02/02/2005
Estimado Cónsul de Guatemala,
Comitan, Chiapas.
Hemos tenido conocimiento e información directa de las amenazas de muerte de las que está siendo objeto el Obispo de la Diócesis de San Marcos, Mons. Alvaro Ramazzinni como consecuencia de sus declaraciones y manifestaciones en contra de la explotación de la mina Marlin por la empresa canadiense Glamis Gold Ltd. sin que se llevara a cabo la debida consulta de las comunidades afectadas, tal y como se preve en el art. 15 del Convenio n° 169 de la Organización Internacional del Trabajo, firmado y ratificado por el gobierno de Guatemala el 5 de junio del año 1996.
Como sociedad civil internacional estamos profundamente preocupados por los actos represivos del estado Guatemalteco que tuvieron lugar contra la manifestación pacífica de los campesinos del mismo Departamento el día 14 de enero del año 2005 y donde fue asesinado Raúl Castro Bocel.
Además, sabiendo y conociendo la historia de masacres, asesinatos y desapariciones de personas y luchadores sociales en Guatemala, tememos que esta misma historia vuelva a repetirse en la persona del Monseñor Alvaro Ramazzinni o de otras personas comprometidas con la defensa del derecho de los pueblos a decidir sobre la explotación y el manejo de los recursos naturales de las tierras que habitan.
Nos solidarizamos con las peticiones de los campesinos del Departamento de San Marcos y exigimos que el diálogo que se entablará proximamente con el Gobierno tenga como resultado una solución pacífica y conforme a las demandas exigidas por los afectados.
Dado que Guatemala se asume como un Estado de Derecho y por lo tanto como máximo garante de la seguridad de sus ciudadanos, consideramos que en sus manos queda la responsabilidad de cualquier percance que pueda sufrir Mons. Ramazzinni o los demás pobladores involucrados en el movimiento en contra de la explotación de la mina de San Marcos, independientemente de quien sea el autor material e intelectual del acto represivo.
Por medio de la presente queremos informarle que nos mantendremos atentos al desarrollo de estos acontecimientos y seguiremos denunciando e informando a la sociedad civil internacional.
En representación de la sociedad
civil internacional,
Onesimo Hidalgo, Chiapas, Mexico
Maciej Longin Wisniewski, Polonia
Lola Cubells, Valencia, Estado Español
Maria Rivases, Zaragoza, Estado Español
Francesco Filippi, Venezia, Italia
Carlo Calabró, Italia
Gabriela Soriano, Mexico
Begoña Ribera, Valencia, Estado Español
Daniele Corrotti, Italia
Gabriela Martinez, Mexico
Laura Coppe Gorozpe, Chiapas, Mexico
Francisco Nucamendi, Chiapas, Mexico
Paulo Villalobos, León, Mexico
Pablo Gil Gimeno, Madrid, Estado Español
Iria Sanjurjo Ferndandez, Madrid, Estado Español