- 06-marzo-2010 -
Ejido Candelaria, municipio de Ocosingo, Chiapas
por la Defensa de Nuestros Derechos a la Vida y el Territorio
![]() D E C L A R A C I Ó N Las mujeres y hombres reunidos en el Ejido Candelaria, corazón de los Montes Azules en la Selva Lacandona, territorio de los pueblos mayas de México, nos hemos encontrado los días 5 y 6 de marzo de 2010, para reunir pensamientos, corazones, luchas, propuestas y solidaridades en un solo camino por la defensa integral de los territorios de los pueblos indígenas. Somos representantes de comunidades y de poblados amenazados por el desalojo, integrantes de organizaciones indígenas y campesinas, de organismos civiles y de cooperación, centros de derechos humanos y comités de solidaridad, también estudiantes y docentes de universidades, que decidimos encontrarnos en el Foro Social de los Montes Azules para manifestar a la sociedad nacional e internacional nuestro respaldo a la lucha y a la resistencia de las mujeres y hombres de todos los poblados que sufren la política del despojo y de la privatización de los bienes naturales, implantada por los gobiernos federal y estatal para favorecer a los intereses económicos de las grandes empresas nacionales y multinacionales; pero también, para reflexionar y proponer alternativas para el buen vivir de toda la comunidad de vida en los Montes Azules y en todas las áreas naturales protegidas de Chiapas y de México. Los territorios de los pueblos indígenas poseen una gran riqueza y diversidad biológica y cultural; durante siglos, las comunidades han aprendido a convivir con su entorno natural; por eso, poseen conocimientos que son fundamentales para su conservación. Prueba de ello es que a pesar del despojo y de la exclusión, hemos podido continuar nuestra existencia como pueblos. Como otros territorios, el de Montes Azules de la Selva Lacandona tiene una larga historia de lucha por la tierra y por el buen vivir de las comunidades que se formaron a partir de los años 30 cuando peones acasillados empezaron a salir de las fincas y de la esclavitud. Muchas de las comunidades en los Montes Azules se han formado en las últimas décadas, debido a que la Reforma Agraria de la Revolución Mexicana nunca llegó a Chiapas, por lo que los pueblos originarios nunca fueron restituidos de sus tierras y territorios ancestrales. Por eso, quienes suscribimos esta Declaratoria, hablamos de la defensa del territorio, donde hay personas, cultura, idioma, estilos de vida, bienes naturales, historia y organización; no hablamos de un pedacito de tierra. La tierra es Nuestra Madre que nos proporciona la vida, que nos sustenta; de ella venimos y a ella volveremos. La tierra es Nuestra Madre y por eso no se vende. Las comunidades en los Montes Azules no demandan ni dinero ni indemnización alguna, reclaman el reconocimiento de su derecho histórico a la tierra y al territorio. Este reclamo y esta exigencia nacen de la conciencia de ser pueblos originarios de México que defienden y cuidan su territorio. Somos herederos y testigos de un largo camino de éxodo hacia la liberación de los pueblos mayas que hace más de cinco siglos fueron despojados de sus territorios. En este largo camino, hay muchas historias de las que hemos aprendido y que hoy nos sirven para orientar y animar todos los esfuerzos. En este encuentro de compromisos y solidaridades, hemos podido reconocernos compañeras y compañeros de luchas y de caminos, con aprendizajes, experiencias y alternativas que podemos compartir para fortalecernos y para animar nuestros corazones. Es un encuentro en la fe y en el compromiso por la vida. Para arrebatar a los pueblos sus territorios, los gobiernos colonialistas, nacionalistas y neoliberales han implantado estrategias de exterminio y despojo. Mediante decretos, resoluciones presidenciales, leyes y reglamentos, las instituciones del Estado mexicano pretenden arrebatar la vida y negar los derechos de los pueblos indígenas. De la noche a la mañana, con esta política y legislación del despojo y, mediante el establecimiento de áreas naturales protegidas, las instituciones del Estado convirtieron en "ilegales" o "irregulares" a las comunidades que habitan los Montes Azules; se abrieron expedientes penales y empezaron a ser perseguidas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Procuraduría Agraria y la Procuraduría General de Justicia del Estado de Chiapas. Esta política ha sido impulsada y favorecida por las organizaciones ambientalistas neoliberales que acusan a las comunidades de ser las responsables de la destrucción de los bienes naturales y del desequilibrio ecológico. Esta política ha sido impulsada por presión de los grandes poderes económicos, tanto de los organismos financieros multilaterales como por las grandes empresas multinacionales interesadas en la explotación de los importantes recursos naturales que albergan los Montes Azules y toda la Selva Lacandona. Los bienes de la biodiversidad, el agua, los hidrocarburos y otros minerales son los objetos de interés que mueven a las empresas y a los gobiernos neoliberales a implantar políticas y programas disfrazados de conservación, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, como el pago de servicios ambientales y la creación de REDD(1). Por eso, las mujeres y hombres, niñas y niños participantes en el Foro Social de los Montes Azules, manifestamos que:
El Foro Social de los Montes Azules iniciará un diálogo con todas las comunidades amenazadas de desalojo en las áreas naturales protegidas de la Selva Lacandona y con sus organizaciones, con el propósito de sumar fuerzas y propuestas. Las organizaciones indígenas articularán las vías políticas, jurídicas, culturales, agroecológicas, de comunicación y educación, que permitan avanzar con objetivos comunes. En este esfuerzo común ponemos nuestros corazones, nuestras voluntades y nuestras manos. En esta lucha por la defensa integral territorial afirmamos que todas y todos somos iguales, que nadie puede ponerse por encima de otras y de otros, ni usar las leyes y las fuerzas de seguridad para negar a las otras y los otros su derecho fundamental a la vida. El Foro Social de los Montes Azules se solidariza con la resistencia de los poblados Salvador Allende, Ranchería Corozal y Nuevo San Gregorio, asentados en el corazón de los Montes Azules, y con todos los que se encuentran bajo la misma presión y amenaza de desalojo. Exige también la derogación de los decretos expropiatorios realizados sin información ni consulta de las comunidades afectadas y la cancelación de procesos penales contra pobladores de Nuevo San Gregorio y Salvador Allende. El Foro Social de los Montes Azules se suma al proyecto de globalización de las luchas, de las resistencias, de las alternativas por otro mundo posible que ya se está construyendo en el corazón de la Selva Lacandona. ¡Sin comunidades no hay conservación, Comunidades de la Selva Lacandona:
Organizaciones Sociales y Civiles:
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