(traducción de una carta enviada al New York Times)
24 de septiembre, 2002

Estimados Directores:

Agradecemos al corresponsal del New York Times Tim Weiner por haber reportado sobre los planes para construir presas en el más grande e importante de los ríos en Centroamérica, el Usumacinta (“Mexico Weighs Electricity Against History,”, 22 de septiembre, 2002).

Sin embargo, tanto en el título como en el artículo, el New York Times se equivocó en algunos aspectos.

Sin duda la pérdida resultante de los tesoros arqueológicos sería terrible, pero más importante es el costo que las presas sobre el Usumacinta significaría para los pueblos y la ecología de la región.  Ninguna de las personas que cita el Sr. Weiner vive en la región ni sería directamente afectada por el proyecto.  ¿Qué opinan de estos planes las personas que perderían sus tierras y hogares?  Si bien escribe el Sr. Weiner que la región está “ligeramente poblada”, varios investigadores mexicanos han concluido que entre 30,000 y 50,000 personas podrían verse desplazadas.  (Por ejemplo: Carlos Fazio, “El sureste: botín transnacional” en La Jornada, Cd. de México, 26 de agosto, 2002, y Marta Prión, artículo en Prensa Libre de Guatemala, citado en el Boletín Comercio y Desarrollo de Guatemala, 13 de julio, 2001).

Si México necesita tan urgentemente la energía que estas presas generarían, como afirma el Sr. Weiner, entonces ¿porqué autoriza el gobierno mexicano la instalación de plantas en el norte de México a fin de vender a los Estados Unidos suficiente electricidad para un millón de hogares en California (como reportó el Sr. Weiner en el NYT el 17 de septiembre, “U.S. Will Get Power, and Pollution, From Mexico”).

Las presas sobre el Usumacinta cambiarían el microclima local, inundarían los bosques de maderas preciosas tropicales, y destruirían enormes áreas de hábitat en una de las zonas de más biodiversidad en el mundo.

Según el artículo, el Sr. Julio Acosta, comisionado de proyectos hidroeléctricos de México, afirma que no se permitirá que el proyecto destruya “una joya de la cultura maya”, pero qué pasará con la joya que son los bosques mayas?  Afirma también que se verá cómo rescatar las ruinas arqueológicas, pero qué pasará con las decenas de miles de personas desplazadas?

Gracias por su atención.
Wendy Call
Boston, Massachusetts

Miguel Pickard
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México