Breve semblanza de la Consulta en México sobre el
Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)

Desde que Vicente Fox asumió la presidencia en diciembre 2000, se hizo evidente que no habría cambios fundamentales en su administración, tras siete décadas de priísmo, con respecto a ciertos temas, los llamados “núcleos duros” de su gestión.  Estos temas incluyen, entre otros, el proyecto económico neoliberal que Fox sigue impulsado con el mismo ímpetu que sus predecesores.  Contraviniendo sus reiteradas promesas de brindar mayor transparencia, e involucrar a la sociedad civil en la toma de decisiones, es patente el empeño de Fox es proceder a espaldas del pueblo en materia de asuntos económicos.

A pesar de la opacidad gubernamental, la sociedad civil mexicana se dio cuenta, desde que el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) se propuso en 1994, de los peligros que encerraba para el bienestar de la mayoría de los mexicanos, pues profundizaría las injusticias ya evidentes de las políticas neoliberales, que tienen desde 1982 implementándose en el país.

Numerosas organizaciones sociales y civiles se movilizaron, en especial desde 1998,  para alertar a amplios sectores de la población de las nefastas implicaciones de una mayor integración del país a la economía de Estados Unidos mediante el ALCA.   Entre otras actividades, la sociedad civil acordó en octubre 2002 llevar este tema al pueblo mediante una consulta sobre el ALCA, para generar mayor conocimiento y participación de la población en general.

La consulta se hizo a través de boletas impresas con cinco preguntas sobre diversos aspectos del proyecto neoliberal:

1)      ¿Está de acuerdo con que México continúe bajo el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y Canadá?

2)      ¿Ha sido usted informado(a) y consultado(a) por el gobierno sobre las negociaciones para crear un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA)?

3)      Está de acuerdo con que el gobierno suscriba el ALCA?

4)      Está usted de acuerdo con que el gobierno continúe impulsando el Plan Puebla Panamá?

5)      ¿Considera usted que la condición de vida de las mujeres mejora con los Tratados de Libre Comercio?

Era previsible que el gobierno mexicano desconociera los resultados de esta consulta ciudadana sobre el ALCA.  Como en el pasado, alegó que no es representativo, que las preguntas están sesgadas, que no hay suficientes salvaguardas para asegurar la veracidad de los resultados, que la consulta, el referéndum, el plebiscito no tienen validez legal en México, en fin, el gobierno esgrimía argumentos para ocultar una verdad enorme: la opinión pública sencillamente no le importa.  He ahí el meollo del asunto, el gobierno mexicano está dispuesto a pagar el costo político en casa de seguir imponiendo nuevas modalidades de las mismas políticas económicas neoliberales que han demostrado su fracaso en más de 20 años de aplicación.  

No obstante el desprecio que para el gobierno de Fox amerita la opinión pública, se llevaron las preguntas al pueblo, para que hiciera lo que el gobierno no quiere...que se exprese sobre la política economía. Fue así como el 12 de octubre de 2002 se lanzó la consulta en los estados de Aguascalientes, Baja California Sur, Colima, Chihuahua, Chiapas, Estado de México, Distrito Federal, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Tlaxcala, es decir, en 21 de las 32 entidades en el país, donde reside el 77% de la población total.

La consulta se hizo con todas las limitaciones inherentes, la falta de difusión en los medios masivos de comunicación, la falta de recursos, las dificultades para llevar la consulta a los rincones más olvidados de nuestro país, donde los efectos del “libre comercio” están golpeando más fuerte.

Fue en Chiapas donde la consulta tuvo mayor respuesta en México.  En el marco del Primer Encuentro Chiapaneco frente al Neoliberalismo, en San Cristóbal de Las Casas, en octubre, 2002, se conformó un comité organizador, el cual impulsó la consulta en 49 de los 119 municipios oficiales que hay en el estado.  Al concluirse la consulta en Chiapas a un año de su inicio, habían votado 101,092 personas, 51% hombres y 49% mujeres.  Las cinco preguntas tuvieron un grado de rechazo que fluctuó entre el 99.2% y el 99.6%.

En Chiapas, como en otros lugares del país, se utilizaron para el efecto dos boletas, una para el voto individual, y otra para el voto en asamblea comunitaria.  En la mayoría de los casos, la votación se realizó después de pláticas o talleres de información sobre el ALCA y temas afines.  Es decir, los votantes recibieron información verbal y por escrito, en idiomas indígenas donde correspondía, además de tener la oportunidad de aclarar dudas y, en la mayoría de los casos, debatir las preguntas de la consulta, antes de proceder a la votación.

La consulta se realizó en todo tipo de comunidad, urbana y rural, zapatista y no zapatista, entre católicos, protestantes y evangélicos, sin distinción de partido político, entre indígenas y mestizos, con equilibrada participación de hombres y mujeres.  Se realizaron un total de 1,103 asambleas comunitarias en la zona rural chiapaneca.

Los resultados de Chiapas y los otros estados del país envían a los ministros de economía y comercio que se reunirán en Miami a partir del 16 de noviembre de 2003 un claro mensaje:

El pueblo mexicano rechaza rotundamente el ALCA y los otros aspectos del proyecto económico neoliberal, y su voz se une a la de millones de otros latinoamericanos que igual dicen NO a los planes hechos a la medida por empresas transnacionales, la banca multilateral y el gobierno estadunidense, en colaboración con pequeñas cúpulas de empresarios y políticos nacionales.

¡No al ALCA!
¡Otro mundo es posible!