MADERAS DEL PUEBLO DEL SURESTE, AC
COMUNICADO
La Reserva de Montes Azules y la Selva Lacandona: un asunto de soberanía nacional y popular:
En relación a la reciente gira que el presidente Vicente Fox hiciera –acompañado del gobernador Pablo Salazar- por la Selva Lacandona y por los alrededores de la Reserva de Biosfera Montes Azules, más allá de las absurdas declaraciones relativas al EZLN, hechas por el presidente, querremos resaltar el fondo y el significado de los actos agrario-ambientales realizados tanto en el Centro Ceremonial Bonampak, como en el poblado Nueva Magdalena y en el ejido Reforma Agraria (Centro Ecoturístico Las Guacamayas).
En ese sentido, queremos puntualizar lo siguiente:
1.- La “expropiación” de 2875 ha realizada por el gobierno federal a la llamada Comunidad Lacandona, para regularizar a los poblados de Loma Bonita y 13 de septiembre, asentados ahí desde hace más de 25 años, y por la cual la SRA les pagó a los Maya-caribes una cantidad cercana a los $28 millones de pesos, viene siendo absolutamente irregular, en tanto, el decreto presidencial que en noviembre de 1971 dio “el reconocimiento y la titulación” a la citada “Comunidad Lacandona” , se basó en un enorme y doloso fraude agrario, que respondió entonces a los intereses gubernamentales de la explotación maderas preciosas.
2.- Cabe aclarar que esas 2875 ha “expropiadas” y esos dos poblados, no se encuentran dentro de la Reserva Montes Azules, sino frente a ella, ubicándose dentro de los Bienes comunales de la llamada “Zona Lacandona”.
3.- Siempre aprobándose de esta errática y fraudolenta política agraria, iniciada y desarrollada por los gobiernos priístas, y ahora continuada y legitimada, con esta “expropiación –que sienta un precedente en el caso- por la administración foxista, los mal llamado “Lacandones” , ahora más que nunca –asesorados por el Sr. Felipe Villagrán, presidente de la Asociación Merolek y exfuncionario del Banco Mundial- van a exigir también (como ya lo han hecho) el pago de otras 113 mil ha, que supuestamente les fueron “despojadas” por las tres Ejecuciones de su Resolución Presidencial. Esto le significaría al pueblo mexicano y al presupuesto nacional el fraudolento pago a los “Lacandones”, por “indemnización”, de alrededor de $1,100 millones de pesos.
4. Por otro lado, el proceso de “reubicación” de comunidades indígenas asentadas éstas sí, dentro de la Reserva Montes Azules, que lentamente está llevando a cabo la SRA, ha estado plagado de irregularidades, imposiciones y despojos, tales como la fuerte presión ejercida contra ejidos de la región Marqués de Comillas (al sur de la Resrva) para aplicar el PROCEDE, con el fin de detectar “demasías” en los territorios ejidales, privando de éstas a hijos de ejidatarios que- dado el tiempo de uso y posesión- ya habían creado derechos sobre las mismas (tal fue precisamente el caso del anexo Loma Linda, sobre cuyo territorio el gobierno establece y funda el poblado Nuevo Magdalena); o la adquisición sobrevaluada de terrenos que en el mejor estilo priísta, el gobierno federal le hace al Lic. Roger Grajales, exSecretario de Planeación y actual Secretario de Economía del gobierno de Chiapas, para establecer y fundar la colonia Once de Julio, ubicada al sur de Palenque, y que en un futuro inmediato será objeto de reubicación de otros cuatro poblados (Ocotal y el Suspiro, ubicados hoy en Montes Azules y Nuevo Tumbalá y Nuevo Petlalcingo, localizados en la “Zona Lacandona”) (hay otro, llamado Ruinas Sol Paraíso, que aunque se quiere hacer pasar ante la opinión pública como poblado, es en realidad un rancho privado).
5.- Más allá de los derechos agrarios, los derechos humanos y los derechos indígenas de las comunidades asentadas en Montes Azules y “Zona Lacandona”, que durante años estuvieron bajo la amenaza de un desalojo violento y que hoy se ven sujetas a las presiones y promesas que significa lla llamada reubicación “voluntaria”, este asunto, por su trascendencia, rebasa con mucho el ámbito local y comunitario.
La existencia en ese territorio selvático, de valiosos y estratégicos recursos naturales como son el agua con sus caudalosos cauces; la biodiversidad con sus bancos genéticos; la extensa cobertura vegetal y lo que implica en captura de carbono y regulación climática, asi como las importantes reservas petroleras existentes en el subsuelo, hacen de esta región un botín cuya apropiación y control sea ambicionado por gigantescas corporaciones multinacioanles, agroalimentarias, farmacéuticas, petroleras, embotelladoras y generadoras de energía eléctrica, lo que hace que la solución de fondo –consistente efectivamente en la conservación de esos invaluables recursos- pase primero por dirimir la cuestión acerca de ¿en manos de y para beneficio de quién, se va a preservar y restaurar ecológicamente Montes Azules y toda la Selva Lacandona?
¿Para el beneficio privado y el interés de cuantioso lucro y control político territorial de las citadas corporaciones multinacionales –hoy encubiertas bajo el verde manto de la filantropía ecologista-, tal y como pretende la neoliberal política foxista? ó
¿Para el goce y disfrute –en forma de bienes y servicios gratuitos- de la gran mayoría del pueblo mexicano, así como para la construcción de un proyecto de Nación saberana, basado en una real sustentabilidad y control de esos invaluables recursos naturales?
San Cristóbal de las Casas, Chiapas, enero 14, 2005