Resurge una voz en Chiapas: "Paz, dignidad y justicia"

Samuel Ruiz

Vemos a una sociedad civil que entiende perfectamente que la paz no es un regalo, sino una conquista:

Con un llamado a que se reconozcan constitucionalmente los derechos de los pueblos indios comenzó hoy aquí el Encuentro Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad, que congrega a más de mil personas, entre ellas políticos, religiosos, académicos y artistas.

En su mensaje de declaratoria inaugural, el obispo emérito Samuel Ruiz García afirmó que la sociedad civil se reúne hoy "no para reflexionar ni hacer acusaciones, indicaciones o sugerencias, sino para tomar decisiones y llevarlas a cabo; es decir, ser constructores de paz".

El indígena chol Víctor Guzmán, de la organización Xinich, expresó a su vez que el encuentro "es para encontrar caminos hacia la paz y renovar nuestros esfuerzos para continuar con mayor compromiso y fuerza con los pueblos que dieron su vida por esta patria que se niega a reconocernos".

La ceremonia inaugural comenzó a las 16 horas, en el teatro Hermanos Domínguez de esta ciudad, con la presentación de la banda municipal de Tlayacapan, Morelos, y luego del coro de Acteal, ante un lleno casi total del foro, que tiene capacidad para mil 100 personas, cuando los organizadores esperaban sólo a 600.

En seguida, cuatro personas subieron al presidium: el obispo Ruiz García, el ex rector de la UNAM Pablo González Casanova, la dirigente indígena Lesvia Hernández Castellanos y Víctor Guzmán. Abajo, en las primeras filas, estaban Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, el sacerdote Miguel Concha, Juan Bañuelos, Oscar González, Ana Colchero, Carlos Imaz, Oscar Oliva, Gilberto López y Rivas, Rodolfo Stavenhagen, Gonzalo Ituarte, Miguel Alvarez y Luis González Souza, entre otros. Algunos de ellos fueron asesores del EZLN en las mesas de San Andrés; otros, miembros de la autodisuelta Comisión Nacional de Intermediación, lo que de algún modo hizo recordar aquellos diálogos.

Y en las filas posteriores se encontraban dirigentes indígenas con sus trajes típicos -hombres y mujeres-, sacerdotes, religiosas, representantes de organismos no gubernamentales, defensores de derechos humanos y hasta funcionarios estatales.

Víctor Guzmán, encargado de dar el mensaje de bienvenida, dijo que "algunos pensábamos que con nuestra llegada a la máxima tribuna del país (en abril de 2001) ya había terminado nuestra lucha; creíamos que después de ese histórico mensaje nuestros derechos serían reconocidos, pero nuestra voz no fue escuchada por los poderes de la Unión".

Aseveró que la reunión inaugurada esta tarde "es para que encontremos caminos y nuestros pueblos sean reconocidos a plenitud en nuestro país; para que puedan ejercer libremente sus derechos y contribuir al desarrollo de la nación; para que vivamos con libertad, intervengamos y participemos en los tres poderes de la Unión."

Sostuvo que después del "engaño en el Congreso de la Unión, hoy quieren engañarnos con eso de que en la Suprema Corte de Justicia de la Nación se va a resolver el problema, pero es una mentira; ahí no está la solución del reconocimiento de los pueblos indios; estamos convencidos de que está en manos de la sociedad civil, como lo demostramos al abrir la puerta de la más alta tribuna del país."

El dirigente chol subrayó que "a pesar de que en las comunidades chiapanecas la militarización continúa, de que los paramilitares se mantienen intactos, de que los programas asistenciales de los tres niveles de gobierno continúan en la lógica de la contrainsurgencia, y de que hoy más que nunca estamos en el olvido, decimos 'aquí estamos, estamos vivos'."

Ante el auditorio lleno en su mayoría de indígenas pidió no equivocarse, pues "los acuerdos de San Andrés no son el punto de llegada, sino de partida para construir la paz, y con su cumplimiento comienza el proceso de paz".

En su turno, Ruiz García indicó que actualmente se ve un "un quiebre histórico, un avance insospechado, una etapa totalmente nueva y diferente, que no es sino el resultado de las etapas anteriores". En todo el continente, abundó, se manifiesta la palabra del indio que no fue absorbido por agresiones y dominaciones anteriores.

Actualmente, prosiguió, "vemos a una sociedad civil que no espera las decisiones de otros, que entiende perfectamente que la paz no es un reglalo, sino una conquista, y que la diversidad no es diferencia ni ocasión para distanciamientos, sino oportunidad de enriquecimiento, donde se descubre que no es la fuerza de los encontrados y poderosos lo que produce los cambios en la historia, sino la fuerza unificada de los más humildes y sencillos, que es la fuerza de la transformación de la sociedad".

Y no faltó el mensaje de las mujeres, cuya representante en el presidium, Lesvia Hernández, pidió que de este encuentro salgan acuerdos y propuestas para sacar adelante el proceso de paz, y que se cumplan los acuerdos de San Andrés.

De acuerdo con los organizadores, la expectativa de 600 participantes fue superada con mucho, ya que asisten alrededor de mil personas.

Este sábado los asistentes comenzarán a analizar y discutir en tres mesas de trabajo los siguientes temas: conflicto armado, consecuencias y procesos de paz; democracia y derechos de los pueblos indígenas, y economía solidaria, medio ambiente y desarrollo sustentable alternativo.


Se rompió el silencio en Chiapas. Después de más de un año de la movilización de los pueblos indígenas a la capital, este viernes volvieron a alzar la voz en el Encuentro Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.

Un coro de niños que proclamaba un entonado canto a los aires del sureste mexicano, “paz, paz, justicia y dignidad”, fue la voz que dio la bienvenida a los representantes de más de siete comunidades indígenas de la Selva Lacandona y los Altos de Chiapas, así como asociaciones civiles, organizaciones no gubernamentales y más de 100 observadores nacionales.

Víctor Guzmán, representante de los pueblos indígenas, dijo en el rencuentro: “Hermanos, este evento es para unir nuestros corazones, porque creíamos después de este insólito mensaje que hubo en las más alta tribuna del país y que no quiso ser escuchado por los Poderes de la Unión”.

Con los ojos sudados como lo expresó el ex obispo de la localidad Samuel Ruiz, él mismo inauguró el encuentro: “Hermanos, vamos a iniciar y a declarar iniciado este evento. Lo hemos empezado ya, formalmente iniciamos esta reunión para construir y seguir construyendo la verdadera y autentica paz, con justicia y dignidad”.

El teatro Hermanos Domínguez será la sede donde por tres días consecutivos se realizarán mesas de trabajo a fin de reactivar el movimiento civil, agendas de acción y la lucha por la paz.