autogobernarse, etc.

 

Otro aspecto común es que estas experiencias han partido de lo local a lo regional; las experiencias de autonomía se fortalecen en las comunidades y después se expanden a otras comunidades que entretejen estructuras organizativas para fortalecer el proceso de autonomía; la autonomía local no basta, es necesario expandirse para cambiar la realidad adversa al verdadero desarrollo de los pueblos.

Este proceso de autonomía lo construyen hombres y mujeres, se abre una puerta para la participación de las mujeres tanto en el trabajo como en la toma de decisiones: “si una mujer participa y avanza no hay hombre que retroceda”.

Ante tal situación las comunidades exigen al gobierno y a las diferentes autoridades: salida del ejército de las comunidades indígenas, respeto a los usos y costumbres, el derecho a autogobernarse, respeto a la tierra, el territorio y sus recursos naturales, respeto a sus culturas y a su libre expresión, respeto a la policía comunitaria en Guerrero, cumplimiento de los Acuerdos de San Andrés, etc.

Los pueblos indígenas han manifestado su decisión de seguir luchando por su autonomía y libre determinación, hasta construir un mundo más justo, libre y democrático con equidad para hombres y mujeres de México, donde los indígenas ocupen un lugar digno, tanto en la Constitución Política como en la historia.

Los ponentes concluyen que experiencias como las de San Salvador Atenco, como las de las comunidades de Oaxaca, Guerrero y la más reciente expresada por el EZLN, en Oventic, Chiapas, los animan para seguir en el camino hacia la Autonomía de los Pueblos.

 

Comisión de Información y Prensa de la Red por la Paz:
Rosy Santiago, Onésimo Hidalgo Domínguez y Antonio Meléndez

FORO DE AUTONOMIAS

Comunicado de Prensa

                                                                                                          Boletín No. 02.
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, 15 de Agosto de 2003.

En un marco de convergencia de diversas culturas, continúa hoy el foro de autonomías, remarcando la consigna de que “somos un chingo como es común hablar cuando queremos expresar que somos muchos los que insistimos en que haya un mundo mejor para todos los que desde hace 500 años vivimos en un mundo sometido, diferente al nuestro y que nos mantiene olvidados, que no nos reconoce, pero ahora, dicen los representantes de los pueblos congregados en este foro, renacemos con una buena nueva, la AUTONOMIA QUE CONSTRUIMOS LOS PUEBLOS”.

Durante la exposición de un PANEL PEDAGÓGICO que recogió los aportes, los retos y la ubicación de la autonomía dentro del contexto nacional e internacional, se planteó que la autonomía es un proyecto de largo plazo y es un modelo alternativo al modelo neoliberal; su construcción e implementación es fundamental en la gestación de una nueva sociedad, más justa y con dignidad humana. La autonomía es un proceso permanente para hacer realidad los derechos de las personas y pueblos, una búsqueda de respeto a lo diferente, a lo diverso, a lo plural; y para llegar a ello hay diferentes caminos: unos caminan al margen de los gobiernos estatal y federal, por ejemplo la experiencia zapatista; otros caminan en la disputa directa al poder del estado, por ejemplo la experiencia de Policía Comunitaria, la resistencia en el Altos Balsas, en Guerrero; San Salvador Atenco, en el Estado de México, etc. Otra más desde el ejercicio del poder público en la cual se aplican las formas de autogobiernos municipales como las experiencias de Oaxaca y Guerrero, en donde existe una relación con el Estado, pero se exige el respeto a las formas de autogobierno, a la decisión de las comunidades.

La autonomía, también es diferente en sus inicios: algunas inician con un eje de lucha, por ejemplo, defensa de la tierra y el territorio, y/o proyectos de desarrollo, y/o justicia, y/o respeto a la elección de autoridades y autogobiernos, y/o educación; otras incluyen todo en un mismo proceso, elaborando sus leyes y recuperando sus propias formas de organización.

En el caso de México, el gobierno se niega a reconocerlas porque significa las redistribución del poder y trastocamiento de las relaciones hegemónicas de dominación del Estado para con los pueblos indígenas.

El impulso de las autonomías en México, se da en el marco de su repetición y reproducción en diversos países de América Latina y del mundo, como los indígenas Miskitos en Nicaragua, los indígenas de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas y Campesinas de Guatemala; Los Lencas y pueblos afrodescendientes en Honduras; los Cunas en Panamá, los Aymaras en Bolivia, los Mapuches en Chile y Argentina, etc.

En este contexto, ubicamos que la propuesta del EZLN en los recién estrenados Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno propuestas e inauguradas en Oventik, toma cada vez mayor fuerza e importancia, ya que la propuesta de autonomía zapatista es la más completa porque abarca los aspectos económicos, políticos, sociales y culturales de los pueblos; con esta integralidad se propone modificar de raíz todo un sistema injusto e impuesto desde los malos gobiernos que tenemos en México, en Chiapas y en otros países donde los gobierno están al servicio del sistema neoliberal. La propuesta zapatista avanza y es un desafío para el gobierno estatal y federal, y para la “sociedad civil” nacional e internacional, para las organizaciones independientes; allí hay un proyecto al cual pueden sumarse o reproducir en todo el país.

Sin embargo, se reconoce que la autonomía tiene los retos de ser vinculante con otros procesos nacionales e internacionales, de ser incluyente, que se respete la diversidad, que se construya desde abajo hacia arriba, desde las propias identidades y culturas como parte de la nación; superar las malas costumbres, privilegiar la solidaridad y el interés colectivo.

Comisión de Información y Prensa de la Red por la Paz:
Rosy Santiago, Onésimo Hidalgo Domínguez yAntonio Meléndez.