PPP: ¿Plan Puebla Panamá, o Planes Privados de Plusvalía?

Una introducción sobre el plan de desarrollo que pretende hacer de la región desde el sur-sureste de México hasta Panamá una enorme “zona libre” para las exportaciones.

Miguel Pickard
Investigador de CIEPAC
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México
Especial para CorpWatch
19 de septiembre, 2002
(Artículo que originalmente apareció en inglés en la página electrónica de CorpWatch, 
http://www.corpwatch.org/issues/PID.jsp?articleid=3953

Existe actualmente en marcha un plan de desarrollo de miles de millones de dólares que transformaría el sureste de México y toda Centroamérica en una inmensa zona de libre comercio, y llevaría hacia el empeoramiento de salarios, condiciones de trabajo, normas ambientales y mayores violaciones de los derechos humanos.

El presidente mexicano Vicente Fox anunció el PPP poco tiempo después de su elección en julio de 2000.  El Plan ha recibido críticas de ambientalistas, líderes sindicales y activistas de los derechos humanos en toda la región.  Sin embargo poca gente fuera de México y Centroamérica saben de él, incluyendo a los opositores de la globalización corporativa. 

El objetivo del PPP es “desarrollar” una parte empobrecida del continente americano, es decir los nueve estados mexicanos al sur, y sureste, de la Cd. de México, y las siete repúblicas centroamericanas, zona de flujos relativamente bajos de capital privado y público, que padece algunos de los indicadores socioeconómicos más bajos, después de Haití. (1)

El PPP propuesto por Fox no es una agenda nueva, sino un artificioso “paraguas conceptual” para varios planes de desarrollo que se han planteado durante años. (2)  La propuesta de Fox trata de empatar los planes de desarrollo para el sureste mexicano con los de sus vecinos centroamericanos y así impulsar a la región hacia una mayor inserción en la globalización corporativa.

El panorama

Recién electo, el presidente Fox estableció las prioridades de su administración al declarar “mi gobierno es de empresarios, para empresarios”.  Entonces para sorpresa de nadie, el PPP surge, no como una estrategia para disminuir la pobreza endémica, como sostiene el gobierno, sino como una artimaña ingeniosa para canalizar cuantiosos fondos públicos hacia proyectos de infraestructura que atraigan, se espera, la inversión privada.

Asimismo el Plan entregaría el control de los vastos recursos naturales del área, incluyendo el agua, petróleo, minerales, maderas preciosas y la rica biodiversidad al sector privado, en particular a las corporaciones transnacionales (CT).  A pesar de los 20 años sin tregua de políticas neoliberales de privatización, siguen existiendo recursos en la región bajo el control colectivo de campesinos indígenas, o bajo el resguardo del Estado.

Pero no se trata sencillamente de invitar a la inversión corporativa.  Bajo las “reglas” actuales de la globalización corporativa, los gobiernos tienen un papel importante que jugar.  Pero está limitado a mejorar la perspectiva para las ganancias corporativas al asegurar que:

·         se han cumplido los requerimientos de infraestructura

·         se han cumplido los salvaguardas para el capital privado (repatriación de ganancias, eliminación de requerimientos de contenido nacional, etc.)

·         se ha capacitado a la gente con algunas habilidades escolares mínimas

·         se ha “controlado” el empeño de la gente de retener sus tierras ancestrales, defender sus derechos laborales y conservar otros valores sociales.

Precisamente en estos aspectos el gobierno mexicano y los centroamericanos han fallado históricamente.  Durante siglos el área del PPP ha languidecido económica y socialmente, por varias razones.  Una de ellas es que los recursos naturales del área habían atraído en menor grado, hasta hace poco, el interés del capital privado.  Relegado por el sector privado, los gobiernos controlados por las élites locales hicieron lo propio, e ignoraron las necesidades económicas de la región, salvo aquéllas vinculadas con los cultivos de exportación (café, azúcar, algodón, plátanos, etc.).  El desarrollo social fue menospreciado u olvidado.

Hoy el atraso de la región está a la vista: infraestructura deficiente o inexistente, con indicadores socioeconómicos que rivalizan los de Africa, y, para sorpresa de nadie, la región encierra múltiples conflictos sociales, entreverados a menudo con movimientos armados que exigen reformas o revolución.

Más que un esquema altruista para colocar a la región en el siglo 21, como mantiene Fox, lo que ha motivado el PPP es un cambio en las percepciones de las corporaciones transnacionales de la rentabilidad de los recursos naturales del área.

Por ejemplo, en la última década la importancia del agua como recurso estratégico se ha incrementado sobremanera.  La región del PPP tiene abundantes reservas de agua.  Sólo el estado de Chiapas recibe el 50% del escurrimiento pluvial de México.  Las necesidades energéticas de los Estados Unidos, en particular, pueden ser suministradas por medio de presas hidroeléctricas en un área con lluvias abundantes. (3)  Además el incremento del precio de petróleo ha significado que los ricos, pero profundos, mantos petrolíferos, sean atractivos para la explotación privada.

La geografía de la región, la parte más estrecha de América, sin duda es estratégica, en un momento en que el comercio este-oeste va creciendo, gracias al ingreso de la República Popular China a los mercados mundiales.  El campo nuevo de la biotecnología ha provocado un interés sustancial de las CT en el área, una de las más diversas biológicamente en el mundo.  Y los numerosos sitios arqueológicos mayas, prístinas playas y aguas caribeñas relativamente impolutas (todavía), están siendo ofrecidos en paquetes a fin de cosechar los dólares del turismo.

Estos factores y otros han provocado que las corporaciones echen otra mirada al sureste de México y a Centroamérica.  Y son los intereses de grandes empresas, junto con los gobiernos neoliberales y la banca multilateral a su servicio, que han parido el PPP.

El PPP en resumen

Los principales componentes del PPP prevén fuertes inversiones del Estado en proyectos de infraestructura.  Casi el 84% de los fondos aprobados inicialmente va para la construcción o mejoramiento de carreteras en dos ejes: el corredor del Pacífico y el del Golfo de México.  El del Golfo alcanza más allá de los confines geográficos del PPP, y comunica con sus 1,745 km. la costa caribeña de Centroamérica con la frontera norte de México.  El corredor del Pacífico alcanzará 3,150 km., desde el centro de México hasta la Ciudad de Panamá.  Los dos proyectos, junto con los caminos secundarios, costarán más de US$3.5 mil millones.  Entre los demás proyectos están:

·         Mejorar y enlazar las redes eléctricas de Centroamérica y México
·         Suministrar energía al importante mercado estadunidense
·         Construir 25 presas en el área del PPP para la generación hidroeléctrica
·         Mejoramiento o construcción de nuevos puertos, aeropuertos, puentes
·         Mejorar las telecomunicaciones, incluyendo una red de fibra óptica, ya en marcha
·         Integrar la áreas naturales protegidas en “corredores”, supuestamente para proteger a diversas especies, pero también para
facilitar la bioprospección por empresas farmacéuticas, químicas y de semillas.
·         Mejorar las instalaciones e infraestructura turística.

Energía

Uno de los proyectos ya en marcha se llama SIEPAC (Sistema de Integración Eléctrica para los Países de América Central), una iniciativa de US$405 millones, que mejorará la capacidad de generación y transmisión de electricidad.  Para el 2004 las redes eléctricas de Centroamérica y México estarán compatibles e interconectadas, lo cual en esencia vinculará la capacidad de generación hidroeléctrica de la región con la red eléctrica de Estados Unidos.

El plan embona bien con otras actividades, como los esfuerzos desesperados de Fox de impulsar leyes en el Congreso mexicano que permitan la inversión privada en la Comisión Federal de Electricidad.  Otro componente del Plan es la construcción de represas.  Se prevén 25 represas de todo tamaño en el área del PPP, 18 de las cuales estarían en el estado mexicano de Chiapas. (4)

En un futuro cercano, la electricidad generada en la región se venderá a Estados Unidos.  Y parte, sin duda, se canalizará hacia las maquiladoras que se están abriendo casi a diario en el sureste de México y en Centroamérica.  Las maquiladoras son fábricas de ensamble, idénticas a las que han existido en la frontera norte de México desde los años 60.  Son enclaves manufactureros que responden exclusivamente a las demandas de las corporaciones transnacionales, divorciados de las necesidades económicas del país anfitrión, salvo por el salario mínimo que pagan a su fuerza laboral mayormente no especializada.

El historiador de Chiapas Andrés Aubry ha comparado la naturaleza explotadora de las maquiladoras modernas a las fincas históricas que todavía prevalecen en México y Centroamérica.  Aubry comenta que las fincas están siendo reemplazadas por las maquiladoras impulsadas por el Plan Puebla Panamá. 

“La principal diferencia es su flexibilidad”, señala Aubry.  “En el sistema finquero tradicional, la tierra era lo primordial, y el dueño de la finca tenía que buscar y atraer el trabajo manual...[Ahora, los dueños de las maquiladoras] pueden empacar la maquinaria ligera y trasladarse a otra zona periférica, establecerse en la primera área deprimida que encuentren, y captar los beneficios del desempleo sembrado por los vaivenes de la economía.” (5)

Se espera que las maquiladoras absorban parte de la mano de obra rural desplazada por otros importantes proyectos del PPP, como las represas, y los corredores biológicos despejados de sus residentes humanos.  Se conciben como un alternativa para los campesinos obligados a abandonar sus tierras gracias a las políticas de “libre comercio” que permiten el dumping de maíz, frijol y otros alimentos básicos, altamente subsidiados, desde Estados Unidos, en los mercados mexicano y centroamericano.

“La siembra de maíz casi ha colapsado en México”, dijo Carlos Heredia, economista y ex legislador en el Congreso mexicano, ante un público estadunidense.  “Las oleadas de importaciones de granos básicos ha desolado el campo, de tal suerte que los productores de maíz están aquí [en EEUU] en vez de estar trabajando sus milpas.” (6)

Canales secos y autopistas

Con el Canal de Panamá saturado por el tráfico marítimo y muy estrecho para los grandes navíos petroleros, la región del PPP ha sido señalada como idónea para un nuevo atajo para el comercio este-oeste.  Modernos canales de agua han sido propuestos para Nicaragua, Honduras y el Istmo de Tehuantepec en México, pero hasta que las consideraciones técnicas y financieras los hagan realidad, los “canales secos” y los puentes terrestres están en boga.

Estos proyectos están en marcha en Tehuantepec.  Se proyecta mejorar los dos puertos de cada lado del Istmo (Coatzacoalcos en el Golfo, Salina Cruz en el Pacífico), y enlazarlos mediante trenes de alta velocidad y autopistas, permitiendo así que las corporaciones hagan el trasiego de cientos de miles de contenedores cada año.  Hay proyectos similares propuestos para Nicaragua.

¿Quién paga?

¿A quién le toca pagar la cuenta de este enorme proyecto de obras públicas que beneficiará al capital transnacional y que ayudará a garantizar la rentabilidad de las inversiones corporativas?  En gran parte serán los pueblos de los ocho países del PPP que pagarán a través de sus impuestos.

Si bien habrá alguna inversión privada en infraestructura, la mayor parte de los US$10 mil millones que costará el PPP vendrá mediante los desembolsos gubernamentales, o de los préstamos concedidos por el Banco Interamericano de Desarrollo.  En todo caso pagan los contribuyentes, sea este año, a través de desembolsos gubernamentales para proyectos del PPP, o sea en el futuro, ya que los préstamos del BID se sumarán a la, ya de por sí, pesada deuda externa.

¿Quién gana?

¿Cuáles son las empresas estadunidenses que han expresado interés en este Plan regional?  En el sector de energéticos, Applied Energy Services of Virginia, Harkin Energy Corporation of Texas; en puertos y transportes, Eagle Marine, Maya Kin Superferries of Texas, Prescott Follet and Associates; en ferrocarriles, Genessee and Wyoming Inc., Santa Fe Corporation, Illinois Railroad, Kansas City Southern Railway, Mi-Jack Products of Illinois, Anacostia and Pacific Railroad, CSX Transportation Incorporated, Union Pacific-Southern; en plantaciones forestales y productos de papel, International Paper, Temple Inland; en petroquímicos, Exxon, Mobil, Dow Chemical of Mexico, Union Carbide; en la bioprospección, Monsanto; en la pesca y procesos de enlatado, Ocean Garden (7).

Esta es una lista parcial de las empresas que han expresado interés por el PPP.  En una feria sobre el PPP en Yucatán, México en julio de este año, 780 empresas de todo tamaño enviaron representantes a buscar información. (8)

Al referirse a la iniciativa de vialidad del PPP, el comisionado costarricense para el PPP dijo “esta red de carreteras servirá como catalizador de nuevas inversiones en la región.  Los seguros corredores de alta capacidad y alta velocidad abrirán las puertas a otros proyectos, como el mejoramiento y expansión de los puertos, aeropuertos y servicio de flete.  Su impacto se sentirá en otras áreas de la economía, como en el turismo y la agroindustria.” (9)

En general los principales proyectos de infraestructura requerirán grandes extensiones de tierra.  Es el caso particular de la construcción de presas, ya que los embalses desplazarán a ciertos de miles de personas.  También es cierto de los nuevos aeropuertos, carreteras, plantaciones de agroexportación y los corredores biológicos.  Los último es un tema especialmente candente.

En el estado de Chiapas, Conservation International ha hecho llamados a las autoridades federales y estatales para que desalojen a las comunidades indígenas zapatistas dentro de Montes Azules, una reserva ecológica.  CI pudiera estar impulsando una agenda ecológica radical, para que las reservas de vida salvaje estén libres de seres humanos.  Pero es importante agregar que la junta directiva de CI está controlada por altos ejecutivos de grandes empresas, algunas de las cuales tienen interés por la bioprospección.  La política es evidente: despejar a los campesinos e indígenas de la tierra en anticipación de la penetración corporativa. (10)

La resistencia popular

El aspecto fundamental de la oposición popular al PPP es la defensa de los recursos naturales, también un factor clave para planes de desarrollo alternativos.  En un año y medio, se han realizado tres foros sobre el PPP, con participación de organizaciones civiles y sociales de México y Centroamérica, a fin de discutir alternativas a este PPP corporativo.

En el último foro en julio de 2002 en Managua, Nicaragua, participaron más de 1,200 delegados y observadores, que representan más de 350 organizaciones populares.  Uno de los acuerdos alcanzados es la realización de una serie de actividades de protesta en los ocho países del PPP, más Estados Unidos, el 12 de octubre, 2002.

La declaración final del Encuentro en Managua lo subrayó con claridad: “concluimos con un rechazo total al Plan Puebla Panamá, ALCA y TLC, ya que podemos establecer que los mismos son ajenos al desarrollo sustentable de nuestros pueblos, comprometen la biodiversidad, profundizan la situación de pobreza y generan un mayor endeudamiento.  Y al mismo tiempo, constituyen la expresión de los intereses del gobierno estadounidense que pretende construir una zona de libre comercio a su servicio y al de las empresas transnacionales en detrimento de nuestros derecho más fundamentales”. (11)

Mas el encuentro de Managua fue sólo uno de varios foros similares realizados en la región para analizar el PPP, así como los componentes mismos del Plan.  Las organizaciones sociales han realizado foros para discutir represas, maquiladoras, biodiversidad, agrotóxicos, carreteras, los acuerdos de libre comercio, el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas, así como la construcción de alternativas centradas en las necesidades de los pueblos.

Se han formado coaliciones nacionales e internacionales en toda la región.  Ya van varias reuniones entre campesinos mexicanos de Chiapas y sus similares guatemaltecos del Petén, a fin de acordar actividades conjuntas para evitar que se construyan represas sobre el Río Usumacinta, frontera entre los dos países.

Si bien quedan formalmente fuera del área del PPP, los campesinos de Texcoco, al noreste de la Ciudad de México, quienes libraron una lucha de nueve meses, con los machetes empuñados, debido a la expropiación de sus terrenos a fin de construir un nuevo aeropuerto para la capital, son emblemáticos de lo que está en juego: una lucha indígena y campesina para mantener el control sobre los recursos naturales, frente a los intentos del gobierno y de las grandes empresas de arrebatárselos.

El 1º de agosto, 2002, tras violentas confrontaciones que significaron la muerte de un campesino y decenas de heridos, el gobierno de Fox anunció que retiraba el decreto de expropiación, concediendo así una importante victoria a los campesinos de Texcoco.  En medio de las celebraciones que siguieron el anuncio, fue Francisco Morales quien mejor expresó lo que se está viviendo en México y América Latina:

''Soy ejidatario de La Magdalena. Tengo 75 años y trabajo mi parcela desde hace 50 años, desde que mi padre falleció. Nuestro pueblo ha preferido un puño de tierra a un fajo de billetes. Los billetes se acaban y nuestras tierras las tendremos para siempre. Ella es nuestra vida. Ella nos permite mirar a la gente de frente, como iguales". (12)

Notas en el texto:

(1)   Los estados de México son Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.  Los países centroamericanos son Guatemala, Belice, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

(2)   Para un resumen histórico del PPP mediante documentos del Banco Mundial y la CEPAL, ver “Los peligros del Plan Puebla Panamá”, por Andrés Barreda, en el libro “Mesoamérica—los ríos profundos”, Armando Bartra (coordinador), Instituto Maya, A.C., México, D.F., 2001.

(3)   “México ha vendido unos 50 MW a California las 24 horas al día desde que empezaron los recortes de energía a principios de [2001].  La capacidad de interconexión entre México y California es de 400 MW, la cual se incrementaría a 2,000 MW para finales de 2002”, Financial Times (Londres), 21 de junio, 2001.

(4)   Ver los boletines “Chiapas al Día”, nos. 301 y 303 en www.ciepac.org .

(5)   "The PPP's new plantations-Chiapas: From banana republic to maquiladora republic", por Andrés Aubry, diciembre de 2001, traducido del español por Jennifer Struna, y disponible en la página electrónica de Global Exchange: www.globalexchange.org .

(6)   Tim Weiner, "In Corn's Cradle, US Imports Bury Family Farms", New York Times, 26 de febrero,2002.

(7)   Información sistematizada por el Grupo de Trabajo Colectivo del Istmo, Matías Romero, Oaxaca, México: www.mesoamericaresiste.org .

(8)   Sara Silver, “Mexico joins plans for regional development”, Financial Times, (Londres), 1º de julio, 2002.

(9)   Boletín de prensa del Banco Interamericano de Desarrollo, 17 de septiembre, 2002: www.iadb.org/exr/PRENSA/2002/cp20002e.htm .

(10)           Ver “Deconstructing Conservation International”, por Irlandesa.  Solicitar a chiapas95-lite@eco.utexas.edu .

(11) Declaración Política del III Foro Mesoamericano "Frente al Plan Puebla Panamá el Movimiento Mesoamericano por la Integración Popular", Managua, Nicaragua, julio de 2002.

(12) María Rivera, “Aún hay reticencias entre ejidatarios para echar campanas al vuelo; quieren certezas, 3 de agosto, 2002, La Jornada.

Miguel Pickard es investigador de CIEPAC, A.C. (Centro de Investigaciones Económicas y Políticas de Acción Comunitaria), en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.